Esta es tu casa!

Homilía de Fr. Nelson Medina, O.P.

Al desprenderse de la comunidad, es decir de la Iglesia, terminamos alejándonos de Cristo y al separarnos de la cruz terminamos perdiéndonos el esplendor de la resurrección.

Homilía stom012a, predicada en 20150703, con 4 min. y 59 seg.

Click derecho para descargar versión MP3

Transcripción:

El tres de julio, nuestra Iglesia Católica celebra al apóstol Tomás. Como suelo hacerlo en otras ocasiones, también aquí, debo recordar que este Santo Tomás Apóstol no debe ser confundido con Santo Tomás de Aquino, el fraile dominico, gran teólogo del siglo trece. La fiesta de Santo Tomás nos recuerda, sobre todo, la escena que hemos escuchado en el Evangelio de hoy; vamos a tomar dos enseñanzas de esa escena.

Recordemos qué fue lo que sucedió. Estaban reunidos los apóstoles sin Tomás; Cristo resucitado se les aparece incluso teniendo las puertas cerradas. Luego ellos le cuentan a Tomás: ?Hemos visto al Señor?, y Tomás no les cree. Una semana después, están de nuevo reunidos los apóstoles, Tomás está con ellos y Cristo se vuelve a aparecer. Le muestra las llagas a Tomás y le dice: "Mete tus dedos en mis llagas, mete tu mano en mi costado. No seas incrédulo, sino creyente ".

Las dos enseñanzas que quiero que tomemos son estas. Primera: observemos a Cristo, que, como Señor de cielos y tierra ya resucitado, puede manifestarse cuando quiera, donde quiera y a quien quiera. Sin embargo, no se le manifestó a Tomás durante esa semana, -porque hubo una semana entre la primera aparición y la segunda-. Perfectamente, Cristo se le hubiera podido aparecer a Tomás durante esa semana para decirle lo mismo: ?Aquí están mis manos. Aquí está mi costado ".

Presumo que hay una enseñanza en el modo de obrar de Cristo. Creo que nuestro Señor no es caprichoso y creo que la enseñanza, la hermosa enseñanza que viene de este hecho tan sencillo es: aprendamos todos que el lugar para encontrarse con Cristo es la comunidad. Nuestra experiencia de fe es profundamente personal, pero, a la vez, está profundamente vinculada a la vida de la comunidad. Y el que se desconecta de la comunidad se desconecta de Cristo. El que se desprende de la Iglesia, tarde o temprano se desprende de Cristo. Esa es la primera enseñanza.

Segunda: Vemos que Tomás le dice a nuestro Señor aquella frase tan bella que muchos repetimos en distintas circunstancias. Tomás le dice a Cristo: "¡Señor mío y Dios mío!" Como anota San Agustín, lo que proclama Tomás es una verdadera profesión de fe; porque está llamando ?Dios mío?, a este Cristo resucitado.

Por supuesto, es el descubrimiento de la Pascua gloriosa de Cristo la que hace que Tomás caiga en cuenta de quién es aquél al que tiene al frente. Pues la segunda enseñanza que quiero compartir es a través de las llagas de la cruz a la gloria y resurrección; es decir, por el camino de la Cruz hacia la Luz. Por el camino de las llagas hacia la victoria.

Y esto vale para lo que vemos de Tomás. Pero esto vale también para cada uno de nosotros. El encuentro con el Resucitado es, en primer lugar, encuentro con el Crucificado, que, dándolo todo por nosotros, ha manifestado un amor sin grietas, y así nos ha abierto camino para llegar a ese amor sin derrota. El amor de la Resurrección.

Así que quedémonos con estas dos enseñanzas. Primero, cuidado, porque el que se desprende de la comunidad termina desprendiéndose de Cristo. Y segundo, el que se separa de la cruz termina perdiéndose del esplendor de la resurrección.

Publícalo en Facebook! Cuéntalo en Twitter!

Derechos Reservados © 1997-2025

La reproduccion de estos textos y archivos de audio, para uso privado o publico,
está permitida, aunque solamente sin fines de lucro y citando la fuente:
http://fraynelson.com/.

 

Volver a las homilías de hoy.

Página de entrada a FRAYNELSON.COM