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Homilías de Fr. Nelson Medina, O.P.Derechos Reservados © 1997-2010
Viernes, Febrero 5 de 2010[Laudes] [Rosario de las Semanas] [Coronilla de la D. Misericordia] [Vísperas] Para tu oración en este día:
Para esta fecha hay 2 posibles celebraciones litúrgicas. Esquema No. 1 Tiempo Ordinario, Año Par, |
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Lectura: |
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1a. |
De todo corazón amó David a su Creador, entonando salmos cada día (Eclesiástico 47,2-13) |
Evangelio |
Es Juan, a quien yo decapité, que ha resucitado (Marcos 6,14-29) |
Núm. |
Datos |
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1 |
1998/02/06 |
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2 |
1998/02/06 |
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3 |
2010/02/05 |
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4 |
2010/02/05 |
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Homilía para leer: |
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1 |
1. Sobre la oración de alabanza1.1 Es bien interesante reconocer que David es recordado en la Biblia por la calidad y alegría de su oración. Mientras que otros hombres grandes son recordados por lo que hicieron para su propia gloria, para acrecentar sus riquezas, fama o territorios, la Biblia alaba a David fundamentalmente porque David supo alabar a Dios. Más que ante un rey, un filósofo, un artista o un pensador, estamos frente a un hombre que quiso amar y que de algún modo supo amar a Dios. Es la primacía de este amor lo que realmente importa aquí, y su expresión propia es la oración de alabanza. 1.2 De esta oración escribe así el Diácono : el Antiguo Testamento nos refleja en múltiples ocasiones cómo desde antiguo el pueblo de Israel alababa a Dios. María cuando se encontró con su prima Isabel elevó una oración de alabanza a Dios: "Mi alma alaba la grandeza del Señor..." (Lc, 1,46); igualmente Zacarías: "Bendito sea el Señor, Dios de Israel" (Lc. 1,68).Jesús mismo practicó la alabanza: "Padre, santificado sea tu nombre" (Lc. 11,2); "Te alabo, Padre Señor del cielo y de la tierra, porque has mostrado a los sencillos las cosas que escondiste a los sabios y entendidos" (Mt. 11,25). También los primeros cristianos en sus reuniones "con perseverancia escuchaban la enseñanza de los apóstoles, se reunían en la fracción del pan y en la oración..., alababan a Dios gozando de la estima general del pueblo" (Hch. 2, 41-47). San Pablo termina su carta a los Romanos con estas palabras: "A Dios, el único sabio, sea la gloria para siempre por medio de Jesucristo! (Rom. 16,27) y aconsejaba: "Alabemos al Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo..." (Ef. 1,3). 1.3 Y continúa enseñándonos este predicador: La Eucaristía, centro de la vida del cristiano la denominamos "sacrificio de alabanza" y en ella continuamente alabamos a Dios; recordemos el Gloria y la respuesta de los fieles después de cada lectura bíblica. Lo que pasa es que muchas veces decimos cosas aprendidas de memoria, pero no recapacitamos en su significado. Ojalá que nunca nos tengan que aplicar las palabras que Cristo dijo: "Este pueblo me honra con los labios, pero su corazón está lejos de Mí" (Mc.7,6). 2. La muerte de un gran hombre2.1 Hoy el evangelio nos presenta el martirio de Juan Bautista. Un hombre notable. No lo digo yo, lo dice Jesucristo: " En verdad os digo que entre los nacidos de mujer no se ha levantado nadie mayor que Juan el Bautista" (Mt 11,11). Una vida grande y memorable, tronchada en circunstancias estúpidas y rodeado de gente indigna y cruel. Aprendamos de aquí que la muerte es grande por lo que en ella se entrega no por lo que en su furor nos arrebata. 2.2 Como hay una memoria litúrgica de la muerte del Bautista meditemos en esta ocasión sólo un punto: Herodes apreciaba a Juan, pero lo mandó decapitar, por guardar un juramento inicuo y quedar bien frente a unos invitados innobles. Hasta dónde puede llegar un hombre por tratar de complacer a otros y de cuidar su imagen. 2.3 Toda espiritualidad cristiana necesita un punto de partida sólido, y ese punto sólo lo encontramos en el querer de Dios. Las opiniones humanas son, como decía Fray Luis de Granada, un monstruo de mil cabezas, y quien pretende orientarse por ese monstruo pronto traicionará sus más íntimas convicciones y hará decapitar sus mejores esperanzas. |
Lectura: |
Haz click en la referencia bíblica: |
|---|---|
1a. |
Dios ha elegido a los débiles del mundo (1 Corintios 1, 26-31) |
Evangelio |
El que pierda su vida por mi causa, ése la encontrará (Lucas 9, 23-26) |
Núm. |
Datos |
Escuchar |
Más... |
|---|---|---|---|
1 |
1996/02/05 |
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2 |
1999/02/05 |
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Versión |
Homilía para leer: |
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1 |
1. Reseña biográfica1.1 Según antiguas tradiciones, Santa Águeda poseía todo lo que una joven suele desear: Una familia distinguida y belleza extraordinaria. Pero atesoraba mucho mas que todo su fe en Jesucristo. Así lo demostró cuando el Senador Quintianus se aprovechó de la persecución del emperador Decio (250-253) contra los cristianos para intentar poseerla. Las propuestas del senador fueron resueltamente rechazadas por la joven virgen, que ya se había comprometido con otro esposo: Jesucristo. 1.2 Quintianus no se dio por vencido y la entregó en manos de Afrodisia, una mujer malvada, con la idea de que esta la sedujera con las tentaciones del mundo. Pero sus malas artes se vieron fustigadas por la virtud y la fidelidad a Cristo que demostró Santa Águeda. 1.3 Quintianus entonces, poseído por la ira, torturó a la joven virgen cruelmente, hasta llegar a ordenar que se le corten los senos. Es famosa la respuesta de Santa Águeda: "Cruel tirano, ¿no te da vergüenza torturar en una mujer el mismo seno con el que de niño te alimentaste?". La santa fue consolada con una visión de San Pedro quién, milagrosamente, la sanó. Pero las torturas continuaron y al fin fue meritoria de la palma del martirio, siendo echada sobre carbones encendidos en Catania, Sicilia (Italia). 2. Martirio y Virginidad2.1 Mucha gente tiene la idea de que los milagros fueron un gran atractivo en la difusión del Evangelio, en los primeros tiempos. Esto no es cierto, hablando con propiedad. No porque los prodigios y milagros carecieran de atractivo en aquella época. De hecho, siempre es interesante ver cosas raras. Mas en aquellos tiempos lo "raro" era casi "frecuente" porque no faltaban, como tampoco faltan ahora, legiones de curanderos, brujos, invocadores de espíritus, predicadores de cultos extraños, vendedores de sueños, o... simples embaucadores. 2.2 En una época en que la ciencia, como la conocemos, no existía, todo se consideraba mediado por fuerzas extrañas o espíritus misteriosos, y es evidente que un ambiente así hace crédula a la gente, en un sentido, pero, en otro sentido, la hace menos propensa a sobrevalorar que alguien haga cosas "raras". 2.3 Es por eso notable que en los breves datos que tenemos de la vida y martirio de Águeda no aparece un solo milagro de ella. Su milagro fue su fortaleza; su milagro fue su pureza. Ser fuerte en un ideal hasta entregar la vida por él; ser puro en medio de una sociedad que considera normal y obligado un comportamiento sexual desmesurado: ¡eso sí que habla de un Espíritu con E mayúscula! ¡Eso sí que canta la gracia del Cielo! Y eso es lo que vemos hoy en Águeda, virgen y mártir. |
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-Fr. Nelson Medina, OP

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