Loading

MENU
PARA HOY:

Inicio
EVANGELIZACION BASICA - El ABC de tu Fe Cristiana
Hacer una donación
Lectura Espiritual
Laudes - Oración de la mañana
Vísperas - Oración de la tarde
Completas - Oración de la noche
Rosario de las Semanas
Homilía de hoy
Diario
Estamos en Youtube!
Estamos en Instagram!
Estamos en SoundCloud!
Estamos en Facebook!
Estamos en Twitter!
ESCUCHAR:

Homilía de hoy
Ultimas 15 Homilías
Conferencias en Spreaker
LEER:

Lecturas de la Misa de Hoy
La homilía de Hoy
Otras homilías
Boletines Anteriores
Alimento del Alma
Rosario de las Semanas
Imprenta (PDF)
Preguntas y Respuestas
Chiste de Hoy
VER:

Foto del Dia
Video del Dia
Canal en Youtube
CONOCER:

Padres Dominicos
Santuario Mariano Nacional
Quién es Fray Nelson Medina
PARTICIPAR:

Boletín Diario
¡Apoyar esta obra!
Wiki -
Transcripciones
Esta es tu casa!

Homilías de Fr. Nelson Medina, O.P.

Derechos Reservados © 1997-2019

La reproducción de estos textos y archivos de audio, para uso privado o público,
está permitida, aunque solamente sin fines de lucro y citando la fuente:
http://fraynelson.com/homilias.html.

< Junio 2019 >
 Dom  Lun  Mar  Mié  Jue  Vie  Sáb 
      
1
2
3
4
5
6
7
8
9
10
11
12
13
14
15
16
17
18
19
20
21
22
23
24
25
26
27
28
29
30
* El tiempo es de Dios *
[Volver al mes actual]

Domingo, Junio 16 de 2019

Para tu oración en este día:

Clasificación del Evento

Referencia

- santo

Juan Francisco de Regis, Confesor (1597-1640)

La tensión entre los católicos y los calvinistas franceses, -los que recibieron el nombre de hugonotes-, alimentada por los intereses políticos de la Casa de Valois y la Casa de Guisa, fue aumentando en Francia.

Estallará la guerra civil en el siglo XVI y se prolongará durante el siglo XVII.

En uno de los períodos de paz en que se despierta el fervor religioso con manifestaciones polarizadas en torno a la Eucaristía y a la Santísima Virgen, en nítido clima de resurgimiento católico, nace Juan Francisco, en Foncouverte, en el año 1597, de unos padres campesinos acomodados.

Cuando nació, ya había pasado la terrible Noche de san Bartolomé de 1572, en la que miles de hugonotes fueron asesinados en París y en otros lugares de Francia, con Coligny, su jefe.

Y faltaba un año para que el rey Enrique IV, ya convertido al catolicismo, promulgara el Edicto de Nantes, que proporcionaría a los hugonotes libertad religiosa casi completa.

Juan Francisco decidió entrar en la Compañía de Jesús. Estaba comenzando los estudios teológicos, cuando se declara en Touluose la terrible epidemia de peste del año 1628.

Hay abundantes muertes entre enfermos y enfermeros, hasta el punto de fallecer 87 jesuitas en tres años.

Como hacen falta brazos para la enorme labor de caridad que tiene ante los ojos, no cesa de pedir insistentemente su plaza entre los que cooperan en lo que pueden, para dar algo de remedio al mal.

Se hace ordenar sacerdote, precisamente para ello, aunque su decisión conlleve dificultades para la profesión solemne.

Este hombre es tan de Dios, que cuando la obediencia le manda desempeñar su ministerio sacerdotal en la región de Montpellier, se hace notar por su predicación, a pesar de que su estilo no goza del cuidado y pulcritud que tienen los sermones y pláticas de otros predicadores.

Tan es así, que ante el éxito de la multitudinaria asistencia y las conversiones que consigue, grandes figuras de la elocuencia sagrada van a escucharle y salen perplejos del discurso que han oído, por la fuerza que transmite a pesar de la pobreza de expresión.

Alguien llegó a decir, que «se creía lo que predicaba». De hecho, logró provocar celotipias entre los oradores de fama, hasta el punto de acusarle ante su padre provincial, declarando que deshonraba el ministerio de la predicación por las inconveniencias y trivialidades que salían de su boca.

¿Por qué el Santo suscita envidia entre los más capacitados que él? ¿Por qué la envidia de los demás es casi consustancial al Santo?

¿Cómo es posible que se dé tanta envidia, exactamente entre los eclesiásticos? Son preguntas a las que no se consigue dar respuesta adecuada.

Quiso ir al Canadá a predicar la fe. Pretendía acudir con deseo de martirio. Hace gestiones, lo solicitó a sus superiores que le prometieron mandarlo, pero aquello no fue posible.

Su Canadá resultó ser más al norte de Francia, en la región del Vivarais, donde estuvo el resto de su vida.

Allí fue donde se pudo comprobar más palpablemente el talante de aquel religioso grandote y flaco, que con su sotana raída y parcheada, buscaba a las almas.

La región era el reducto inexpugnable de los hugonotes, que habían ido escapándose de las frecuentes persecuciones.

La Diócesis de Viviers se encontraba en un deplorable estado espiritual. La mayor parte de los puestos eclesiásticos se hallaban en manos de los protestantes. Sólo veinte sacerdotes católicos tenía la Diócesis, ¡y en qué estado!

La ignorancia, la pobreza, el abandono y las costumbres nada ejemplares, habían hecho presa en ellos. Le ocupó la preocupación de atenderles, lo que otra vez volvió a acarrearle inconvenientes.

Algunos que no querían salir de su «situación establecida», le culparon ante el Obispo de rigorismo excesivo y de que su predicación, -llena de sátiras e invectivas-, creaba el desorden en las parroquias.

La calumnia llegó hasta Roma, desde donde le recomiendan los jefes prudencia y le prohiben exuberancia en el celo. Creyeron más fácilmente a los «instalados» que al Santo. ¿Por qué será eso?

Si los sacerdotes estaban así, no es difícil imaginar la situación de la gente. A pie recorre, sube por los picos de la intrincada montaña, camina por los senderos, predica en las iglesias, visita las casas, catequiza, convence y convierte.

Allí comienzan los lugareños a llamarle «el Santo», y se llenan las iglesias más grandes de gente ávida de escucharle.

Organiza la caridad. Funda casas para sacar de la prostitución a jóvenes de vida descaminada. No le sobra tiempo. Pasa noches en oración, y la labor de confesonario no se cuenta por horas, sino por mañanas y tardes.

Así le sorprendió la muerte cuando sólo contaba él 43 años de edad. Derrumbándose después de una jornada de confesonario ante los presentes que aún esperaban su turno para recibir el perdón, cinco días después marchó al Cielo. Era el año 1640.

Y, «si hay un Santo a quien pueda invocarse como Patrón de las misiones rurales en tierras de Francia, éste es San Juan Francisco de Regis», lo dijo Pío XII.

- cumple

Liliana Velandia
Bogotá, Colombia

- cumple

Iván Roberto Gaitán Torres

- cumple

Ignacio Flandorffer

- cumple

Fray Atanasio Flórez Molina, O.P.
Colombia

- cumple

María Betania Añez E.
Santa Cruz, Bolivia - Que el Señor y la Virgen María te bendigan, te den salud y protección, mi hija querida.

- cumple

Leticia Sanche
D.F., México - Gracias a Dios por un año más de existencia. Señor, el tiempo que me quede por permancecer aquí, te lo ofrezco sólo a ti.

- cumple

Orlando Jóse Malaver G.
Nueva Bolivia Estado Merida, Venezuela - La Santísima Trinidad te Bendiga y te guarde por siempre. Te amo hijo. Felicitaciones en tu cumpleaños.

- cumple

Padre José Gregorio Sánchez Triviño
Ibagué-Tolima, Colombia - Doy gracias al Dios de la vida por tu maravillosa existencia, especialmente por todo lo que me ha enriquecido tu amistad. Nazaret

- matri

Oscar y Claudia Moncada
Matagalpa, Nicaragua (1999) - Gracias Señor por tu amor infinito con nosotros.

- matri

Héctor y Tula María
Madrid Winder, Georgia, Estados Unidos (1979) - Damos infinitas gracias al Señor porque nos ha permitido estar juntos tantos años.

- orden

Luis Guillermo Martín Guzmán
Ordenación Diaconal. Bogotá, Colombia (2002)

- otros_aniversarios

Laura Liliana Castro Jiménez
Bucaramanga, Colombia (2009) - Hoy en la fecha que se celebra la fiesta de la Virgen del Perpetuo Socorro me consagro al triunfo del Inmaculado Corazón de María, por eso pido oración y gracia concedidas por Mamita María.

- difuntos

Jaime Enrique Cardoso Sánchez
Santa Marta, Colombia (2011) - Gracias Fray Nelson por esta oportunidad de que poder orar por el eterno descanso mi esposo fallecido y deseo que cada mes podamos orar por el descanso de su alma y que el Señor lo tenga en la eternidad.

Ciclo C, Solemnidad de la Santísima Trinidad


Lecturas del Día

Lectura

Texto:

1a.

Antes de comenzar la tierra, la sabiduría fue engendrada (Proverbios 8, 22-31)

Así dice la sabiduría de Dios: "El Señor me estableció al principio de sus tareas, "al comienzo de sus obras antiquísimas.

En un tiempo remotísimo fui formada, antes de comenzar la tierra.

Antes de los abismos fui engendrada, antes de los manantiales de las aguas.

Todavía no estaban aplomados los montes, antes de las montañas fui engendrada.

No había hecho aún la tierra y la hierba, ni los primeros terrones del orbe.

Cuando colocaba los cielos, allí estaba yo; cuando trazaba la bóveda sobre la faz del abismo; cuando sujetaba el cielo en la altura, y fijaba las fuentes abismales.

Cuando ponía un límite al mar, cuyas aguas no traspasan su mandato; cuando asentaba los cimientos de la tierra, yo estaba junto a él, como aprendiz, yo era su encanto cotidiano, todo el tiempo jugaba en su presencia: jugaba con la bola de la tierra, gozaba con los hijos de los hombres."

Salmo

Señor, dueño nuestro, ¡qué admirable es tu nombre en toda la tierra! (Salmo 8 )

Cuando contemplo el cielo, obra de tus dedos, la luna y las estrellas que has creado, ¿qué es el hombre, para que te acuerdes de él, el ser humano, para darle poder? R.

Lo hiciste poco inferior a los ángeles, lo coronaste de gloria y dignidad, le diste el mando sobre las obras de tus manos. R.

Todo lo sometiste bajo sus pies: rebaños de ovejas y toros, y hasta las bestias del campo, las aves del cielo, los peces del mar, que trazan sendas por el mar. R.

2a.

Vayamos a Dios por Cristo mediante el amor que nos ha infundido el Espíritu Santo (Romanos 5, 1-5)

Hermanos: Ya que hemos recibido la justificación por la fe, estamos en paz con Dios, por medio de nuestro Señor Jesucristo.

Por él hemos obtenido con la fe el acceso a esta gracia en que estamos; y nos gloriamos, apoyados en la esperanza de alcanzar la gloria de Dios.

Más aún, hasta nos gloriamos en las tribulaciones, sabiendo que la tribulación produce constancia, la constancia, virtud probada, la virtud, esperanza, y la esperanza no defrauda, porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones con el Espíritu Santo que se nos ha dado.

Evang.

Todo lo que tiene el Padre es mío; el Espíritu tomará de lo mío y os lo anunciará vaya comunicando a ustedes (Juan 16, 12-15)

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: "Muchas cosas me quedan por deciros, pero no podéis cargar con ellas por ahora; cuando venga él, el Espíritu de la verdad, os guiará hasta la verdad plena. Pues lo que hable no será suyo: hablará de lo que oye y os comunicará lo que está por venir.

Él me glorificará, porque recibirá de mí lo que os irá comunicando.

Todo lo que tiene el Padre es mío. Por eso os he dicho que tomará de lo mío y os lo anunciará."


Homilías de viva voz...
[¿Qué necesito para escuchar?]

Núm.

Datos

Escuchar

Más...

1

1998/06/07
28 min. 47 seg.

Link permanente a esta homilía Click derecho, para grabar en versión Real Audio Click derecho para grabar en versión MP3 Click normal para ir a la transcripción Publicar en Facebook

2

2001/06/10
12 min. 37 seg.

Link permanente a esta homilía Click derecho, para grabar en versión Real Audio Click derecho para grabar en versión MP3 Click normal para ir a la transcripción Publicar en Facebook

3

2007/06/03
12 min. 38 seg.

Link permanente a esta homilía Click derecho, para grabar en versión Real Audio Click derecho para grabar en versión MP3 Click normal para ir a la transcripción Publicar en Facebook

4

2010/06/30
41 min. 16 seg.

Link permanente a esta homilía Click derecho, para grabar en versión Real Audio Click derecho para grabar en versión MP3 Click normal para ir a la transcripción Publicar en Facebook

5

2013/05/26

Link permanente a esta homilía Click derecho para grabar en versión MP3 Click normal para ir a la transcripción Publicar en Facebook

6

2013/05/26

Link permanente a esta homilía Click derecho para grabar en versión MP3 Click normal para ir a la transcripción Publicar en Facebook

7

2016/05/22

Link permanente a esta homilía Click derecho para grabar en versión MP3 Click normal para ir a la transcripción Publicar en Facebook

8

2016/05/22

Link permanente a esta homilía Click derecho para grabar en versión MP3 Click normal para ir a la transcripción Publicar en Facebook

9

2019/06/16

Link permanente a esta homilía Click derecho para grabar en versión MP3 Click normal para ir a la transcripción Publicar en Facebook

Haz una donación
para que esta obra continúe, y llegue a más personas!
O lee algunos testimonios
de lo que mi Dios está haciendo a través de nuestra página. ¡Gloria a su Nombre!


Homilías escritas

Versión

Homilía para leer:

1

1. La Gloria de la Trinidad en la Historia

1.1 El 9 de febrero del año 2000 el papa Juan Pablo II nos regaló una reflexión preciosa sobre la presencia del misterio trinitario en la historia. Ofrecemos un aparte de su enseñanza, aunque la numeración aquí presentada es nuestra.

1.2 trataremos de ilustrar esta presencia de Dios en la historia, a la luz de la revelación trinitaria, que, aunque se realizó plenamente en el Nuevo Testamento, ya se halla anticipada y bosquejada en el Antiguo. Así pues, comenzaremos con el Padre, cuyas características ya se pueden entrever en la acción de Dios que interviene en la historia como padre tierno y solícito con respecto a los justos que acuden a él. Él es "padre de los huérfanos y defensor de las viudas" (Sal 68, 6); también es padre en relación con el pueblo rebelde y pecador.

1.3 Dos páginas proféticas de extraordinaria belleza e intensidad presentan un delicado soliloquio de Dios con respecto a sus "hijos descarriados" (Dt 32, 5). Dios manifiesta en él su presencia constante y amorosa en el entramado de la historia humana. En Jeremías el Señor exclama: "Yo soy para Israel un padre (...) ¿No es mi hijo predilecto, mi niño mimado? Pues cuantas veces trato de amenazarlo, me acuerdo de él; por eso se conmueven mis entrañas por él, y siento por él una profunda ternura" (Jr 31, 9. 20). La otra estupenda confesión de Dios se halla en Oseas: "Cuando Israel era niño, yo lo amé, y de Egipto llamé a mi hijo. (...) Yo le enseñé a caminar, tomándolo por los brazos, pero no reconoció mis desvelos por curarlo. Los atraía con vínculos de bondad, con lazos de amor, y era para ellos como quien alza a un niño contra su mejilla, me inclinaba hacia él y le daba de comer. (...) Mi corazón está en mí trastornado, y se han conmovido mis entrañas" (Os 11, 1. 3-4. 8).

2. Junto a nosotros

2.1 Continúa enseñándonos el papa Juan Pablo II.

2.2 De los anteriores pasajes de la Biblia debemos sacar como conclusión que Dios Padre de ninguna manera es indiferente frente a nuestras vicisitudes. Más aún, llega incluso a enviar a su Hijo unigénito, precisamente en el centro de la historia, como lo atestigua el mismo Cristo en el diálogo nocturno con Nicodemo: "Tanto amó Dios al mundo que le dio a su Hijo unigénito, para que todo el que crea en él no perezca, sino que tenga vida eterna. Porque Dios no ha enviado a su Hijo al mundo para juzgar al mundo, sino para que el mundo se salve por él" (Jn 3, 16-17). El Hijo se inserta dentro del tiempo y del espacio como el centro vivo y vivificante que da sentido definitivo al flujo de la historia, salvándola de la dispersión y de la banalidad. Especialmente hacia la cruz de Cristo, fuente de salvación y de vida eterna, converge toda la humanidad con sus alegrías y sus lágrimas, con su atormentada historia de bien y mal: "Cuando sea levando de la tierra, atraeré a todos hacia mí" (Jn 12, 32). Con una frase lapidaria la carta a los Hebreos proclamará la presencia perenne de Cristo en la historia: "Jesucristo es el mismo ayer, hoy y siempre" (Hb 13, 8).

2.3 Para descubrir debajo del flujo de los acontecimientos esta presencia secreta y eficaz, para intuir el reino de Dios, que ya se encuentra entre nosotros (cf. Lc 17, 21), es necesario ir más allá de la superficie de las fechas y los eventos históricos. Aquí entra en acción el Espíritu Santo. Aunque el Antiguo Testamento no presenta aún una revelación explícita de su persona, se le pueden "atribuir" ciertas iniciativas salvíficas. Es él quien mueve a los jueces de Israel (cf. Jc 3, 10), a David (cf. 1 S 16, 13), al rey Mesías (cf. Is 11, 1-2; 42, 1), pero sobre todo es él quien se derrama sobre los profetas, los cuales tienen la misión de revelar la gloria divina velada en la historia, el designio del Señor encerrado en nuestras vicisitudes. El profeta Isaías presenta una página de gran eficacia, que recogerá Cristo en su discurso programático en la sinagoga de Nazaret: "El Espíritu del Señor Yahveh está sobre mí, pues Yahveh me ha ungido, me ha enviado a predicar la buena nueva a los pobres, a sanar los corazones quebrantados, a anunciar a los cautivos la liberación, y a los reclusos la libertad, y a promulgar el año de gracia de Yahveh" (Is 61, 1-2; cf. Lc 4, 18-19).

2.4 El Espíritu de Dios no sólo revela el sentido de la historia, sino que también da fuerza para colaborar en el proyecto divino que se realiza en ella. A la luz del Padre, del Hijo y del Espíritu, la historia deja de ser una sucesión de acontecimientos que se disuelven en el abismo de la muerte; se transforma en un terreno fecundado por la semilla de la eternidad, un camino que lleva a la meta sublime en la que "Dios será todo en todos" (1 Co 15, 28). El jubileo, que evoca "el año de gracia" anunciado por Isaías e inaugurado por Cristo, quiere ser la epifanía de esta semilla y de esta gloria, para que todos esperen, sostenidos por la presencia y la ayuda de Dios, en un mundo nuevo, más auténticamente cristiano y humano.

2.5 Así pues, cada uno de nosotros, al balbucear algo del misterio de la Trinidad operante en nuestra historia, debe hacer suyo el asombro adorante de san Gregorio Nacianceno, teólogo y poeta, cuando canta: "Gloria a Dios Padre y al Hijo, rey del universo. Gloria al Espíritu, digno de alabanza y todo santo. La Trinidad es un solo Dios, que creó y llenó todas las cosas..., vivificándolo todo con su Espíritu, para que cada criatura rinda homenaje a su Creador, causa única del vivir y del durar. La criatura racional, más que cualquier otra, lo debe celebrar siempre como gran Rey y Padre bueno" (Poemas dogmáticos, XXI, Hymnus alias: PG 37, 510-511).


[volver arriba]


* Para escuchar los archivos de Real Audio necesitas tener instalado en tu computador el programa Real Player. Hay una versión gratuita aquí.

* Los errores en archivos para grabar son reportados automáticamente por el sistema. Disculpa cualquier inconveniente causado.

[Versión nueva de esta página] [Buscar otra Homilía]

-Fr. Nelson Medina, OP

Google Groups
Suscríbete gratis a mi Boletín de Evangelización Católica
Email:


LO ULTIMO: