Esta es tu casa!

Homilía de Fr. Nelson Medina, O.P.

Hoy urge la luz para la educación de los niños que los lleve a la sabiduría, ternura, discreción, pureza; ser educadas como Nuestro Señor Jesucristo fue educado y formado.

Homilía sjya019a, predicada en 20240726, con 7 min. y 37 seg.

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Transcripción:

Mis hermanos queridos, cuando predicamos sobre nuestro Señor Jesucristo, puede decirse que, un cimiento fundamental es que Cristo es verdadero hombre y verdadero Dios, este es un cimiento básico. Y cuando hablamos de que Cristo es verdadero hombre, eso tiene muchas implicaciones. No es solamente decir que tenía manos, huesos, costillas, que sudaba, que se cansaba, que tenía hambre, que debía dormir, no es solamente eso. La verdadera humanidad de Cristo significa, entre otras cosas, que Él necesitó ser formado, ser educado.

La Biblia nos dice expresamente que Jesucristo crecía, crecía, ese crecimiento es propio de la naturaleza humana. La naturaleza divina no crece, es eterna e infinita. La naturaleza humana sí crece y se forma. ¿Por qué estoy diciendo esto? Porque el 26 de julio nosotros celebramos la memoria de los padres de la Santísima Virgen María. Y si he destacado lo que la Iglesia Católica cree sobre la persona de Cristo, pues con muchísima mayor razón, lo mismo y más debemos decir sobre la Santa Virgen María. Y aquí me estoy refiriendo expresamente, pues, a cómo ella fue concebida por hombres, por seres humanos.

La tradición les da como nombres Joaquín y Ana, nombres que no aparecen en la Biblia, no son lo más importante, pero algún nombre tenían que tener, o sea que no está mal que los llamemos junto con algunos documentos antiquísimos, Joaquín y Ana. Pues bien, ella nace de la unión del afecto, nace de la sexualidad de Joaquín y Ana. Esto es muy hermoso, Es algo que a mí me ha parecido tan bello que he propuesto, por supuesto, en solitario, es una propuesta que sale así como en el desierto en solitario. Yo he propuesto a Joaquín y Ana deberían ser los patronos de la sexualidad humana.

¿Por qué lo digo? Porque claramente la Santísima Virgen María, que por una dignación particular de Dios fue concebida sin pecado, ella es la Inmaculada Concepción, fue, sin embargo, fruto de sexualidad, fruto de la unión sexualizada sexual entre Joaquín y Ana. O sea que la sexualidad humana, en su más perfecta pureza es exactamente lo que se dio en esta pareja. Ana y Joaquín nos están mostrando lo que significa la sexualidad ejercida pero ejercida en toda su pureza, eso por una parte. Por otra parte, pues María fue niña y como niña, pues tuvo que ser formada.

Hay por ahí un texto antiguo, un evangelio apócrifo que habla de María, que fue criada o fue educada en el templo de Jerusalén junto con otras niñas, algo así como una especie de internado. Amigos, no consta, no consta por ninguna parte, salvo en ese documento que no es parte de la Biblia, no consta por ninguna parte que jamás existiera algo parecido en el mundo hebreo, una especie de internado de niñas junto al templo de Jerusalén o en el templo de Jerusalén, eso no existía.

Lo que parece mucho más natural y lo que ciertamente no le quita nada al misterio de la Virgen, y tampoco le quita nada, sino que más bien exalta las figuras de Joaquín y Ana, pues es el hecho de que María Santísima fue educada por ellos. Como Jesús creció en el hogar de José y María, María creció en el hogar de Joaquín y Ana. No hay por qué, no hay por qué ponerle misterio a eso. Yo creo que esta perspectiva, que es la más natural, que es la que tiene también un respaldo más sólido, porque lo otro no tiene ningún respaldo histórico.

Esto que estoy diciendo es supremamente hermoso y supremamente importante, mis hermanos, porque esto está indicando la manera de criar a una niña. Y si hay algo que debemos cuidar hoy en materia de educación es el corazón femenino, frente a ese coro de voces mundanas que quieren presentar la educación de la mujer, básicamente como una educación en el egoísmo, en la vanidad, en la sensualidad, en sólo estar atenta cada mujer únicamente a su cuerpo, a sus metas, a sus sueños, a sí misma, encerrada en sí misma, luchando por lo suyo.

En plena contradicción con el plan de Dios que ha querido que la mujer sea manantial de vida, principio de comunión, lugar de encuentro. Hoy más que nunca urge, urge tener esa luz, la cual nos alcancen san Joaquín y santa Ana para la educación de las niñas. Eso lo necesitamos y lo necesitamos urgentemente, lo necesitamos a gritos. Necesitamos con urgencia esa sabiduría, esa humildad, ese discernimiento, esa discreción, esa ternura, todo aquello que hubo en el hogar de Joaquín y Ana para conducir a esta niña, a esta flor preciosísima de pureza, esta flor virginal, elegida y predestinada por Dios, cómo cuidarla, cómo amarla, cómo formarla.

Si decimos, fue lo que mencioné al principio, que Cristo creció y se formó, fue formado. Pues imagínate María Santísima, ella tuvo que ser formada, educada y todo lo que conocemos apunta que los formadores de ella, de su corazón, del cultivo de la virtud, de la vida de oración en ella, en la madre, en la madre de Cristo Dios, la que habría de ser Madre de Cristo Dios, pues los formadores fueron Joaquín y Ana.

Para mí la santidad de ellos en cuanto a lo que he dicho, patronos de la sexualidad humana y en cuanto a lo que he dicho, formadores de la infancia femenina, me parece de máxima importancia. Piénsalo, piénsalo, óralo, y si te parece, yo nunca pido esto, pero si te parece, en los comentarios de este vídeo cuenta qué piensas. Qué Dios te bendiga.

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