Esta es tu casa!

Homilía de Fr. Nelson Medina, O.P.

Lorenzo fue verdadero diácono: supo servir con la vida, la caridad y la palabra.

Homilía slor007a, predicada en 20120810, con 4 min. y 34 seg.

Click derecho para descargar versión MP3

Transcripción:

Nuestra Iglesia Católica recuerda hoy a San Lorenzo, diácono y mártir. Vivió a mediados del siglo tercero y es desde hace muchos siglos verdadera referencia de lo que significa diaconía. La palabra diácono se traduce como servidor y eso fue lo que hizo Lorenzo. Servir a los pobres con las limosnas. Servir al pueblo con la Palabra. Servir con su testimonio a toda la Iglesia. Servir a Dios hasta el extremo del derramamiento de su propia sangre. San Lorenzo era diácono en la ciudad de Roma. Por supuesto, este era el centro de la persecución en los tiempos difíciles y a mediados del siglo tercero, cuando era emperador Valeriano, las cosas se pusieron realmente muy difíciles.

En aquellos tiempos, los principales ayudantes o secretarios de los obispos eran los diáconos y de ahí su nombre. Eran los que servían de modo más inmediato a los obispos, puesto que el Papa es el obispo de Roma. También el Papa tenía sus diáconos en número de siete por aquella época. Lorenzo era uno de esos siete y el Papa en aquel tiempo era Sixto, pues el emperador Valeriano arreció la persecución contra los cristianos y consideró que una manera de acabar de una vez por todas con ese culto nefasto de los cristianos era ir a la cabeza, es decir, atacar directamente al Papa.

Fue así como San Sixto fue martirizado y cuenta la historia que Lorenzo, colaborador estrecho y amigo del Papa Sixto, le preguntaba entre lágrimas cuando Sixto iba para el martirio ¿A dónde vas sin tu hijo muy amado? Y Sixto le respondió: No te preocupes que en tres días habrás de seguirme. Estas palabras fueron proféticas. Pronto la persecución se volvió hacia los colaboradores de Sixto y entre ellos cayó Lorenzo. Como Lorenzo era el que administraba bienes en la Arquidiócesis de Roma, creía el alcalde o el administrador civil de la ciudad que debía tener muchas riquezas. Y entonces le preguntó a Lorenzo que dónde estaban esas riquezas, dónde estaban los bienes de la Iglesia. Lorenzo le pidió que lo acompañara y lo llevó donde estaba un inmenso comedor de los pobres que eran atendidos por la Iglesia. Y le dijo ¿Quieres saber dónde están los tesoros de la iglesia? Estos son los tesoros de la Iglesia.

Es una frase de extraordinaria profundidad porque muestra, por una parte, cómo es en la fe y en la caridad dónde está el verdadero tesoro. Muestra también cómo allí donde se sirve a los pobres es donde llegan las verdaderas donaciones. Pero muestra sobre todo el aprecio que Lorenzo tenía por aquellos necesitados y el desprecio que tenía por su propia vida si se trataba de entregarla en la causa de Cristo. La respuesta exasperó al prefecto romano. Y Lorenzo murió de una manera horrorosa. Fue asado, vivo, pero era tanto su anhelo de estar con Cristo que ese fuego del amor de Dios de alguna manera hizo más leves las llamas donde Él fue martirizado.

Pidamos al Señor que ese mismo fuego, primero fuego de caridad y luego fuego de testimonio, llegue a nuestra vida. Y que aprendamos a dar testimonio del Señor con lo que somos, con lo que decimos y con lo que tenemos. Amén.

Publícalo en Facebook! Cuéntalo en Twitter!

Derechos Reservados © 1997-2025

La reproduccion de estos textos y archivos de audio, para uso privado o publico,
está permitida, aunque solamente sin fines de lucro y citando la fuente:
http://fraynelson.com/.

 

Volver a las homilías de hoy.

Página de entrada a FRAYNELSON.COM