|
|

Homilía de Fr. Nelson Medina, O.P.
Necesitamos puntos de referencia como San Joaquín y Santa Ana, quienes, llevando una sexualidad sana y santa, concibieron a Nuestra Señora la Virgen María.
Homilía sjya013a, predicada en 20190726, con 5 min. y 46 seg. 
Transcripción:
El 26 de julio nuestra Iglesia Católica celebra la memoria de san Joaquín y santa Ana, los padres de la Santísima Virgen María. Bendita oportunidad para regocijarnos en las familias santas, bendita oportunidad para recordar que hay matrimonios santos, bendita oportunidad para pensar que el proyecto de santidad de Dios no es un proyecto individual, sino que es un llamado que, de alguna manera, nos conecta en los niveles más profundos y más hermosos con nuestros hermanos. Familias santas, es un proyecto de Dios, y la familia de María indudablemente lo es.
Pero desde hace años, yo creo que varios de los que me estén escuchando y me hayan oído otras predicaciones sobre san Joaquín y santa Ana saben para dónde voy. Desde hace años he querido hacer insistencia en un elemento que yo creo que merece nuestra atención. Sabemos que nuestro Señor Jesucristo fue concebido de las purísimas entrañas de María de una manera completamente sobrenatural, eso lo tenemos claro. Los que tenemos la fe católica no tenemos dificultad en admitir que la concepción de Jesucristo fue una concepción virginal.
Pero María misma fue concebida de la unión de sus padres, de Joaquín y Ana. Y esa unión, esa unión íntima, es una unión de amor, es una unión sexual. Y por eso me parece que estos, Joaquín y Ana, deberíamos considerarlos como patronos de una sexualidad sana y santa. Yo estoy convencido de que nuestro mundo necesita puntos de referencia. Es que fíjate que incluso en lo civil, en lo científico, en lo político, necesitamos siempre, así somos los seres humanos. Hay un físico español, científico pues, que tiene un canal muy bueno en YouTube, yo lo veo con alguna frecuencia sobre temas de ciencia, sobre todo de física.
Y con bastante frecuencia, él saluda a sus oyentes diciéndonos, por ejemplo, hijos de Einstein, o diciendo hijos de Boltzmann, o diciendo hijos de Planck, una expresión cariñosa que indica los nombres de algunas de las grandes figuras de la ciencia física, como decir Newton, como Galileo o los que acabo de nombrar. Lo mismo en los derechos civiles, pues nos damos cuenta que una persona como Nelson Mandela o una persona como Martin Luther King o como Mahatma Gandhi tiene una gran cantidad de influencia, podemos decir, tiene una popularidad.
El ser humano necesita esos puntos de referencia. Nosotros en la Iglesia tenemos los mejores puntos de referencia porque son personas absolutamente íntegras. Si uno estudia la biografía de Gandhi, se encuentra con cosas extrañas, algunas de ellas escandalosas. Al final de su vida, a él le gustaba mucho rodearse de jovencitas y dormir con jovencitas. Supuestamente no había ahí nada sexual, pero a él le encantaba dormir así. Martin Luther King también presentaba en su historia, hay una gran cantidad de escándalos, muchos de ellos de orden sexual. Hay episodios terribles de violencia en la vida de Nelson Mandela, al cual muchas personas consideran como un gran modelo de pacifismo.
Lo que quiero decir es que esos modelos, esos modelos científicos o civiles, muchas veces nos desaniman, podemos decir, nos decepcionan. Cuando siendo un muchacho con gran admiración, yo leía la vida de Isaac Newton, no podía creer que era una persona tan terriblemente arrogante y vengativa, era un tipo vengativo. Él tenía que acabar a sus enemigos, tenía que pulverizarlos y era con odio, era con saña, era con rabia, porque además era muy celoso. Los verdaderos referentes son los santos, aún aquellos que tuvieron algunas imperfecciones que todo ser humano las tiene.
Son cosas tan menores y son cosas que de algún modo la Providencia utiliza también para acercarnos, en el sentido de descubrir que nosotros también estamos llamados a la santidad. Pues esa es mi idea, que espero que no sea solamente mía. Si hay tanta necesidad de puntos de referencia y las muchachas, las chicas están todo el tiempo viendo a la actriz de moda, la cantante de moda y queriendo parecerse a esta o a esta otra.
Necesitamos puntos de referencia también en esto que es parte de la vida humana, la sexualidad sana y santa. Qué fruto más precioso podría dar una intimidad santa que la flor de toda pureza que es María Santísima. Ahí dejo esa inquietud, no me he cansado de repetirla y seguramente la mencionaré en otras ocasiones. Joaquín y Ana, patronos de la santidad en la sexualidad humana, ¿por qué no?

Derechos Reservados © 1997-2025
La reproduccion de estos textos y archivos de audio, para uso privado o publico, está permitida, aunque solamente sin fines de lucro y citando la fuente: http://fraynelson.com/.
|