Esta es tu casa!

Homilía de Fr. Nelson Medina, O.P.

Cada conversión es una historia de amor pero también es el comienzo de la obra que a través de esa persona se realiza.

Homilía spac008a, predicada en 20130125, con 4 min. y 58 seg.

Click derecho para descargar versión MP3

Transcripción:

El veinticinco de enero. Nosotros, católicos y también cristianos de otras confesiones, celebramos la conversión del apóstol San Pablo. Es un hecho de tanta importancia que se cuenta varias veces en el Nuevo Testamento. Por ejemplo, en el capítulo noveno de los Hechos de los Apóstoles está el primer relato donde se describe cómo este hombre perseguidor de cristianos, resulta perseguido por el amor de Dios, perseguido por la gracia de Cristo. Y finalmente, Cristo lo derriba y entierra. Aprende a mirar de otra manera esa fe que tanto ha despreciado y que tanto ha odiado. Esa conversión vuelve a ser descrita en el capítulo veintidós del libro de los Hechos de los Apóstoles y de ahí proviene la primera lectura que oímos en la misa de hoy.

Y esa conversión como una especie de meditación, como una especie de resumen vocacional. Vuelve a aparecer en el capítulo primero de la primera carta a Timoteo. Todavía hay otras señales y otros textos en el Nuevo Testamento que hablan de este hecho prodigioso. Y lo mínimo que puede decir uno es que tuvo que haber sido no solamente un acontecimiento magnífico para San Pablo, sino un acontecimiento providencial, un verdadero paso de Dios para aquella comunidad cristiana que apenas estaba naciendo. Cada conversión en realidad es eso, es una historia de amor que Dios realiza con una persona, pero también es el comienzo de toda una obra que a través de esa persona se realiza.

Y por eso tenemos que pedir al Señor por nuestra propia conversión y por la conversión de otros, porque la persona que se convierte no sólo resulta bendecida ella, sino que se convierte en un canal que luego bendice a otros. Y esa palabra sí que es apropiada para hablar de San Pablo, un hombre que se convirtió en un canal de gracia, en un canal de bendición y de amor para muchos otros. La verdad es que los escritos de San Pablo están tan presentes en nuestra fe que incluso hay personas que han llegado al extremo de decir que San Pablo es algo así como el fundador del cristianismo. Algo así como que antes de Pablo el cristianismo era poco más que una secta entre en el judaísmo y después de Pablo se convirtió en una religión de alcance universal.

Digamos que hay una, hay una parte de verdad en eso, porque la obra de Pablo en la fundación de estas comunidades. Y la obra de Pablo en la predicación, en los escritos, es algo que tiene alcance universal. Mira en qué países nos encontramos. Mira a qué distancia, en kilómetros y en tantos siglos estamos. Y Pablo nos sigue hablando y Pablo nos sigue evangelizando. En ese sentido, no se puede negar la obra universal que brotó de su conversión. Pero lo que no me gusta de esa manera de hablar es que se hable de Pablo como un inventor. Algo así como Bill Gates inventó un modo particular de trabajar el computador personal o algo así como otros han inventado una fórmula para la cerveza o han inventado un libro o una historia. La autora de Harry Potter sacó toda una historia que es un éxito en muchas partes del mundo. Cuando hablamos de invención o cuando hablamos de inventar, estamos hablando en primer lugar, de algo que no es real, sino que ha salido simplemente de la mente de una persona.

Y en ese sentido Pablo no es inventor de hecho, y él lo dice expresamente a él no le gusta ser inventor. Él dice, por ejemplo, en la primera carta a los Corintios yo transmití lo que yo recibí. Él no se presenta como un manantial que saca aguas de su propia inventiva, de su genialidad, ni mucho menos de su fantasía. Él se presenta como un testigo, como uno que ha recibido y que no se ha adueñado de lo que ha recibido, sino que lo ha entregado a muchos otros. Demos gracias al Señor por este momento de gracia que fue la conversión de Pablo y pidamos que ese mismo amor nos visite a nosotros para que aprendamos a dar de lo mismo que hemos recibido.

Al Señor, sea la gloria por los siglos. Amén.

Publícalo en Facebook! Cuéntalo en Twitter!

Derechos Reservados © 1997-2025

La reproduccion de estos textos y archivos de audio, para uso privado o publico,
está permitida, aunque solamente sin fines de lucro y citando la fuente:
http://fraynelson.com/.

 

Volver a las homilías de hoy.

Página de entrada a FRAYNELSON.COM