Esta es tu casa!

Homilía de Fr. Nelson Medina, O.P.

Ser cristiano es no poderse entender, no poder visualizar un futuro sin Cristo.

Homilía poc2022a, predicada en 20210406, con 4 min. y 25 seg.

Click derecho para descargar versión MP3

Transcripción:

El Evangelio de hoy nos presenta la hermosísima escena del encuentro entre María Magdalena y el Señor Resucitado. Entre tantas reflexiones preciosas que podemos hacer, yo creo que hay una que conviene en este momento. ¿Por qué estaba ella llorando junto al sepulcro? Porque ya no entendía su vida sin Cristo. Y ese es el elemento que quisiera destacar en esta oportunidad.

Una persona que no entiende su vida sin Cristo. Cristo se ha convertido en el centro, el eje, el fundamento, la meta, el método, la manera, el cimiento de su existencia. Todo eso es Cristo para María Magdalena. Eso es ser cristiano. Ser cristiano es vivir así. Ser cristiano es obrar de esa manera. Ser cristiano es no poder entender, no poder visualizar un futuro si no es con Cristo. Eso es ser cristiano y por eso tenemos que acercarnos a María Magdalena para descubrir en ella qué fue lo que hizo que llegara hasta ese punto que tanta, tanta falta hace en nuestro tiempo. Y lo digo de esa manera, porque hay muchos que parece que se despiden de Cristo, se despiden de la Eucaristía, se despiden de la Iglesia, abandonan la confesión como si nada. Menos que un adorno parece que era Cristo en muchas vidas, porque lo dejan así nomás.

Y no estoy hablando solo de personas, estoy hablando de parejas y familias, estoy hablando de países. La manera como países de larga y hermosa tradición cristiana le dan la espalda y le tiran la puerta en la cara a nuestro Señor. A mí me duelen Francia, España, Irlanda, donde tuve ocasión de vivir unos años. La Católica Irlanda, la Irlanda Misionera, la Irlanda de los monjes y los místicos. La Irlanda de los seminarios llenos que exportaba en el mejor sentido de la palabra Sacerdotes al mundo. Y de repente aprobándolo todo, dándole la espalda al Señor. Entonces tenemos que preguntarnos ¿qué había en el corazón de la Magdalena? ¿qué había en ese corazón que hizo que ella no cayera en esa traición? ¿qué fue lo que sucedió? Pronto descubrimos qué fue lo que sucedió.

Sucedió que ella había recibido mucho y ella era consciente de lo que había recibido y entonces lo había apostado todo. Esos son los tres elementos para una vida cristiana auténticamente comprometida. Primero, recibir mucho. Eso ya lo ha hecho Cristo con su amor, con su gracia, con el don de su Espíritu, con la Iglesia, casa espiritual que nos ha dado a pesar de los pecados que todos tenemos. Recibir mucho. Ya eso lo hizo Cristo. Listo, completo. Siguiente. Tomar conciencia de lo que he recibido. Ahí es donde nos quedamos cortos. Y tercero, una resolución generosa, gozosa del corazón que diga Aquí estoy, Señor. Creo en tu mensaje. Creo en ti y apuesto por ti. Más allá de tantas limitaciones que todos tenemos, del cansancio que nos rodea, de las dudas que aparecen, de las burlas, de las persecuciones. Aquí estoy y lo apuesto todo por ti.

El ejemplo luminoso de María Magdalena nos invita a fomentar, a impulsar una verdadera generación de cristianos convencidos, cristianos que saben lo que han recibido y que no lo pierden así nomás. No se lo dejan quitar así nomás.

Publícalo en Facebook! Cuéntalo en Twitter!

Derechos Reservados © 1997-2025

La reproduccion de estos textos y archivos de audio, para uso privado o publico,
está permitida, aunque solamente sin fines de lucro y citando la fuente:
http://fraynelson.com/.

 

Volver a las homilías de hoy.

Página de entrada a FRAYNELSON.COM