Textos y archivos de
audio por: Fr. Nelson Medina, O.P.
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Oremos:
Concédenos, Padre misericordioso, que veamos fructificar en nuestra vida las
gracias recibidas durante esta Pascua.
Por nuestro Señor Jesucristo…
Amén.
Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles
5, 27-33
En aquellos días, los guardias condujeron a los apóstoles
ante el Consejo, y el sumo sacerdote les preguntó:
«¿No les prohibimos terminantemente enseñar en nombre de ése? Y sin embargo,
han llenado Jerusalén con sus enseñanzas y además quieren hacernos responsables
de la muerte de ese hombre».
Pedro y los apóstoles replicaron:
«Hay que obedecer a Dios antes que a los hombres. El Dios de nuestros
antepasados ha resucitado a Jesús, a quien ustedes mataron colgándolo de un
madero. Dios lo ha exaltado como Príncipe y Salvador, para dar a Israel la
ocasión de arrepentirse y de obtener el perdón de los pecados. Nosotros y el
Espíritu Santo, que Dios ha dado a los que le obedecen, somos testigos de todo
esto».
Ellos, enfurecidos por estas palabras, querían matarlos.
Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.
Bendigo al Señor en todo momento.
Bendigo al Señor en todo momento, su alabanza está siempre
en mi boca. Gusten y vean qué bueno es el Señor, dichoso el hombre que se
refugia en él.
Bendigo al Señor en todo momento.
El Señor se enfrenta con los malhechores, para borrar de la
tierra su recuerdo. Cuando uno grita, el Señor lo escucha y lo libra de todas
sus angustias.
Bendigo al Señor en todo momento.
El Señor está cerca de los que sufren y salva a los que
están desconsolados. Muchas son las desgracias del justo, pero de todas lo libra
el Señor.
Bendigo al Señor en todo momento.
Aclamación antes del Evangelio
Aleluya, aleluya.
No sólo de pan vive el hombre, sino también de toda palabra que sale de la boca
de Dios.
Aleluya.
† Lectura del santo Evangelio según san Juan
3, 31-36
Gloria a ti, Señor.
El que viene de lo alto está sobre todos. El que tiene su
origen en la tierra es terreno y habla de las cosas de la tierra; el que viene
del cielo da testimonio de lo que ha visto y oído; sin embargo, nadie acepta su
testimonio. El que acepta su testimonio, reconoce que Dios dice la verdad,
porque cuando habla aquél a quien Dios envió, es Dios mismo quien habla, ya que
Dios le ha comunicado plenamente su Espíritu. El Padre ama al Hijo y le ha
confiado todo. El que cree en el Hijo tiene la vida eterna; pero quien no lo
acepta, no tendrá esa vida, sino que está sujeto al castigo de Dios.
Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.
Acepta Señor, las ofrendas que te presentamos y purifica
nuestros corazones, para que podamos participar dignamente en este sacramento
de tu amor.
Por Jesucristo, Señor nuestro.
El Señor esté con ustedes.
Y con tu espíritu.
Levantemos el corazón.
Lo tenemos levantado hacia el Señor.
Demos gracias al Señor, nuestro Dios.
Es justo y necesario.
En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y
salvación, glorificarte siempre, Señor pero más que nunca en este tiempo, en
que Cristo, nuestra pascua, fue inmolado.
Porque él es el Cordero de Dios que quitó el pecado del mundo: muriendo,
destruyó nuestra muerte, y resucitando, restauró la vida.
Por eso,
con esta efusión de gozo pascual, el mundo entero se desborda de alegría y
también los coros celestiales, los ángeles y los arcángeles, cantan sin cesar
el himno de tu gloria:
Santo, Santo, Santo…
Antífona de la Comunión
Yo estaré con ustedes todos los días hasta el fin del mundo. Aleluya.
Oremos:
Que esta sagrada Dios todopoderoso y eterno, que en Cristo resucitado nos has
hecho renacer a la vida eterna, haz que este ministerio pascual, en el que
acabamos de participar pos medio de la Eucaristía, dé en nosotros abundantes
frutos de salvación.
Por Jesucristo, Señor nuestro.
Amén.
Tabla de Versiones
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1.1 ¿Te imaginas un mundo en el que esta consigna de los apóstoles se hiciera realidad? Si el senador de un gran país obedece a Dios antes que a los hombres, así se trate de sus electores, buscará la verdad por encima de la simpatía y lo correcto por encima de lo conveniente. Un legislador así no aprobará la despenalización del horrendo crimen del aborto sino que buscará modos de respetar la libertad de todos... ¡incluyendo al que no tiene voz porque no ha nacido!
1.2 Si el sacerdote obedece a Dios antes que a los hombres, así se trate de sus amigos, enseñará la verdad de los preceptos divinos, con caridad y con claridad a la vez. No veremos entonces ese escándalo de los sacerdotes que permiten comulgar a parejas en adulterio porque tienen estrecha relación de simpatía con él.
1.3 Si el profesor o el gran científico obedecen a Dios antes que a los hombres, así se trate de quienes les pagan sus investigaciones o leen sus artículos, en todo se presentarán como creyentes, y entonces darán un paso más: al recibir burlas, indiferencia o persecución, sentirán con gozo que están participando del misterio de Cristo y darán testimonio con mayor fuerza aún, como hacían los apóstoles, que más parecían crecer cuando más se les aplastaba.
1.4 Si las mujeres obedecen a Dios antes que a la gente, así se trate de sus más cercanas amigas, no tolerarán que el chisme avance impunemente ni darán alas a las vanidades, envidias y codicias de la moda y el consumismo desbocado.
1.5 Detente. Imagina un mundo en el que obedecemos a Dios antes que a los hombres. Imagínalo quince segundos. Empieza luego a hacerlo realidad en tu entorno.
2.1
Palabras bellas, profundas y comprometedoras nos da el Señor en el evangelio de
hoy. Hoy se nos invita a creer y a la vez se nos muestran las consecuencias de
no creer. No podemos excusar ignorancia: ya sabemos qué implica aceptar y qué
trae no aceptar a Jesucristo.
2.2 Cristo
nos habla hoy como testigo. Él es el que habla <<de lo que ha visto y
oído>>. Su mensaje abre la verdad del cielo para nosotros y para todos
los que escuchen la palabra. Y el mensaje es sencillo y a la vez inagotable: es
la noticia del amor infinito, incondicional, insondable de Dios. Lo que hagamos
después de saber que Dios nos ama así determina nuestro destino en esta tierra
y en la eternidad.
***
Tenga en cuenta que no todos los prefacios aquí transcritos son de uso normativo. ***
Estos textos litúrgicos y
bíblicos han sido proporcionados con
autorización
a partir de esta completísima página de lecturas en uso en la liturgia
católica.
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