Esta es tu casa!

Homilía de Fr. Nelson Medina, O.P.

Dios no te deja en anhelante espera, en dura frustración a ti que buscas alguna alegría; Él te muestra su gracia, te manifiesta su compasión y su misericordia.

Homilía v23d013a, predicada en 20161223, con 5 min. y 51 seg.

Click derecho para descargar versión MP3

Transcripción:

El Evangelio de hoy ha sido tomado del capítulo primero de San Lucas. Nos cuenta lo que sucedió inmediatamente antes del nacimiento de Juan, el hijo de Zacarías y de Isabel, Juan, conocido como el Bautista. La primera lectura hace referencia al precursor del día de Yahvé. Es un texto tomado del capítulo tercero del profeta Malaquías. Malaquías capítulo tres y Lucas, capítulo primero. Es interesante el misterio que hay en el nombre de Juan, ¿Qué significa bíblicamente?, ¿Qué significa el nombre de Juan? La raíz que está detrás de ese nombre que en latín se dice Johannes, la raíz es la palabra gracia. Esa raíz se alcanza a sentir en latín con Johannes, porque gracia en griego se dice Jaris.

De manera que el nombre de Juan, en medio de su brevedad, lo que está diciendo es algo así como Dios ha mostrado su gracia, Dios se ha mostrado compasivo, se ha manifestado misericordia de Dios. Este nombre tiene un sentido muy profundo para Isabel y para Zacarías, porque toda su vida había querido una descendencia, habían querido tener un hijo, pero ya ellos eran muy mayores, ya parecía imposible, parecía que solo la frustración iba a ser el frío que arropara el corazón de Isabel y de Zacarías.

Pero llega Juan y el regalo de la existencia de Juan es una presencia que muestra la compasión de Dios, que no dejó en anhelante espera, que no dejó en dura frustración a aquellos que estaban buscando esa alegría. De modo que ahí está un sentido del nombre de Juan. Pero hay otra interpretación que he conocido hace poco y que quiero compartirla también con ustedes.

Sucede que no era tan frecuente que los hijos asumieran el mismo nombre de los papás. Sí, hay algunos casos en los que eso se presenta en la Biblia, pero eso no era frecuente, no era lo más frecuente, definitivamente. Si tú miras, por mencionar algunos ejemplos, el papá de Sansón se llamaba Manoahj, si miras el papá de Samuel se llamaba Elcaná, el papá de David se llamaba Jesé, el papá de Salomón se llamaba David. O sea, no es tan frecuente, definitivamente no es la norma.

Entonces por qué la gente que rodea a Zacarías y a Isabel le propone a Isabel que el niño que ya está naciendo, que ese niño que nace se llame Zacarías como el papá. Al parecer lo que está sucediendo aquí es lo mismo que pasa cuando algunas familias han perdido un bebé al que ya le tenían nombre, digamos que lo querían llamar, qué se yo, Ricardo, Roberto, lo que sea. Entonces el niño ya tenía nombre, pero lamentablemente murió recién nacido o incluso murió en el vientre materno y entonces al siguiente niño, le ponen el nombre del niño que ha fallecido.

Algo así como no dejar que ese nombre se pierda, no dejar que esa memoria se pierda. No es una costumbre que yo recomiende, ciertamente, pero es algo que sucede. Entonces es posible que estos parientes, estos vecinos y amigos de Zacarías y de Isabel, viendo que Zacarías es tan anciano y además de anciano mudo, pues prácticamente lo dan por muerto. Es decir, Zacarías ya murió para este mundo, ya de Zacarías no se espera más. Entonces pues, vamos a llamarlo Zacarías, para que no se pierda ese nombre de este hombre que ya está prácticamente muerto.

Y Zacarías dice no, el nombre del niño es Juan. Y al expresar esa misericordia también está de algún modo anunciando la misericordia que él mismo Zacarías va a recibir, porque el nacimiento de su Hijo, el nacimiento de Juan, es una misericordia. Pero el hecho de que Zacarías recobre la capacidad de hablar es otra misericordia. Entonces Zacarías, que bulle en la alabanza de Dios, de algún modo siente que su voz no se ha perdido y de hecho la va a recuperar y va a cantar la grandeza del Señor.

De modo que al rechazar la propuesta de los amigos que querían que el niño se llamará Zacarías, porque ya Zacarías viejo por lo visto salió de circulación, ya es prácticamente un muerto. Zacarías dice No, no estoy tan muerto, para mí también hoy, para mí también hay providencia, para mí también hay misericordia. Y esa misericordia la expresa Zacarías con el nombre de su propio Hijo alabanza a Dios y bendito su Santo nombre.

Publícalo en Facebook! Cuéntalo en Twitter!

Derechos Reservados © 1997-2025

La reproduccion de estos textos y archivos de audio, para uso privado o publico,
está permitida, aunque solamente sin fines de lucro y citando la fuente:
http://fraynelson.com/.

 

Volver a las homilías de hoy.

Página de entrada a FRAYNELSON.COM