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De Wiki de FRAYNELSON.COM
Fecha:19960125
Título: Conversion de San Pablo Apostol
Original en audio: 5 min. 21 seg.
La Iglesia en principio celebra fundamentalmente a Jesucristo. La Pascua de Jesucristo es el tema, la raíz, el corazón de toda celebración en la Iglesia.
Si celebramos el domingo es porque es el día de la Resurrección; si celebramos la Eucaristía es porque es memoria de su Pascua, de su Pasión y de su victoria; si celebramos a los santos es porque son testigos de la gracias que proviene de la Pascua del Señor.
Si tenemos un Adviento y una Navidad, una Cuaresma y un tiempo Pascual, todo ello es precisamente porque se trata de la presencia y de la obra de Aquél, que con su muerte y resurrección, nos ha salvado. De acuerdo con eso, ¿cuál es la relación que tiene esta fiesta de hoy?
Con ese corazón de nuestra fe que es Cristo Pascual, esa es una relación intensa en tres niveles o por tres motivos. Es intensa porque la conversión de Pablo es motivada por Cristo en su Pascua, es Cristo Resucitado el que se ha aparecido a él.
Por esto mismo, Pablo dirá en otro lugar que este Cristo Resucitado se apareció a los Apóstoles dándoles muchas pruebas de que estaba vivo y dice: “Como a un aborto también se me apareció a mí” 1 Corintios 15,1-11, es decir, para ser apóstol en la Santa Iglesia la condición es haber tenido ese encuentro, esa relación inmediata con el Resucitado.
Pero son en primer lugar Apóstoles, aquellos que lo habían conocido en vida, y que después pueden dar testimonio de que efectivamente murió y luego resucitó.
Pablo, no hay que dudarlo, no conoció a Cristo antes de la Cruz, antes de su Pasión, no conoció a Jesucristo, y le conoció sólo como un extemporáneo, como un último, como un nacido fuera de tiempo, pero que quedó asociado al número de los Apóstoles.
De manera que esta conversión de San Pablo es una fiesta Pascual, porque es Cristo en su Pascua el que ha logrado esa conversión; esta conversión también nos habla de la Pascua, porque la conversión misma en el cristiano no es otra cosa que la aplicación o la realización que aconteció en Jesús.
Convertirse, tal como lo vivió intensísimamente este Apóstol, es entrar en un proceso de muerte y de resurrección, y sin duda alguna, esta experiencia más lo que él había visto en el fruto de su ministerio, está presente en la predicación de Pablo cuando él dice que: “Hay un hombre viejo y hay un hombre nuevo” Carta a los Colosenses 3,9-10.
La conversión es algo así como experimentar la misma Pascua del Señor en nosotros, se requiere que se mueran muchas cosas en nosotros, que terminen y que sean sepultadas, y uno pasa por una ceguera y un cierto silencio para luego llegar a una Palabra que da vida y a una luz que hay que transmitir a las otras personas.
Finalmente, esta celebración es una celebración Pascual, porque nos muestra la unión que tiene este Resucitado con su Iglesia, como han destacado ya muchos predicadores y estudiosos. Mira que Pablo estaba persiguiendo a los cristianos, y Cristo dice: “Yo soy Jesús a quien tú persigues” Hechos de los Apóstoles 22,3-16.
Este Cristo Resucitado que se le manifiesta a Pablo se presenta como siendo uno solo en los cristianos perseguidos, y de esa manera la conversión de Pablo no es solamente el ejemplo de un gran Santo, sino es también, en cierto sentido, acta de nacimiento para la Iglesia de los gentiles.
Porque todos nosotros, los que no venimos del Judaísmo, hemos tenido de alguna forma nuestro origen en este que es bien llamado Apóstol de los gentiles o de los no judíos, en quien Dios manifestó su gloria para bien de todos nosotros.
Demos gracias al Señor por esta conversión y pidamos también nosotros esa plenitud de vida. Que también en nosotros mueran aquellas cosas que le estorban al Evangelio y que puedan nacer las que son realmente útiles para gloria de Dios y para bien de su pueblo.

