|
|

Homilía de Fr. Nelson Medina, O.P.
Pidamos que quienes piensan y sienten que Cristo no tiene nada que ofrecer escuchen su voz y en Él recibir todo tesoro como lo recibió el apóstol Mateo.
Homilía smat018a, predicada en 20180921, con 5 min. y 34 seg. 
Transcripción:
El Veintiuno de Septiembre, nuestra Iglesia católica recuerda al evangelista y apóstol San Mateo. Por supuesto, este es el Mateo del primero de los cuatro Evangelios. Es decir, que el texto de hoy y la fiesta de hoy ha tenido repercusión en cada uno de los veinte siglos de la Iglesia y seguirá teniendo impacto hasta el final de los tiempos. Por favor, deja que ese pensamiento cale, entre profundamente en ti. La obra que Dios hizo en un ser humano, en este caso Mateo, ha tenido implicaciones durante dos mil años. Y si la Iglesia dura dos mil años más, en cada uno de esos dos mil años seguirá siendo importante la escena que nos presenta el Evangelio de hoy. Es asombroso. Trata de pensar en otra escena de la historia de la humanidad que tenga repercusiones en esa escala para todos los pueblos, para todos los siglos, en todas las culturas.
Pero toda esa grandeza acontece en la mayor sencillez. Un hombre llamado Mateo tiene otro nombre Leví. Este hombre, Mateo, es cobrador de impuestos. Recoge dinero para el imperio opresor, es decir, para el Imperio Romano. ¿Cómo podía mirar Mateo a Jesucristo? Jesucristo, que obviamente era pobre entre los pobres. Este Jesucristo que no tiene nada. En otra ocasión dice Cristo no tiene ni dónde reclinar su cabeza. Una de cuyas interpretaciones es no tiene nada. Pero el que no tiene nada le hace un llamado a Mateo y el que no tiene nada le da todo. ¿Qué le da? Le da una vida nueva. ¿Qué le da? Le da victoria, le da perdón, le da esperanza, le da sentido. Esto también impacta nuestro corazón. Cristo, que parece tan inútil para Mateo y sin embargo es el que le da todo.
A veces me pongo a pensar en algunas de las personas que en nuestra sociedad lo tienen todo y que tal vez miran con desprecio a Jesucristo. Pensemos, por ejemplo, en esos multimillonarios. Ahora se utiliza la expresión billonarios, gente que tiene miles de millones, miles de millones de dólares o de euros, siempre en esas monedas fuertes. Una persona que tiene miles de millones de euros. Una persona que puede alterar la legislación de otros países. Usted piense, por ejemplo, en este señor George Soros, que vive interfiriendo en distintos países, a ver cómo logro meter el aborto en Colombia, a ver cómo logro meter el aborto en Argentina, a ver cómo meto el matrimonio gay en Ecuador. Ellos, los potentados de este mundo, sienten que juegan con los países. Para ellos las fronteras de los países son líneas en un papel, se mueven por todo el globo de la tierra, logran lo que quieren, se dan los placeres que les apetece, compran conciencias, cambian leyes, parlamentos enteros, congresos enteros, se doblegan ante el poder del dinero que esta gente tiene. ¿Qué puede decir una persona de esas frente a Cristo? ¿Para qué le sirve Cristo a George Soros o a tantos otros que tienen ese ese tamaño de poder? ¿Qué le dice Cristo a esas personas? ¿Qué puede hacer Cristo para esas personas? Pues yo creo que el testimonio de Mateo hoy tiene que impactarnos.
Cristo sí tiene algo que decir a esas vidas. Cristo sí tiene algo que ofrecer, porque la gran diferencia es si tú tienes el dinero o si el dinero ya te atrapó a ti. Si eres tú el dueño de tus riquezas o las riquezas ya se adueñaron de tu corazón y de tu vida. Si esas riquezas están al servicio tuyo, o estás tú al servicio de ellas. Si el mercado y si la economía están al servicio del hombre, o si todos nos estamos metiendo a mayor o menor velocidad en la esclavitud del mercado y del comercio. Esa es la belleza de la actualidad de esta fiesta de San Mateo. El que creía que en Cristo no tenía nada y no podía sacar nada de Cristo, lo recibió todo. Pidamos al Señor. Pidamos al Señor por aquellos que piensan o sienten que no necesitan de Cristo. Oremos con insistencia por aquellos que creen que no necesitan de Cristo. Pidamos al Señor que lo mismo que Mateo, ellos puedan escuchar la voz de Cristo y en Él recibir todo tesoro. Amén.

Derechos Reservados © 1997-2025
La reproduccion de estos textos y archivos de audio, para uso privado o publico, está permitida, aunque solamente sin fines de lucro y citando la fuente: http://fraynelson.com/.
|