PALABRA VIVA PARA ESTE DIA

Pascua
Semana No.2, Lunes

Textos y archivos de audio por: Fr. Nelson Medina, O.P.
Derechos Reservados © 2004.
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Lecturas y Oraciones del Día

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Oración Colecta

Oremos:
Dios todopoderoso y eterno, a quien confiadamente podemos llamar ya Padre nuestro, haz crecer en nuestros corazones el espíritu de hijos adoptivos tuyos, para que merezcamos gozar un día de la herencia que nos has prometido.
Por nuestro Señor Jesucristo…
Amén.

Primera Lectura
Se pusieron a orar y quedaron llenos del Espíritu Santo y anunciaron la palabra de Dios con valentía

Lectura del libro de los Hechos
de los apóstoles
4, 23-31

En aquellos días, tan pronto como Pedro y Juan quedaron en libertad, volvieron con los suyos y les contaron todo lo que les habían dicho los sumos sacerdotes y los ancianos. Al oír el relato, todos juntos invocaron a Dios, diciendo:
«Señor nuestro, tú has creado el cielo, la tierra, el mar y todo lo que hay en ellos; tú dijiste, mediante el Espíritu Santo por boca de nuestro antepasado David, tu siervo:
¿Por qué se alborotan las naciones y los pueblos maquinan vanos proyectos? Los reyes de la tierra conspiran y los príncipes se alían contra el Señor y contra su Mesías.
En esta ciudad, en efecto, se han reunido Herodes y Poncio Pilato, junto con extranjeros y gentes de Israel, contra tu santo siervo Jesús, al que ungiste, para hacer lo que tu poder y tu voluntad habían decidido de antemano que sucediera. Y ahora, Señor, mira sus amenazas y concede a tus siervos anunciar tu palabra con toda libertad. Manifiesta tu poder para que se realicen curaciones, señales y prodigios en el nombre de tu santo siervo Jesús».
Al terminar su oración, el lugar en que estaban reunidos tembló; todos quedaron llenos del Espíritu Santo y se pusieron a anunciar la palabra de Dios con toda valentía.
Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

Salmo Responsorial
Sal 2, 1-3.4-6.7-9

Dichosos los que esperan en el Señor.

¿Por qué se amotinan las naciones y los pueblos hacen planes torpes? Se sublevan los reyes de la tierra y los príncipes se alían contra el Señor y contra su Mesías: «Rompamos sus cadenas, librémonos de su yugo».
Dichosos los que esperan en el Señor.

El que vive en el cielo se sonríe, mi Señor se ríe de ellos. Después les habla con ira, los espanta con su cólera: «Yo mismo he constituido a mi rey en Sión, mi monte santo».
Dichosos los que esperan en el Señor.

Voy a proclamar el decreto del Señor; él me ha dicho: «Tú eres mi hijo, yo te he engendrado hoy. Pídemelo, y te daré las naciones en herencia, en propiedad todos los países del mundo. Los romperás con cetro de hierro, los quebrarás como jarro de barro».
Dichosos los que esperan en el Señor.

Aclamación antes del Evangelio

Aleluya, aleluya.
Si han resucitado con Cristo, busquen las cosas del cielo, donde está Cristo sentado a la derecha de Dios.
Aleluya.

Evangelio
El que no nace del agua y del Espíritu, no puede entrar en el Reino de Dios

† Lectura del santo Evangelio según san Juan
3, 1-8

Gloria a ti, Señor.

Un hombre llamado Nicodemo, miembro del grupo de los fariseos y personaje importante entre los judíos, se presentó a Jesús de noche y le dijo:
«Maestro, sabemos que Dios te ha enviado para enseñarnos; nadie, en efecto, puede realizar los signos que tú haces, si Dios no está con él».
Jesús le contestó:
«Yo te aseguro que el que no nazca de lo alto no puede ver el reino de Dios».
Nicodemo repuso:
«¿Cómo es posible que un hombre vuelva a nacer siendo viejo? ¿Acaso puede entrar de nuevo en el seno materno para nacer?»
Le respondió Jesús:
«Yo te aseguro que nadie puede entrar en el reino de Dios si no nace del agua y del Espíritu. Lo que nace del hombre es humano; lo engendrado por el Espíritu, es espiritual. Que no te cause, pues, tanta sorpresa lo que te he dicho: “Tienen que nacer de lo alto”. El viento sopla donde quiere; oyes su rumor, pero no sabes ni de dónde viene ni a dónde va. Lo mismo sucede con el que nace del Espíritu».
Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.

Liturgia Eucarística

Oración sobre las Ofrendas

Recibe, Señor, las ofrendas de tu Iglesia exultante de gozo; y ya que en la resurrección de tu Hijo nos diste motivo de tanta alegría, concédenos participar también del gozo eterno.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén.

Prefacio
El misterio pascual

El Señor esté con ustedes.
Y con tu espíritu.
Levantemos el corazón.
Lo tenemos levantado hacia el Señor.
Demos gracias al Señor, nuestro Dios.
Es justo y necesario.

En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación, glorificarte siempre, Señor; pero más que nunca en este tiempo en que Cristo, nuestra Pascua, ha sido inmolado.
Porque él es el verdadero Cordero que quitó el pecado del mundo; muriendo destruyó nuestra muerte, y resucitando restauró la vida.
Por eso,
con esta efusión de gozo pascual, el mundo entero se desborda de alegría, y también los coros celestiales, los ángeles y los arcángeles, cantan sin cesar el himno de tu gloria:
Santo, Santo, Santo …

Antífona de la Comunión

Jesús se presentó en medio de sus discípulos y les dijo: «La paz sea con ustedes». Aleluya

Oración después de la Comunión

Oremos:
Mira, Señor, con bondad a estos hijos tuyos que has renovado por medio de los sacramentos, y condúcelos al gozo eterno de la resurrección.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén.

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1. Persecución de Irrelevancia

1.1 A veces podemos creer que las persecuciones religiosas son cosa del pasado; quizá lo que ha sucedido es que las persecuciones han cambiado de estrategia. Por ejemplo, el comunismo hizo visible la fe en el acto mismo de querer anularla. Tener fe se convirtió en algo difícil y valioso, y a la vez en un signo de resistencia al régimen dominante. Permitir que esto se diera fue un <<error>> comunista que otros estilos de persecución no van a cometer tan fácilmente.

1.2 Un error que el liberalismo democrático de la mayoriade nuestros países no va a cometer tan fácilmente; lo cual no significa que el cristianismo sea compatible con los postulados fundamentales de ese liberalismo democrático. Simplemente se echa mano de nuevas armas, y por cierto puede decirse que la irrelevancia es el arma más potente de la que solemos llamar <<sociedad abierta.>>

1.3 Y sin embargo, ese liberalismo democrático, esa dictadura de la mayoría no puede soportar el mensaje cristiano porque su concepto de la verdad como consenso refuerza unilateralmente el poder en las manos de quienes de hecho pueden difundir sus propias versiones y razones. El efecto es una esclavitud sin ruido y sin mayores opositores en la que las protestas pueden ser <<negociadas.>>

2. El Agnosticismo como Dogma

2.1 Pensemos en los presupuestos mismos de la sociedad abierta, liberal y democrática. Uno de esos presupuestos, el agnosticismo, es de hecho una negación que en sí misma es dogmática. Y lo cierto es que nuestra sociedad, hablando en conjunto, está convencida de que el agnosticismo es la única posibilidad de encuentro entre las personas de distintos credos. Lo cual quiere decir que asumimos como irrefutable y eterno que no puede alcanzarse la verdad en cosas como la existencia de Dios, su autorrevelación en las escrituras, y todo lo que de allí se siga. Por consiguiente, terminamos afirmando, con carácter de indiscutible, irreformable y eterno, que no hay verdad cognoscible en estos temas, y por lo tanto que ellos no pueden ser punto de partida para ninguna decisión sobre el rumbo de la sociedad como tal.

2.2 Y aunque parece que en nuestra sociedad cualquiera puede hacerse oír, exponer sus ideas y ganar poder, todo ello depende mayormente de las condiciones en que las ideas son presentadas. Las ideas, lo mismo que las personas, pueden ser calumniadas, malinterpretadas, tergiversadas. Una democracia real, es decir, un <<ágora justa,>> sería un ambiente en que cualquiera pudiera hacerse oír en condiciones justas. Eso no sucede. Se necesita una cuota, muchas veces alta, de poder para hacerse oír. Por ejemplo, un periodista no puede hacer <<periodismo puro,>> tiene que hacer periodismo rentable. A poco de examinarlo encontramos que hay una censura de eficacia y rentabilidad que hace insalvable el tema de la verdad. Quienes pretendemos seguir creyendo en verdades morales y en la relevancia de la fe fácilmente nos vemos condenados y empujados a la irrelevancia.

3. Sobreviviendo

3.1 El Papa, especialmente en los mensajes a los jóvenes, ha insistido muchas veces en la condición del cristiano como una existencia que va en contravía. Pero vencer no es vencer de cualquier manera. la Iglesia, cuando ha sido más fiel a su vocación, no ha respondido en la misma clave en que ha sido atacada. No ha respondido al destierro con destierro, a la tortura con tortura, ni a la barbarie con barbarie. Eso apunta a dos cosas. Primera, que también ahora la Iglesia debe estar despierta, y no responder a la irrelevancia con irrelevancia, es decir, no puede darse el lujo de despreciar sin más al mundo, como interpretando a la manera de la presunción el texto de 1 Jn. O sea, no puede decir a modo de mantra: <<Qué porquería como está el mundo, ¿no? Menos mal que no nos afecta demasiado.>> Lo que veamos en el mundo sucederá en la Iglesia, ya se trate de finanzas, escándalos, corrupción administrativa o abusos de poder.

3.2 Lo segundo que aprendemos del patrón que ha seguido la Iglesia en sus mejores horas es que las persecuciones no duran el tiempo que nosotros queremos ni se acaban porque nosotros lo queramos. Si es verdad que estamos en medio de una gigantesca persecución de irrelevancia, entonces no la vamos a vencer pretendiendo ser relevantes ya, hoy, ahora. Esa sería una ilusión. Hacer grandes demostraciones de presencia cultural, creer que el mundo es cristiano porque hay mucho de religión en Mozart, pegarnos a las manifestaciones antiglobalización <<para que se vea que la Iglesia sí está,>> dar muchas delaraciones a la prensa hablada o escrita... todo ello tiene un certo tinte de autoafirmación que termina siendo risible para los de fuera y desgastante para los de dentro.

3.3 No es asunto de buscar promedios, pienso yo. Es más la actitud. Tenemos que vigilar de continuo nuestro corazón y purificar cada día nuestras intenciones. Hablando en confianza con sacerdotes nos hemos reído de nosotros mismos, viendo cómo tales o cuales cosas se hacen con una cierta justificación tácita de <<¿le queda claro a todo el mundo y se han dado cuenta todos de que estamos haciendo esta marcha (o procesión, o misa de sanación, o concierto...)?>> Ese camino es humanamente explicable, porque al fin y al cabo uno como sacerdote le está empeñando la vida a una causa y quiere que su causa <<valga la pena,>> pero todo eso a largo plazo no nos va ayudar como Iglesia.

3.4 Si somos fieles, vendrá un tiempo de una nueva primavera; tal vez algo como lo que soñó Juan XXIII, o como lo que Pablo VI gemía en su oración, o como lo que ha predicado incansablemente Juan Pablo II. Aunque nos acompañarán las luchas: eso también lo anunció Jesucristo. De modo que, superada esta persecución, habrá otras, pero también otras y más bellas victorias.

*** Tenga en cuenta que no todos los prefacios aquí transcritos son de uso normativo. ***

Estos textos litúrgicos y bíblicos  han sido proporcionados con autorización
a partir de esta completísima página de lecturas en uso en la liturgia católica.

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