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Homilía de Fr. Nelson Medina, O.P.
Pidamos a Dios que libre al Papa de las presiones que vengan del mundo, de la Iglesia y de sus propias cadenas interiores.
Homilía sppd020a, predicada en 20200629, con 7 min. y 49 seg. 
Transcripción:
En la fiesta de los santos Apóstoles Pedro y Pablo. La Iglesia nos presenta en la primera lectura del Capítulo Doce de los Hechos de los Apóstoles, un episodio muy significativo Pedro está en la cárcel. La Iglesia entera ora por Pedro. El sucesor de Pedro es el Papa, y la Iglesia tiene el deber de orar por el Papa. Alguien podría decir pero la situación de Pedro en el Capítulo Doce de los Hechos de los Apóstoles era terrible. Porque estaba encarcelado, había un rey Herodes, que tenía encarcelado a Pedro. Bueno, en esa misma proporción hagamos la pregunta ¿Cuáles son los Herodes de hoy? ¿Y cuáles son las cárceles, las presiones, las cadenas con las que se trata de limitar el ministerio del Papa? Porque es evidente que el odio de los poderes de las tinieblas contra el Papa no ha disminuido.
La misión del Papa es tan importante y el amor de Cristo por el Papa es tan grande que no nos debe caber la menor duda de la magnitud del ataque del poder de las tinieblas contra el Papa. Concretamente, hay tres ataques muy fuertes que se dan en todos los tiempos, pero que son, yo diría, hasta fáciles de reconocer en nuestra época. ¿De qué ataques hablo?
Primero está el ataque de la manipulación interna. Hay personas que no quieren que gobierne el Papa, sino que quieren gobernar a través del Papa. Quieren usarlo. Hay personas que quisieran que el Papa dijera esto para utilizar la autoridad de él en favor de sus propios intereses, de sus propias agendas. Eso existe, personas de las más diversas tendencias. Entonces habrá gente que quiere que el Papa solo nombre obispos de esta línea o de esta otra línea, o que el Papa haga un cambio en la liturgia y entonces vaya de este modo y no de este. Personas de estilo muy conservador o personas de estilo muy progresista. No entremos en esas discusiones. Pero personas que quieren gobernar a través del Papa y hay que pedirle al Señor con oración sincera, que sea Cristo el que gobierne en el corazón del Papa Francisco, nuestro Papa actual y los Papas, que el Espíritu Santo quiera darnos en el futuro. Porque esa tendencia existe y esas presiones son muy grandes.
Las hemos visto presiones que han tenido que sufrir otros papas. Y luego, si ellos no ceden a esas presiones, son maltratados de una manera brutal. Piensa lo que le pasó al Papa hoy canonizado San Pablo Sexto, él hizo una consulta con este tema de los métodos anticonceptivos artificiales por allá a la altura del año Mil novecientos sesenta y seis, sesenta y siete. Finalmente, en Mil novecientos sesenta y ocho publica una encíclica que se llama Humanae Vitae y en esa encíclica el Papa toma una decisión suya que no iba de acuerdo con la presión que venía de mucha gente, incluidos obispos. Y cuando mucha gente vio el documento que sacó Pablo Sexto, la famosa Humanae Vitae. Cuando vieron ese documento, se fueron contra el Papa con rabia, con fuerza, con amargura, a darle donde le dolía. Entonces eso es presión, eso es ganas de encadenar al sucesor de Pedro.
Así como la Iglesia oró por Pedro, así tenemos que orar nosotros por el sucesor de Pedro.
En segundo lugar, el mundo quiere encadenar al Papa. Quiere someterlo a sus propios intereses y agendas. Hay muchas cosas, hay muchos lenguajes, hay muchas propuestas, hay muchas corrientes que tienen fuerza en nuestro mundo actual y en muchas de esas corrientes hay cosas buenas, indudablemente. Voy a dar solo un ejemplo: el movimiento ecologista. El tema de la ecología es muy importante. El Papa Francisco ha sido abanderado en ese sentido y tiene su famosa encíclica Laudato Si, donde habla de esto.
Pero para muchas personas el lenguaje Laudato Si se queda corto, porque detrás de su supuesta ecología ellos tienen otras agendas políticas. Y no se nos olvide que hay una corriente bastante grande, bastante fuerte dentro del movimiento ecologista que es antinatalista, por no decir anti humanidad. Hay una cantidad de gente en el movimiento ecológico que ve al ser humano simplemente como una enfermedad del planeta tierra y ellos quisieran que el Papa hablará lo que ellos están diciendo, es decir, las mismas presiones que antes decíamos que suceden dentro de la Iglesia, también se las pone el mundo al Papa. Hay gente que quisiera que el lenguaje de la democracia, la igualdad, como ellos la entienden y ese tipo de cosas fuera el lenguaje del Papa. Quizás han logrado algo, quizás.
Porque viene el tercer punto y es que cada uno de nosotros, seres humanos, cada uno de nosotros, tiene sus propias limitaciones, tiene una historia más pequeña o más grande de pecados, tiene también defectos en su formación. Todos los tenemos. Juan Pablo Segundo los tenía, Pío Doce los tenía, Pío Décimo los tenía, León trece los tenía, Gregorio Magno los tenía, de hecho, uno de los más honestos en la expresión de sus propios límites es San Gregorio Magno, que dijo cuando yo predico, el primero que resulta acusado soy yo. Y esos defectos personales, esas carencias personales, son también cadenas que a veces pueden limitar terriblemente a las personas.
El Papa actual, el Papa Francisco, no está libre de eso y por eso necesitamos pedirle a Dios que lo libre de las presiones exteriores que vengan de la Iglesia, vengan del mundo y también de las presiones y cadenas interiores que él pueda tener. La primera lectura nos decía mientras Pedro estaba encarcelado, la Iglesia oraba por él. Nuestro deber, nuestro amoroso deber, es orar así, con generosidad, con verdadero amor por nuestro Papa. El Espíritu Santo así lo quiere, y así hemos de hacerlo.

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