Esta es tu casa!

Homilía de Fr. Nelson Medina, O.P.

A medida que nuestro yo se inflama acariciado por el placer y la arrogancia tarde o temprano termina burlándose de las cosas de Dios.

Homilía ssyj018a, predicada en 20211028, con 5 min. y 12 seg.

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Transcripción:

La Biblia tiene 73 libros y de ellos, algunos apenas ocupan una página, es el caso de la carta de Judas, por supuesto, la carta de Judas Tadeo. Hoy la Iglesia, 28 de octubre, está celebrando a los santos apóstoles Simón y Judas Tadeo y por eso hago referencia a esta carta de San Judas. Por supuesto, ninguna confusión con el otro Judas, el traidor Judas Iscariote. Judas Tadeo nos da en esta carta una especie de regaño, o bueno, no exactamente un regaño a nosotros, sino más bien una severa advertencia contra aquellos que se dejan llevar por una vida desordenada, libertina, arrogante, hasta el punto de despreciar las cosas de Dios.

Es una carta tan corta, la carta de Judas, que apenas tiene un único capítulo o que es lo mismo que decir no tiene capítulos porque es muy breve, es que no alcanza a tener 30 versículos. Y esta carta de Judas nos presenta una severa reprensión contra aquellos que llevan una vida en la que el libertinaje conduce a la arrogancia, y la arrogancia conduce al sacrilegio y conduce a la blasfemia, y conduce al desprecio de lo sagrado. Y esa secuencia yo la estoy destacando, porque es que está pasando en nuestro tiempo. Una vida libertina que conduce a una vida arrogante, que conduce a una vida en sacrilegio y en blasfemia, voy a dar algunos ejemplos.

Tomemos el caso tan doloroso de hace unos días, donde en la Benemérita Catedral de Toledo, España, se realizó un video ridículo, sensual, que no tiene nada que ver con la joya arquitectónica, artística y espiritual que es la Catedral de Toledo. O sea, gente a la que se le ocurre hacer un video con un baile, una danza, una especie de danza provocadora, una danza ridícula y sensual en ese lugar, precisamente en ese lugar. Entonces, ahí te das cuenta cómo el libertinaje conduce a la arrogancia, porque en el fondo el libertinaje es una caricia al propio yo, y el yo acariciado se vuelve un tirano que no admite límites. Y ese yo tirano, ese, ese déspota arrogante, pues necesita imponerse a través del desprecio a todo lo que es religioso. Ahí tienes un ejemplo, libertinaje que se vuelve arrogancia, que se vuelve sacrilegio. Ahí lo tienes, ese es el caso.

En la misma España, y me duele que sea España por el amor que le tengo. En la misma España, hace unos años se presentó una terrible situación cuando un hombre utilizó un cierto número de hostias consagradas para escribir con las hostias, escribir un mensaje, utilizarlas como si fueran puntos y con esos puntos escribir un mensaje de protesta contra la Iglesia. Se supone que eso era arte y se supone que eso toca recibirlo y se supone que no hay nada que hacer, porque, de hecho, los católicos o algunos católicos se quejaron porque hay gente que tiene la conciencia dormida, se quejaron ante el ayuntamiento y entonces, lo que dice el ayuntamiento es no hay que dar espacio a las expresiones.

La verdad es esa, la verdad es que el libertinaje conduce a la arrogancia, y la arrogancia conduce al sacrilegio. A medida que nuestro yo se inflama, acariciado por el placer y la arrogancia, tarde o temprano termina burlándose de las cosas de Dios. Y ¿sabes algo? Esa, exactamente esa es la advertencia, la dura reprensión y exhortación que realiza la carta de Judas, mostrando cuál es el destino de las personas que así pretenden burlarse de Dios. Increíble, un documento con 20 siglos de antigüedad, nos está hablando al corazón y está describiendo cosas que están pasando hoy en nuestra época y en nuestros países.

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