|
|

Homilía de Fr. Nelson Medina, O.P.
Herodes llegó a lo que llegó tratando de esconder la mentira en que vivía: proteger una mentira termina engendrando un crimen.
Homilía sino029a, predicada en 20211228, con 12 min. y 35 seg. 
Transcripción:
Hay una aplicación directa de este texto del Evangelio. Cuando pensamos en cuántos niños siguen sufriendo de una manera injusta, algunos de ellos hasta el colmo de la muerte, es una reflexión que seguramente hemos escuchado en otras ocasiones y en otros lugares. Hoy es un buen día para pensar en cuánta sangre inocente se vierte por maltrato infantil, por explotación, por injusticia, por abuso y sobre todo, por el aborto. Sin embargo, en esta ocasión quiero invitarles a que no nos quedemos solo señalando los pecados de otros. Es una buena práctica. Siempre que encontramos algún pecado o defecto del que se habla en la Escritura o que sencillamente conocemos por cualquier motivo. Es una buena práctica tratar de escrutar el propio corazón y ver si hay alguna semejanza entre ese pecado que vemos afuera y algún pecado que tengamos adentro.
Siempre me llamó la atención que este gran santo, tan carismático, tan alegre, tan lleno del Espíritu Santo. San Felipe Neri decía Señor, sosténme, si no me sostienes tú, puedo traicionarte peor que Judas. Claramente Felipe Neri, como tantos otros santos, entendía que estamos hechos del mismo barro todos. Por eso, repito, es buena idea no sólo señalar pecados que quizás están afuera de nosotros, pecados de los que nosotros somos inocentes. Es bueno buscar si hay algún parecido entre el pecado que aquí se describe y lo que nosotros hacemos y obramos. Al principio no parece tan fácil, pero si hacemos un poco de meditación, sí podemos llegar a alguna conclusión.
Por ejemplo, preguntémonos ¿Cuál fue la raíz del sobresalto, de la preocupación, de la angustia que después se volvió cólera en Herodes? Efectivamente, el relato de San Mateo al comienzo del Capítulo Segundo, nos dice que llegaron estos sabios o magos de Oriente. Llegaron y preguntaron por el rey que había nacido. Venimos a adorarle. Y dice el texto de San Mateo, que de inmediato se sobresaltó Herodes, y con él toda Jerusalén. Ahí es donde empieza la clave de respuesta para nosotros. ¿Por qué se sobresalta Herodes? Bueno, si se habla de un rey nacido, se habla del Mesías. Si se habla del Mesías, el rey que ha nacido. ¿Entonces quién es Herodes? Pues un impostor. La verdad es que Herodes vivía en una mentira. La verdad es que Herodes era un rey, llamémoslo así, de facto. Pero Herodes no tenía credencial alguna para ser rey. De hecho, Herodes estaba en contradicción con la promesa y el oráculo de Dios, dado a través del profeta Natán, según consta en el segundo libro de Samuel, Capítulo Siete. Allí encontramos, cómo Natán le dice al rey David, que será un descendiente suyo el que va a reinar. Herodes no tenía nada que ver con la familia de David. Ni siquiera tenía algo que ver con la tribu de Judá a la que pertenecía David. Ni siquiera tenía algo que ver con los hijos de Jacob. Ni siquiera eso. Según lo que sabemos, este Herodes, llamado Herodes el Grande, pertenecía a otro pueblo. Él era de otra raza. Él era Idumeo de origen. Los Idumeos son los descendientes de Edom, es decir, el mismo Esaú, el hermano de Jacob.
O sea, que Herodes era rey, pero un rey que no tenía ninguna credencial. Herodes era un impostor, para decirlo corto. Y este impostor ve con sobresalto que apareció el que sí, apareció el verdadero. Entonces, él diseña un primer plan, que es el que habla a los magos. Les dice: Vayan ustedes, averigüen cuidadosamente. Si uno mira ese texto, ese adverbio cuidadosamente, estrictamente, puntualmente. Este adverbio aparece varias veces ahí, en pocos versículos. Herodes quiere información precisa, quiere estar seguro de cuál es el terreno que está pisando. Porque si de verdad se trata del Mesías, él está en un problema gravísimo. El problema es que va a aparecer su mentira. La vida entera de él es una mentira. Y él ha llevado vida de rey parado sobre una mentira. Y ahora todo el mundo va a saber que él es un impostor y que él es una mentira. No sólo es un mentiroso, es una mentira. Se llena de terror.
Entonces, su primer plan es pedir a aquellos sabios de Oriente. Averigüen bien lo del niño y me avisan. Y miente. No es difícil que mienta el que se ha convertido en una mentira. Y miente otra vez diciendo avisadme para ir yo también a adorarle. Si Herodes quiere ir, pero no para adorarle. Es claro el plan de Herodes. Sí es de verdad el Mesías, ya sabemos a qué va Herodes. ¿Cuál va a ser el propósito de Herodes? Porque Herodes ha llegado a un punto en el que es claro que es o Él o yo. No hay espacio para los dos. El caso de Herodes, es uno de esos casos típicos en los que sostener un pecado produce un pecado peor.
La Biblia nos cuenta algo parecido con el rey David. David comete el adulterio. Segundo libro de Samuel, Capítulo Once. David comete el adulterio. Resulta que la mujer queda embarazada. Betsabé queda embarazada. Entonces, bueno, vamos a ver cómo tapamos ese pecado con otro pecado. Engañando a Urías, que era el esposo de Betsabé, para que estuviera con su mujer y pareciera que era hijo de él. Como eso no le funciona y para hacer la historia corta, David termina decidiendo hay que matar a Urías. Tratar de proteger un pecado siempre produce un crimen. Esa frase se podría grabar. Tratar de proteger un pecado siempre produce un crimen. Entonces, esto es lo que le pasa a Herodes. Herodes ha vivido una mentira. Y por tratar de tapar su mentira, por tratar de proteger su fama e incluso su propia vida, él sabe que es o el bebé Mesías o yo.
Efectivamente, Herodes había llegado a ser rey, porque nadie sabía por dónde seguía la línea de descendencia de David. Seguir una línea de descendencia pues, no es fácil, no. Nadie sabía por dónde iba la descendencia de David. David había vivido mil años atrás. Échate para atrás, mil años y hazte la pregunta de qué tan fácil es averiguar quién es descendiente de quién. Pero cuando aparece el Mesías, Herodes sabe que tiene que tomar acciones. Bueno, esta explicación nos ayuda a entender por supuesto, que nunca justificar, a entender el crimen de Herodes. Básicamente, Herodes está protegiendo un pecado. Y el que protege un pecado al final comete un crimen.
Ahora nos devolvemos a nosotros mismos. Proteger un pecado. Proteger una mentira. Ahí es donde está el problema de Herodes. Proteger una mentira. Por no salir de su mentira, David termina matando a Urías. Por no salir de su mentira, Herodes ya diseña la muerte del Mesías. Y cuando parece que se le escapa, porque se fueron los magos de Oriente por otro camino, cuando parece que se le escapa, él toma la decisión brutal que nos conduce al Evangelio de hoy. Maten a todos los niños de dos años para abajo. El que protege un pecado termina cometiendo un crimen. Volvamos la mirada a nosotros mismos. ¿Tenemos pecados protegidos? La respuesta al pecado, según nuestra fe cristiana, es reconocerlo, arrepentirse, confesarlo y salir de él, enmendarse con la gracia de Dios. ¿Hay pecados protegidos en mi vida? ¿Cómo protege uno los pecados? justificándolos. Uno protege los pecados buscando razones, muchas veces razones enrevesadas, artificiales para tratar de justificarlo de uno. ¿Hay pecados protegidos en mi vida? ¿Estoy protegiendo algún pecado?
Pero digámoslo en tono positivo y terminemos. En tono positivo es quiero llevar una vida transparente ante Dios. Quiero llevar una vida limpia ante Dios. Quiero ser lo que prometí ser el día de mi bautismo, el día de mi confirmación, el día de mi profesión religiosa. Quiero ser lo que prometí ser. Quiero ser lo que parezco ser. Quiero ser de verdad. Quiero sacar, expulsar la mentira de mi vida. Es un enfoque distinto sobre esta celebración de los Santos Inocentes y un enfoque que a mí personalmente me sacude, porque me llama, me exhorta, me empuja a ser verdadero. ¿Qué soy de verdad? No, qué parezco. No, cómo me las arreglo para engañar, tramar, aparentar. ¿Qué soy de verdad? Vivir en la verdad. Expulsar la mentira. Ser realmente de Cristo.

Derechos Reservados © 1997-2025
La reproduccion de estos textos y archivos de audio, para uso privado o publico, está permitida, aunque solamente sin fines de lucro y citando la fuente: http://fraynelson.com/.
|