|
|

Homilía de Fr. Nelson Medina, O.P.
Zacarías quedó no sólo mudo sino también sordo: ninguna palabra entraba ni salía de él. Él se queda a solas con la palabra del ángel, hasta que esa palabra crezca en él y dé fruto.
Homilía sjbn009a, predicada en 20110624, con 13 min. y 11 seg. 
Transcripción:
Nos vamos a morir y no hemos terminado de conocer la Biblia, por ejemplo, aprendí muy recientemente que Zacarías no solamente quedó mudo, sino que además quedó sordo. Es interesante eso, y uno no había caído en cuenta de eso. Fíjate que dice aquí: «Le preguntaron por señas», o sea que no quedó únicamente impedido de hablar, sino que quedó impedido de escuchar. Ese detalle, en 46 años de vida, yo no lo había visto y estaba ahí. Esto para que nos demos cuenta que la Biblia está llena de tesoros para el que quiera y sepa encontrarlos. Necesitamos tiempo, humildad, oración, pero las perlas preciosas están ahí para que las encontremos, para que nos gocemos en su brillo y para que así nos iluminen también nuestras miserias. Otro detalle, también aprendido recientemente. ¿Por qué este niño vive tanto en el desierto? Por qué los papás eran muy mayores, seguramente los papás partieron pronto y a él le tocó educarse en la soledad, tener como maestro, como padre y como madre el amor de Dios. Ese es otro detalle que uno quizás ha pasado por alto.
Pero vamos primero con esta situación de Zacarías. Zacarías no le cree al ángel, pero ese es un modo demasiado compacto de decir las cosas. La pregunta que le ha hecho Zacarías al ángel es: «¿Yo cómo puedo estar seguro?» Esa es la pregunta de Zacarías. Por supuesto que entraña una falta de fe, pero lo que él pregunta es eso: «¿Yo cómo puedo estar seguro?». Y entonces, la seguridad que recibe es que ese mensajero de Dios, ese ángel, lo castiga. Si usted quiere una prueba, si usted quiere una demostración de que esto viene de parte de Dios, pues entonces tenga para que lleve. Dese cuenta que sí es de Dios este mensaje, dese cuenta que sí hay poder aquí. Pero hay algo importante, como Zacarías queda mudo y además acabamos de aprender muchos que quedó sordo, es como una muralla la que queda. La persona que es sorda y muda queda como aislada, queda como metido en su muralla, una muralla de incomunicación.
Entonces, realmente lo que está haciendo el ángel es algo así como dejándolo a solas con la Palabra. Le da una palabra, una palabra de salvación y luego esa palabra no puede salir de él, pero tampoco otra palabra puede entrar en él. Como queda aislado, como queda metido en esa muralla, entonces la palabra que le ha dado el ángel, que es una palabra de salvación, esa palabra queda dentro de él, y ni esa palabra puede salir porque este hombre quedó mudo, ni otra palabra puede entrar porque este hombre quedó sordo. Entonces, él queda a solas con la Palabra. ¿Te das cuenta lo que hace el ángel? ¿No crees? Entonces, vamos a sanar tu incredulidad.
Lo primero que uno piensa es, lo que dije hace un momento, que Dios simplemente lo está castigando. Pero como suele suceder, mientras vamos de camino, todo castigo es medicinal. Dios lo castiga y lo sana. Para sanarte de tu incredulidad, te voy a dejar a solas con la palabra. ¡Qué hermoso eso! Quédate con esa palabra de salvación y esa palabra entonces, queda dentro de Zacarías, así como la semilla de Zacarías queda dentro de Isabel. Es decir, Zacarías queda embarazado de la Palabra y Zacarías dura en su embarazo el mismo tiempo que Isabel dura en su embarazo. Porque esa palabra que ha llegado como semilla donde Zacarías no puede salir y no sale, Zacarías tiene que quedar así, como la mujer cuando está en embarazo, la criatura tiene que formarse dentro de ella, tiene que crecer dentro de ella. Juan crecía dentro de Isabel y la Palabra crecía dentro de Zacarías. Y cuando Isabel por fin da a luz, Zacarías también da a luz. Y Zacarías da a luz ese cántico de alabanza que nos trae San Lucas. Es decir, esa pequeña palabra de salvación que le ha dado el ángel, ha crecido dentro de Zacarías, y esa bendita palabra es la que da a luz Zacarías, con ese cántico precioso de gozo, de agradecimiento, de profecía y de alabanza. La Palabra logró crecer dentro de Zacarías y su incredulidad quedó sanada.
Qué hermoso pensar que, al mismo tiempo, esta pareja de ancianos vive el misterio de dar a luz y el misterio primero de estar embarazados. Qué hermoso pensar que es la pareja la que lo vive, de modo que cada uno, él como hombre, ella como mujer, muestran algo del misterio del niño que va a nacer. Ella, mujer mayor y estéril, es como el fruto póstumo del Antiguo Testamento, la Alianza antigua, la alianza que ya no da más de sí. Ella entrega ese regalo a la humanidad, regalo póstumo en su ancianidad. Zacarías en su silencio, y luego en su cántico muestra quién es este niño.
Pidamos al Señor que nos sane de nuestra incredulidad, nuestros pecados e infidelidades provienen de la incredulidad. Se ha dicho muchas veces, refiriéndose a los sacerdotes: Si el sacerdote supiera quién es ante Dios, viviría de otra manera, oraría de otra manera, predicaría de otra manera. Cuando el sacerdote se hace plenamente consciente de su misión, vive su ministerio, vive su celibato, vive su oración, vive su vida de comunidad, en el caso de los religiosos, vive su entrega a las almas de otro modo. Pero para todo eso, la condición previa es que pueda ver, que se dé cuenta quién es. Eso es lo que da la fe. Por eso Santa Catalina de Siena dice que lo primero que hay que pedir para el sacerdote es la fe, que se ilumine, que se dé cuenta. Bueno, eso vale para el sacerdote, pero en realidad eso vale para todos, tenemos que ser sanados en la fe.
Imagínate una religiosa que verdaderamente recibe esa luz de Dios y que empieza a tomar en serio cada palabra que ha oído desde su aspirantado, postulantado, noviciado. Imagínate que ella empiece a tomar en serio eso, que Dios me ha amado, que Dios me ha elegido, que soy de Él, que soy su esposa, que vivo para Él, que soy imagen de la Iglesia, que soy anticipación de la gloria del cielo, que soy imagen de la humanidad futura. Imagínate una religiosa que tome esas palabras y no las repita simplemente, o no las ponga en cualquier papel o cartelera, sino una mujer que realmente tome eso en toda su delicadeza, en toda su hermosura, y que, con un agradecimiento infinito, experimente que eso es verdad en su carne.
Imagínate una religiosa que tome esto como verdad de su carne, de su corazón, de sus palabras. Imagínate una religiosa que crea, porque ahí está el problema. Imagínate una religiosa que tenga esa fe, que tenga esa luz, que descubra que eso es verdad, que no son fábulas, que nos pasamos del maestro a la discípula y luego la discípula crece, a veces en todas las proporciones, y transmite la misma fábula a otros, los cuales también crecen y transmiten a otros. No son fábulas o historias que nos contamos, es verdad. Es verdad que el Señor me ha amado, es verdad que me ha escogido, es verdad que soy su templo, es verdad que soy su esposa, es verdad que soy imagen, anticipación de la humanidad nueva, es verdad. Cuando esa luz llega a nosotros, vivimos de otra manera.
De hecho, cada bautizado tiene que ver la sangre de Cristo y decir: Es verdad, Es verdad que fue por mí, como dice, con estremecimiento, San Pablo: «Me amó y se entregó por mí». Es verdad. Entonces todos somos Zacarías, porque si tuviéramos esa fe, imagínate qué clase de sacerdotes, qué clase de religiosas seríamos, si de verdad creyéramos, si de verdad creyéramos lo que significa comulgar, lo que significa orar en nombre de la Iglesia, imagínate cómo viviríamos. Entonces, Zacarías soy yo y Zacarías eres tú. Y por eso, necesitamos el remedio del ángel. Necesitamos una especie de muralla que nos permita acunar y acoger la Palabra. Entonces, todos tenemos que estar embarazados de la Palabra, y la palabra tiene que crecer dentro de nosotros y hay que guardar religioso silencio, conservando la Palabra interiormente, hasta que llegue el momento de cantar la alabanza en el cielo.

Derechos Reservados © 1997-2025
La reproduccion de estos textos y archivos de audio, para uso privado o publico, está permitida, aunque solamente sin fines de lucro y citando la fuente: http://fraynelson.com/.
|