Esta es tu casa!

Homilía de Fr. Nelson Medina, O.P.

Nadie puede estar tan escaso que no le pueda dar algo a Dios.

Homilía pres004a, predicada en 20010202, con 36 min. y 31 seg.

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Transcripción:

Mis hermanos. Una de las maravillas de creer en Jesuscristo, es descubrir como Dios en cosas pequeñas tiene grandes mensajes. Lo que sucedió aquel día fue relativamente sencillo. Jose y Maria estaban cumpliendo con una prescripción, una Norma de la ley de Moisés. Todo primogenito varon sera presentado en el señor. Y fueron con Jesús al templo y allá lo ofrecieron como tantas familias Israelitas, ofrecían a sus hijos varones. Algo muy sencillo. Pero también algo que Dios lleno de significado y de belleza. Vamos a tomar algunas enseñanzas de la lectura que hemos escuchado este día. Simeón un hombre anciano se encuentra con el niño Jesús. Jesus tenía unos cuantos días de nacido. Esa es la razón por la cual la fiesta se celebra el dos de febrero. Cuarenta días después de la Navidad. Simeón tomó a ese bebe y dijo esa hermosa alabanza: Ahora señor según tu promesa puede dejar ir a tu siervo en paz. Simeón encontró a Jesús, un hombre anciano encontró un hombre niño. Simeón era anciano y en sus manos de anciano, en sus brazos de anciano toma al niño Encontró a Jesús, abrazó a Jesús y sintió su descanso, toda una vida de trabajo, toda una vida de lucha, pero se encontró a Jesús y con Jesús encontró su descanso.

Primera enseñanza para nosotros. Encontrar a Jesús, es encontrar el descanso. Tener a Jesús en nuestros brazos, porque hay una cosa muy bella. Cuando tú tomar a Jesús en tus brazos, Jesús te toma en sus brazos. Si tú sostienes a Jesús, Jesús te sostiene a ti. Hay muchas maneras de tomar los brazos a Jesus. Cuando Jesús te habla a través de su palabra. Si tu tomas, por ejemplo, la palabra de Jesús la Biblia sobre todo y especialmente el evangelio. Si tu tomas la palabra de Jesus y la cargas, la palabra de Jesús te carga a ti. ¡No es hermoso eso! Jesús nos enseñó esto: eso que hiciste a mis pequeños hermanos, a y mi me lo hiciste. Esto quiere decir que cuando tomamos en nuestras manos y nuestros brazos a los pequeños, a los enfermos, a los ancianos, a los encarcelados, a los pobres, a todos esos que están unidos a Jesús, porque él dijo: lo que hagáis a uno de estos a mi me lo hacéis. Cuando tomamos a uno de esos, cuando levantamos a uno de esos, Jesús nos levanta a nosotros.

Es otra manera de cargar a Jesús. Hay una presencia de Jesús, que es la mas perfecta que existe en esta tierra, es la que estamos celebrando, es la eucaristía. Cuando nosotros tomamos a Jesús, a Jesús en la eucaristía y lo abrazamos y lo amamos, y no lo comemos, Jesús nos toma y nos abraza y nos ama, y nos come. Así enseña San Agustin. Cuando comes carne, la carne que te comes se vuelve parte de tu cuerpo. Pero cuando tú te comes a Jesús tú te vuelves parte de Jesús que te comes, al comulgar sucede al revés que con la comida ordinaria. Con la comida ordinaria lo que yo como se vuelve yo, con Jesús cuando yo comulgo me vuelvo a él. Yo me como a Jesús y es como si Jesús me comiera, porque yo me vuelvo él. Cuando yo sostengo a Jesús, Jesús me sostiene. Primera enseñanza de hoy. Hay que sostener a Jesús, hay que cargar a Jesús, abrazar y amar a Jesús, levantar a Jesús y Jesús me levanta, me sostiene, me carga, y me ama. ¿Qué más podemos explicar en este texto? Dice el evangelio que hemos escuchado. José y Maria ofrecieron a la ofrenda que manda la ley del señor un par de tórtolas o dos pichones. Si nosotros buscamos en la ley de Moisés que esta en la Biblia, este pasaje, nos encontramos con esto, lo que había de ofrecer, era un cordero o un cabrito.

Sin embargo, la Biblia dice: Pero si la familia es muy pobre, entonces ofrezca un par de tórtolas. La familia de Jesus ofreció la oblación de los pobres. José y María ofrecieron lo que podían ofrecer los pobres. De aquí podemos tomar varias enseñanzas. Primera. No puede haber algo tan escaso que no le puedo dar algo a Dios. No hagamos de nuestras limitaciones, de nuestra pobreza económica, afectiva, Intelectual. No hagamos de nuestra pobreza un pretexto para hacer egoístas con Dios. Lea ley dice, la ley de Moisés dice, sí es pobre, entonces no ofrezca nada, -No señor. Si es pobre ofrezca lo que pueden ofrecer los pobres. Ofrezca de acuerdo con su capacidad, ofrezca de acuerdo con sus circunstancias, pero ofrezca. Dele a Dios, invierta en Dios, invierta en Dios, haga el experimento de invertir, de su dinero, de su inteligencia, de su alegría, de su amor en Dios. No diga tengo poco, sino piense de lo poco que tengo que es le voy a dar a Dios. Esto es lo primero que tenemos que aprender con respecto a la ofrenda. Dios nunca patrocina la negligencia, la pereza ,es que tengo poco, cultiva lo que ya tienes, aporta lo poco que tienes, no tengo, mucho de acuerdo con sus circunstancias.

Es la misma idea que Cristo expresó en otros pasajes. Estamos pensando en aquella parábola de los talentos: El que tenía poquito dijo, -Yo con esto poquito que voy hacer, con esto no puedo hacer nada y recibió tremendo regaño. Lo poco tuyo puede dar, puede rendir, puede crecer no te detengas por que eres pequeño y no pienses, que tu pobreza te hace solamente capaz de recibir. Tu pobreza también es capaz de dar. Tienes poca Inteligencia, ¿Qué quiere decir eso? Que entonces yo no puedo predicar, yo no puedo leer, yo no puedo dar, yo solo sirvo para tomar cerveza y oír música de carrilera, así es mi vida qué más puedo hacer soy bruto. Pues con tu pequeña inteligencia, con tu pequeña inteligencia, tu puedes entender esta canción que dice: Yo te alabo con el corazón, Yo te alabo con mi voz, Yo te alabo con el corazón, Yo te alabo con mi voz y si me. Esta canción, esta canción yo la he oído cantar por niños de cinco, seis años. Si tiene suficiente la cabeza, si tienes suficiente cabeza para entender la letra de una canción, Qué dice: en una cantina la encontré y si no lo quiere dejar cortar la cara. Si la cabeza me da para entender esa letra, es la misma cabeza, me da para entender: Y si te alabo, yo te alabo con las manos y todo lo demás.

Su problema no es de cabeza, su problema no es de inteligencia. Con una inteligencia asi de chiquita se puede alabar a Dios. Con una inteligencia así de chiquita se puede hacer mucho bien. Pero hay que cultivar la inteligencia. Y muchas veces Dios toma a personas que parece que no tuvieron mucho inteligencia y les da una gran alegría. Mientras otras personas que tienen mucha inteligencia, que no les sirve sino para medir el tamaño de su desgracia y para descubrir que su corazón está vacío. No vuelvas a decir es que no tengo inteligencia por eso mi destino es la vulgaridad, obscenidad y los vicios. Con tu pequeña inteligencia puedes hacer grandes cosas. Yo no tengo mucho simpatía, no soy una persona que tenga facilidad de palabra, puede decir alguien, yo no tengo facilidad de palabra, no tengo manera de ganar a la gente. Yo veo personas tienen una gran capacidad para ganar a la gente, pero yo no tengo esa capacidad. Soy insípido como una sopa. No sé cómo, ganarme a la gente, yo no sirvo para el evangelio, no sirvo, no tengo simpatía. No se me ocurre un chiste, si lo hecho ya todo el mundo se lo sabe. Soy feo como un camión por debajo. No tengo gracia. No tengo simpatía yo no sirve para el evangelio.

Eres pobre, si en mi capacidad de relación soy muy pobre. No sé como llegar a las personas. ¿Y qué haces con tu pobreza? pues no me meto con nadie me aisló, me quedo solo. Como no me puedo relacionar con nadie solo me quedo solo. ¿Y qué haces en tu soledad? Me gusta pensar las cosas, me gusta reflexionar. Tus reflexiones no hacen más profundas tus palabras. Tal vez no estás llamado para una predicación de grandes multitudes. Pero tal vez tu eres el mejor consejero en esta ciudad. Tal vez tu tienes una gran capacidad de escucha. Si tomas tu defecto, tu falta de simpatía y la convertirse en una oportunidad para escuchar a cada hermano, qué se acerca a ti, para comprenderlo, para ayudarlo, para parar amarlo y luego le regalas una palabra de consejo, entonces tú estarás haciendo una obra magnífica, aunque muy pobre sean tus relaciones interpersonales. Si puedes tomar la misma timidez y convertirla en humildad, sonrisa, capacidad de acogida, amor para el que está cansado y seguramente un consejo muy sabio. No pienses que eres un inutil. Un último ejemplo sobre este tema. Estoy postrado en una cama. Estoy muy enfermo. Ni siquiera puedo hablar bien de qué sirve mi vida. Un momento tiene dos posibilidades.

Postrado en esa cama, tú puedes escoger, tú puedes escoger. La grandeza del corazón humano es esa, puede escoger, puede elegir. ¿Pero qué puedo elegir? si ya estoy tirado en esta cama, en esta maldita y desgraciada cama. Estoy aquí tirado para aquello que pueda escoger el color de las zonas. No se me adelanten tampoco se me atrasen usted si puede escoger. Ha hecho una vueltecita una visita por un hospital. Es una cosa. que le trae enseñanza a todo el mundo. Usted ha hecho visitas, no visitas de médico, pero si visitas de amor en un hospital. Si no lo ha hecho permítame que le cuento que encuentra uno. Dos personas comparten como una habitación, las dos están postradas en la cama Una empieza el dia. y entra el primer rayo de sol y hecha la primer maldición , -este es otro desgraciado día, seguido por #¡,#@4%. Esa persona cuando empieza el día maldiciendo hizo una elección. incluso, aunque no lo diga con sus labios ahí hizo una elección. porque la persona. que tiene azulado tiene otro rostro ,tiene otra expresión, tiene otra manera de ver. Y esa persona que está en la cama de al lado muestra. que uno no tiene no tiene que, y uno escoge. y esto se nota cuando llegan las desgracias .

En la última navidad estuvo. en una zona. que vivió desgracia .En Armenia cuántos hogares incompletos visitado por la muerte. mirando, mirando personas, y oyendo, oyendo una y otra vez familias, niños, jóvenes, adultos y ancianos me di cuenta que nosotros escogemos la desgracia pues tal vez igual para todos pues es que uno lo ve a cada rato, pero cada uno escogió. Vi personas. que llevaban dos años llorando, maldiciendo y criticando amargando y amargandose y vi personas. que llevaban dos años de amor, de sonrisa de solidaridad, de ayuda y dos años. Después del terremoto eran más personas y más cristianos que los cuarenta o cincuenta años antes de ese siniestro. Esos dos años de desgracia los ha hecho crecer Y eran y son grandes rascacielos monumentos a la solidaridad al amor a la generosidad gente que aprovechó una desgracia para crecer. Escogieron crecer, otros escogieron maldecir, criticar renegar, en fin.

Tu tienes la capacidad de escoger . A estas alturas de mi vida y no creo yo que sea muy anciano he visto gente soltera, soltera con bastantes años, y solteras con años y sin tren y sin uno. He visto gente que no quiere casarse y que no pudo casarse y por consiguiente que hicieron, empezar a creer en la reencarnación, de pronto en la otra vida . Se sentaron al borde del camino a llorar, no me llegó mi príncipe y hay otras personas que también querían casarse y tampoco les llegó el príncipe y decidieron otros caminos no se detuvieron ahí y es que no dedicaron el resto de su vida al que nunca llegó. He visto gente que perdió hijos hace una semana, tuve la predicación más difícil de toda mi vida Una mujer que estaba enterrando su segundo hijo. Era una terrible enfermedad. he visto eso, he visto gente que despues de pasar por una experiencia de violación se dedicó a odiar y a odiarse y amargarse y a suicidarse, he visto gente que después de una violación creció y se afianzo y descubrió otras facetas y otras dimensiones.

He visto gente que perdió a su esposo y se hundió, he visto gente que perdió el esposo y desde esa experiencia descubrió otra clase de amor. He visto gente que perdió a su suegra y se alegró y gente que perdió a su suegra y se entristeció. De todo eso tu puedes escoger ¿Qué hago para que entiendas que tu puedes escoger? No eres el primer ser humano que le pasa lo que te esta pasando. No eres el primero, ni vas hacer el último. He visto hombres que fracasó en su matrimonio y llegaron a una conclusión. Ahora este balón de fútbol, métame el catecismo de la iglesia y se lo voy a patear, la iglesia no sirve para nada. El matrimonio no sirve para nada. Conclusión. Yo tengo derecho a rehacer mi vida. Las palabras de Jesús y el evangelio a la porra. Yo no puedo con eso, reunieron eso y entonces que venga la próxima. He visto eso, he visto hombres a los que han fracasado el matrimonio Y desde ahí han descubierto parece increíble, la fe, la oración, el amor la amistad, la castidad. También si somos pobres vemos en el.

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