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Homilía de Fr. Nelson Medina, O.P.
Podemos seguir el camino de los Santos Arcángeles defendiendo la gloria de Dios, anunciando la Buena Noticia y consolando a tantos que sufren.
Homilía sarc020a, predicada en 20250929, con 7 min. y 28 seg. 
Transcripción:
Nosotros podemos aprender de los santos ángeles. Hoy es el día de los Santos Arcángeles, Miguel, Gabriel y Rafael. Y te tengo una buena noticia. Nosotros podemos aprender de ellos. Hay cosas en las que podemos imitar a los ángeles y cosas en las que no. Por ejemplo, la manera de conocer de ellos es algo que no podemos imitar porque ellos conocen de una manera intuitiva, podríamos decir como de golpe, como en un acto contemplativo. Mientras que el modo usual de conocer nosotros, los seres humanos, es a través de la deducción del razonamiento, vamos pasando de unas verdades a otras. Así que en eso no podemos imitarlos. Pero hay otras cosas en las que sí. Y yo creo que esta fiesta de los Santos Arcángeles nos invita a ser imitadores en lo que podemos ser imitadores, imitadores de estos arcángeles.
Vayamos al significado de sus nombres. Algo que seguramente muchos de ustedes recuerdan. Miguel significa ¿Quién como Dios? Gabriel significa Fortaleza de Dios y Rafael significa Medicina de Dios. Esos son los significados de esos nombres, y son también las misiones que ellos realizan de acuerdo con la Sagrada Escritura. Bien, ¿Cómo podemos imitar, por ejemplo, a Miguel? ¿Qué significa esa exclamación? que es el nombre mismo de este arcángel. ¿Qué significa decir quién como Dios? Pues significa que Dios es incomparable. Significa que Él es el que merece todo honor, toda alabanza, toda obediencia y por consiguiente, cualquier cosa que pretenda ocupar el lugar de Dios, pues tiene que ser reducida a su propio sitio, a su propio lugar. Por decir algo en relación con evangelios que hemos escuchado recientemente en los domingos, si el dinero trata de convertirse en un Dios o si una persona específica que puede ser incluso tu esposa, tu hijo, tu mamá pretende ocupar el lugar de Dios en tu corazón, pues hay que llevarla a su propio sitio. Es decir, nosotros imitamos a San Miguel si le damos su lugar, su trono, su primer puesto a Dios en nuestra vida, en el testimonio que damos y también en la lucha, muchas veces lucha pública.
Por ejemplo, pensemos en la auténtica guerra que hay hoy para desplazar todo lo que tiene que ver con la religión, todo lo que tiene que ver con la fe. A mí me llamó mucho la atención hace años, bueno, hace no tanto tiempo, pero sí una gran cantidad de meses, cuando se celebró un gran Congreso Eucarístico en los Estados Unidos de América y me llenaba de júbilo el corazón ver cómo se llevaba la Santa Eucaristía en procesión por las calles. Es decir, esos eran católicos proclamando; creemos en Cristo, creemos en la Eucaristía. Él es lo primero en nuestra vida. Él es el incomparable y lo decimos públicamente. Eso es ser seguidores de San Miguel Arcángel. Proclamar que los derechos de Dios nos importan, que la gloria de Dios nos importa, que el nombre de Dios nos importa y que lo vivimos en lo privado y en lo público.
¿Cómo podemos imitar a San Gabriel Arcángel? Gabriel significa Fortaleza de Dios. Gabriel fue el que llevó el anuncio del nacimiento de Juan Bautista a Zacarías y el que llevó el anuncio del nacimiento del Mesías, Cristo nuestro Señor, a la Santísima Virgen María. Impresionante lo que Dios le encomendó a este Santo Arcángel. Y me parece que nosotros podemos ser imitadores de Gabriel, si nosotros también somos anunciadores de la salvación de Dios. Porque la razón por la que Gabriel fue enviado a Zacarías y después fue enviado a la Virgen es porque llegaba la salvación de Dios. Nosotros, cuando proclamamos esa salvación, cuando mostramos en quien está la salvación, cuando llevamos a otros a que se encuentren con Cristo Salvador, somos imitadores de San Gabriel. Por algo se dice y es verdad que San Gabriel es un gran patrono, patrono de las comunicaciones sociales en la Iglesia Católica.
Entonces, si estás evangelizando, si estás catequizando, si estás transmitiendo la buena noticia, si eres un influencer católico y tienes miles de seguidores y estás contándole a la gente las riquezas de la Palabra de Dios y estás contándole a la gente todo lo que hay en los sacramentos y estás contándole a la gente el camino del amor y de la oración. En fin, si estás compartiendo la buena noticia, eres un seguidor. Estás imitando a San Gabriel Arcángel. Así lo puedes imitar.
Miremos a San Rafael. Su nombre significa Medicina de Dios y yo no puedo mencionar a San Rafael sin acordarme de cómo está de enfermo este mundo nuestro. Porque este mundo en el que estamos padece gravísima enfermedad. Es muy duro lo que está pasando en muchos lugares, muy, muy duro. Y nosotros estamos llamados a ser como Rafael, gente que porta el consuelo de Dios, gente que porta la medicina de Dios. Cuando escuchas con atención al que está ahogándose en su pena, cuando tienes una palabra de luz para aquel que se siente en tinieblas Cuando tienes un mensaje de ánimo para aquel que está completamente decaído, cuando le recuerdas al que se siente hundido en la culpa, que el perdón es posible, cuando estás aliviando con bálsamo divino los corazones, tú eres imitador de San Rafael.
Entonces, fíjate cómo estos arcángeles, aunque son seres tan maravillosos que uno podría decir, están completamente por fuera de nuestras posibilidades. Pues claro que sí. Es decir, son inmensos en su Santidad, pero nos dejan lecciones tan reales que nosotros podemos seguir su camino, ¿Cómo? Defendiendo la gloria de Dios, anunciando la Buena Noticia y consolando a tantos que sufren, ayudándolos a que se levanten. Feliz fiesta de los Santos Arcángeles y a vivir con fe y con amor nuestra vida cristiana tras las huellas de estos maravillosos servidores de Dios. Amén.

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