Esta es tu casa!

Homilía de Fr. Nelson Medina, O.P.

Catequesis sobre los grados de celebración litúrgica en la Iglesia Católica.

Homilía tsan013a, predicada en 20141101, con 5 min. y 34 seg.

Click derecho para descargar versión MP3

Transcripción:

Nuestra Iglesia Católica celebra el día 01 de noviembre la Solemnidad de Todos los Santos. Empecemos explicando un poquito de nuestra hermosa liturgia católica. ¿Por qué hablamos de solemnidad? Sucede que en nuestra fe católica y en nuestra liturgia, las festividades tienen distintos rangos. Por decir algo, no es lo mismo celebrar la resurrección de Jesús que celebrar al santo patrono de un determinado lugar, entre otras razones, porque seguramente ese santo patrono recibió fuerza y ejemplo y vida precisamente de Cristo resucitado. O sea, hay un número uno y hay un número dos, hay algo que es más importante que otra cosa.

Eso se refleja en la liturgia de nuestra Iglesia, tenemos unas celebraciones que son las de máxima categoría y después tenemos otras que son de menor categoría y después tenemos otras y otras. Hay como unas cinco categorías y hoy puede ser un momento muy bello, ya que estamos rodeados del ejemplo de todos estos santos, es la fiesta de todos los santos, puede ser un buen momento para enseñar o para recordar un poco esta característica de nuestra liturgia. Las celebraciones litúrgicas de máxima categoría, como ya se ha dicho, son las solemnidades.

Así, por ejemplo, la Pascua es llamada la solemnidad de solemnidades, está absolutamente fuera de todo rango y tiene más importancia que cualquier otra cosa en nuestra fe cristiana y católica. Pero luego, también tenemos otras solemnidades, muchas de ellas solemnidades de Cristo, por ejemplo, la solemnidad de la Ascensión del Señor, o tenemos la solemnidad, por supuesto, de la Natividad, del nacimiento de Cristo, tenemos la solemnidad también de Pentecostés. Es decir, son varias las solemnidades que tenemos a lo largo del año.

Pero también, hay algunas pocas fiestas de santos que tienen la característica de ser solemnidades, por ejemplo, la asunción de la Santísima Virgen, que tiene fecha 15 de agosto en el calendario nuestro. Esa solemnidad lleva ese rango, esa celebración litúrgica tiene el rango de solemnidad. Aparte de las solemnidades, tenemos un segundo rango, que son las llamadas fiestas. Así, por ejemplo, tenemos la fiesta del bautismo del Señor, o tenemos la fiesta de los apóstoles Pedro y Pablo, o tenemos la fiesta de los apóstoles Simón y Judas, la cual no hace mucho precisamente estábamos recordando, esas son las fiestas.

Las fiestas tienen una enorme importancia, pero están menos conectadas con los datos fundamentales de nuestra fe. La principal diferencia entre las solemnidades y las fiestas es que en las solemnidades estamos siempre hablando de aquello que es absolutamente esencial, aquello que está completa y directamente conectado como raíz, como fuente y como esencia de nuestra fe cristiana y católica. Luego vienen las fiestas, luego tenemos las memorias. Las memorias son aquellas celebraciones de menor categoría, que se refieren en particular a las vidas de los santos.

La gran mayoría de los santos son celebrados como memoria, salvo los apóstoles, los demás santos, en general, son celebrados como memorias. Algunas memorias son obligatorias, es decir, que tienen que celebrarse en toda la Iglesia, pero se celebran con menor, llamémoslo así, con menor despliegue de elementos litúrgicos propios. Otras memorias son, incluso memorias libres, es decir, que dependiendo de las condiciones de una comunidad o dependiendo incluso del interés pastoral de quien preside, es posible celebrar esa memoria o no celebrarla, esas son las memorias libres.

Y debajo de todo eso, están los días que se llaman días, llamémoslos días libres, es decir, aquellos días que la Iglesia llama ferias y que son en los que se va siguiendo simplemente las lecturas de la misa, por ejemplo, para los días de entre semana o para los domingos durante el tiempo ordinario. Este es un esquema muy sencillo que nos recuerda cómo celebra la Iglesia la santidad de Cristo en todos sus miembros. Y precisamente, porque la solemnidad de todos los santos nos está recordando que la santidad de Cristo es comunicada a todo su pueblo, por eso tiene ese rango.

Ahora solo falta que nosotros tomemos conciencia de que hemos sido llamados, como dice el apóstol San Pablo, a ser irreprochables en su presencia por el amor. Con esa conciencia y con esa alegría, vivamos esta solemnidad y apreciemos y amemos cada vez más nuestra liturgia.

Publícalo en Facebook! Cuéntalo en Twitter!

Derechos Reservados © 1997-2025

La reproduccion de estos textos y archivos de audio, para uso privado o publico,
está permitida, aunque solamente sin fines de lucro y citando la fuente:
http://fraynelson.com/.

 

Volver a las homilías de hoy.

Página de entrada a FRAYNELSON.COM