Esta es tu casa!

Homilía de Fr. Nelson Medina, O.P.

Una buena enseñanza es curación que elimina los errores porque son como llagas de la mente, y es alimento porque nutre al corazón y al alma.

Homilía v013010a, predicada en 20181205, con 4 min. y 31 seg.

Click derecho para descargar versión MP3

Transcripción:

El Evangelio del día de hoy está tomado del capítulo número 15 de San Mateo. Tres verbos capturan nuestra atención: Cristo que sana, Cristo que alimenta, Cristo que enseña. Cristo sana a los que están enfermos o a los que son atormentados por el demonio, Cristo alimenta a la multitud y Cristo enseña a sus discípulos. Estos tres verbos son propios de Cristo, pero estos tres verbos son propios de la Iglesia también, que es el cuerpo de Cristo. Por consiguiente, nos interesan estos verbos porque son también una descripción de la acción del cristiano en este mundo. Estamos llamados a ayudar, apoyar la sanación de nuestros hermanos, estamos llamados a socorrer a los que están en necesidad y estamos llamados a mostrar el camino para que se cumpla aquello que dijo Jesucristo: «En esto consiste la vida eterna, en que te conozcan a ti, Padre, y a tu enviado Jesucristo».

Con esta convicción, démonos cuenta de un pequeño detalle, y es que el verbo enseñar tiene una relación profunda con los otros dos. Podemos decir que aquel que sabe enseñar está también curando y está alimentando en el plano espiritual, es decir, una buena enseñanza a través del testimonio primero, y luego, a través de la Palabra también. Una buena enseñanza es curación porque elimina los errores que son como las llagas de la mente. Y una buena enseñanza es como un buen alimento que nutre el corazón, que nutre el alma. Así que, en las palabras del Evangelio de hoy tenemos las obras de misericordia, tenemos la curación corporal y espiritual y tenemos el alimento corporal y espiritual.

Cada uno de nosotros puede tomar parte en estas obras, por ejemplo, podemos ayudar en el remedio de las necesidades de los que están sufriendo. Podemos ayudar a curar, es parte de lo que podemos hacer, tal vez diremos cómo puedo hacerlo yo que no tengo la preparación médica, no tengo el auxilio. De acuerdo, de acuerdo, pero si puedes apoyar al que lo está haciendo. Lo mismo con el alimento, es difícil saber si es buena idea aquello de dar dinero por la calle. Hay muchas personas que sí necesitan, pero también hay otras que son simplemente astutos y avivatos. Pero hay instituciones de nuestra Madre, la Iglesia, que con toda seguridad le van a dar el mejor destino a ese apoyo nuestro.

Yo quiero destacar, por ejemplo, lo que hace una maravillosa agencia que tiene toda la aprobación de la Iglesia Católica, se llama Ayuda a la Iglesia necesitada, a través de las donaciones que se hagan a ese lugar, con el cual yo personalmente no tengo ningún vínculo, pero yo lo he apoyado ahí porque creo en ese camino. A través de esas ayudas, nosotros estamos haciendo posible que las necesidades corporales e incluso espirituales de otras personas encuentren un alivio. Así que Cristo va delante de nosotros dándonos el ejemplo y estará también en nosotros, porque Él quiere seguir sanando, Él quiere seguir liberando, Él quiere seguir curando la ignorancia y el error, porque nos ama y porque nos quiere libres de las lacras del pecado y de las tinieblas, y llenos de la luz y del amor de Dios.

Publícalo en Facebook! Cuéntalo en Twitter!

Derechos Reservados © 1997-2025

La reproduccion de estos textos y archivos de audio, para uso privado o publico,
está permitida, aunque solamente sin fines de lucro y citando la fuente:
http://fraynelson.com/.

 

Volver a las homilías de hoy.

Página de entrada a FRAYNELSON.COM