Esta es tu casa!

Homilía de Fr. Nelson Medina, O.P.

Los hijos son como versiones inéditas de humanidad.

Homilía sman001a, predicada en 19970908, con 5 min. y 2 seg.

Click derecho para descargar versión MP3

Transcripción:

Decía hermosamente un pensador que cada niño que nace es una demostración de que Dios no ha perdido la esperanza en la humanidad. Deberíamos recuperar nuestra capacidad de admiración y de alegría por lo que significa cada vida que comienza. De pronto, insensiblemente, nos hemos vuelto fatalistas y antes de tiempo condenamos nuestra historia y a nosotros con ella a ser simplemente la repetición de vidas pasadas. La reencarnación, como lo tenemos claro todos, es contraria absolutamente a la fe cristiana. La carta a los Hebreos dice: Está dispuesto por Dios que se nace una sola vez, se muere una sola vez y luego el juicio. De manera que la reencarnación es completamente incompatible con la fe cristiana.

Yo espero que eso lo tengamos bien claro todos, pero hay una forma de reencarnación que se ha metido en el cristianismo y es pensar que las nuevas vidas y que las nuevas generaciones simplemente van a repetir la historia nuestra. Entre ustedes espero que hay muchos padres de familia y sobre todo muchas madres de familia. Lo puedo suponer por la concurrencia en esta Iglesia. Pues bien, aprendamos a mirar a nuestros hijos como versiones inéditas de humanidad. No es el hijo el que tiene que parecerse al Padre, sino el papá, el que tendría mucho que aprender de su hijo. El Hijo y en general el niño, el bebé es una versión nueva de humanidad. El hijo va a vivir en un mundo distinto del que el papá tuvo y por eso nuestro mayor anhelo con los menores y para quienes tienen hijos con los hijos, es que ellos sean distintos de nosotros. Desde luego, distinto significa mejores.

Concretamente, esto significa romper ataduras familiares. Quizá en nuestras familias hay taras que se van repitiendo. El bisabuelo era alcohólico. El abuelo es alcohólico. El papá es alcohólico. El hijo salió alcohólico. No. El nacimiento de la Santísima Virgen Inmaculada, llena de belleza y de gracia. Amada de Dios. Sagrario del Espíritu Santo. Rosa, la más bella de la creación, es una invitación a que nosotros comprendamos que las taras de familia pueden romperse. Ninguna familia está condenada definitivamente a repetir sus mismos males. El Evangelio de San Mateo empieza precisamente con una lista de los antepasados de Jesús. Y ahí, en esa lista, hay asesinos, hay prostitutas, hay incestuosos, hay ladrones, hay vanidosos. Esos son los antepasados de Jesús, los antepasados de la Virgen María.

Pero de esa familia, el amor de Dios, la gracia de Dios y la santidad de Joaquín y Ana. Su colaboración con la obra del Espíritu Santo ofreció a la humanidad y al universo una flor perfumada, limpia, hermosa, llena de armonía en su corazón y de buenas obras en sus manos. Esta es la Virgen María, a quien contemplamos hoy y recién nacida. Las taras de familia se pueden romper. Los hijos no están condenados a repetir la historia de los papás. Y usted probablemente si es padre de familia, sobre todo usted, a través de su oración humilde, tiene un papel importantísimo en romper las cadenas intergeneracionales para que las nuevas generaciones no solo no sean peores, sino que sean imágenes más acabadas y más bellas de la santidad, de la sabiduría y del poder de Dios. Piénselo.

Publícalo en Facebook! Cuéntalo en Twitter!

Derechos Reservados © 1997-2025

La reproduccion de estos textos y archivos de audio, para uso privado o publico,
está permitida, aunque solamente sin fines de lucro y citando la fuente:
http://fraynelson.com/.

 

Volver a las homilías de hoy.

Página de entrada a FRAYNELSON.COM