Textos y archivos de
audio por: Fr. Nelson Medina, O.P.
Derechos Reservados © 2004.
L a reproducción de estos textos y archivos de audio, para uso privado o público,
está permitida, aunque solamente
sin fines de lucro y citando la fuente: http://fraynelson.com/homilias.html.
Retorno
a la página de Homilías
Oremos:
Haz, Señor, que nuestra vida toda sea testimonio vivo del poder de Cristo resucitado,
que nos ha hecho morir con él al pecado para que podamos resucitar con él, que
vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos
de los siglos.
Amén.
Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles
4, 32-37
En el grupo de los creyentes todos pensaban y creían lo
mismo, y nadie consideraba como propio nada de lo que poseía, sino que tenían
en común todas las cosas. Por su parte, los apóstoles daban testimonio con
mucha fortaleza de la resurrección del Señor Jesús, y todos gozaban de gran
estima. No había entre ellos necesitados, porque todos los que tenían bienes o
casas los vendían, llevaban el dinero y lo ponían a disposición de los
apóstoles, y se repartía a cada uno según su necesidad.
Este fue el caso de José, un levita nacido en Chipre, a quien los apóstoles
llamaban Bernabé, que significa «el que trae consuelo». Este tenía un campo, lo
vendió, trajo el dinero y lo puso a disposición de los apóstoles.
Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.
El Señor es un rey magnífico.
El Señor es rey; está vestido de esplendor; el Señor,
vestido y rodeado de poder.
El Señor es un rey magnífico.
Firme e inconmovible está la tierra. Tu trono está firme
desde siempre, tú existes desde la eternidad.
El Señor es un rey magnífico.
Tus mandamientos son inmutables, Señor, la santidad adorna
tu templo por años sin fin.
El Señor es un rey magnífico.
Aclamación antes del Evangelio
Aleluya, aleluya.
El Hijo del hombre debe ser levantado en la cruz, para que los que creen en él
tengan vida eterna.
Aleluya.
† Lectura del santo Evangelio según san Juan
3, 11-15
Gloria a ti, Señor.
En aquel tiempo dijo Jesús a Nicodemo:
«Yo te aseguro que hablamos de lo que sabemos y damos testimonio de lo que
hemos visto; pero ustedes rechazan nuestro testimonio. Si no me creen cuando
les hablo de las cosas de la tierra, ¿cómo van a creerme cuando les hable de
las cosas del cielo?
Nadie ha subido al cielo, a no ser el que vino de allí, es decir, el Hijo del
hombre.
Lo mismo que Moisés levantó la serpiente de bronce en el desierto, el Hijo del
hombre tiene que ser levantado en alto, para que todo el que crea en él tenga
vida eterna».
Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.
Concédenos, Señor, que este sacrificio pascual nos llene
siempre de alegría, prosiga en nosotros tu obra redentora y nos obtenga de ti la
felicidad eterna.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén.
El Señor esté con ustedes.
Y con tu espíritu.
Levantemos el corazón.
Lo tenemos levantado hacia el Señor.
Demos gracias al Señor, nuestro Dios.
Es justo y necesario.
En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación
glorificarte siempre, Señor; pero más que nunca en este tiempo en que Cristo,
nuestra pascua, ha sido inmolado.
Porque él no cesa de ofrecerse por nosotros, de interceder por todos ante ti;
inmolado, ya no vuelve a morir; sacrificado, vive para siempre.
Por eso,
con esta efusión de gozo pascual, el mundo entero se desborda de alegría, y
también los coros celestiales, los ángeles y los arcángeles, cantan sin cesar
el himno de tu gloria:
Santo, Santo, Santo…
Antífona de la Comunión
Era necesario que Cristo padeciera y resucitara de entre los muertos, para entrar en su gloria. Aleluya.
Oremos:
Que el Cuerpo y la Sangre de tu Hijo, precio de nuestra redención, nos ayuden,
Señor, a cumplir tus mandamientos y a obtener nuestra felicidad eterna.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén.
Tabla de Versiones
para estas lecturas:
|
|
Escuchar |
Grabar |
Comentar |
|
Versión 1 |
|||
|
Versión 2 |
|||
|
Versión 3 |
|||
|
Versión 4 |
|
|
|
|
Versión 5 |
|
|
|
1.1 Empezamos hoy preguntando: ¿fueron las cosas tan bellas, tan perfectas, tan felices como lo presenta la primera lectura de hoy? ¿De veras fue posible alguna vez la convivencia humana en términos tan hermosos y tan fecundos? ¿Fue todo ello como un sueño realizado de ese comunismo que algunos estiman que existió en los orígenes de la humanidad misma?
1.2 Hay dos cosas, aparentemente contradictorias entre sí, de las que podemos estar seguros. Primera: el Evangelio tuvo un efecto maravilloso de transformación de aquellas gentes. No tengamos miedo de afirmar que hay poder en la gracia de Dios, y que ese poder derriba barreras y hace que el egoísmo se vea superado por la solidaridad y el odio pierda terreno ante la fuerza del perdón.
1.3 Pero hay un segundo aspecto: el mismo libro de los Hechos de los Apóstoles, que estamos escuchando en Pascua, muestra que las comunidades vivieron distintos momentos. Desde lo más <<idílico>> y bello hasta lo más prosaico y crudo. Es decir: no podemos desgajar este pasaje del conjunto de una obra que nos muestra también que hubo discusiones, desacuerdos, rivalidades y en fin todo aquello que acompaña nuestra fragilidad humana.
1.4 Y sin embargo, el recorrido mismo de la Palabra y de la obra del Espíritu Santo muestra que ni la fragilidad interior ni la persecución exterior logran detener la difusión maravillosa de la Buena Noticia. Guiados por ese mismo Espíritu y alimentados por esa misma Palabra, también nosotros tenemos un mensaje de gracia para el mundo.
2.1 La semana pasada, la de la Octava, nos habíamos dedicado, como era lo más natural, a seguir con espiritual deleite los relatos de las primeras apariciones del Resucitado. A partir de esta semana y durante casi toda la Pascua escucharemos generosas porciones del evangelio según san Juan. Desde ayer hemos empezado con el diálogo de Jesús con Nicodemo, que ocupará esta segunda semana de Pascua, y luego vendrán otros textos, sobre todo de tono eucarístico y en preparación a la llegada del Espíritu Santo.
2.2 El diálogo con Nicodemo, si lo miramos bien, es sólo diálogo en su forma literaria, pero en realidad no pretende registrar, como si fuera con magnetófono, una conversación sucedida así como se cuenta. Hasta cierto punto, es más la puesta en escena de una enseñanza o de una serie de enseñanzas que quieren que nosotros como lectores y oyentes de la predicación podamos percibir la maravillosa novedad que llega con Jesucristo.
2.3 Esto no significa que Nicodemo no haya existido ni que
no haya habido uno o más diálogos entre este personaje y Jesús; lo que estamos
diciendo es que la estructura del escrito que nos ha llegado es más el resumen
teológico del sentido o significado que Cristo podía tener delante de la
enseñanza judía de aquella época. Y el propósito claramente es mostrar cómo con
Jesús y sólo con Jesús se hace posible la vida nueva; con Jesús y sólo con Jesús
llega al mundo la victoria sobre el pecado y el camino hacia la gloria del
cielo.
*** Tenga
en cuenta que no todos los prefacios aquí transcritos son de uso normativo. ***
Estos textos litúrgicos y
bíblicos han sido proporcionados con
autorización
a partir de esta completísima página de lecturas en uso en la liturgia
católica.
+
Retorno
a la página de Homilías