|
|

Homilía de Fr. Nelson Medina, O.P.
El don del Espíritu es el cumplimiento de las promesas de Dios, como ha sucedido en virtud de la eficacia del sacrificio de Cristo en la Cruz.
Homilía poc2013a, predicada en 20150407, con 5 min. y 36 seg. 
Transcripción:
Feliz Pascua para todos. Vayamos, dirijamos nuestra atención a la primera lectura de hoy. Hemos comentado el día de ayer que la primera lectura durante la Octava de Pascua da comienzo a, el libro de los Hechos de los Apóstoles. Casi el comienzo. Realmente empezamos en el capítulo segundo con el discurso de San Pedro después del gran evento, la llegada del Espíritu Santo. Pues bien. En ese discurso. ¿Qué es lo que dice Pedro? Y por qué interesa tanto escucharlo, dejarlo resonar en nuestra propia vida.
Lo que nos dice el apóstol San Pedro se puede sintetizar en tres cosas. Primero, nos dice que el don del Espíritu Santo es el cumplimiento de la promesa de Dios y que esa promesa se ha cumplido, gracias al sacrificio de nuestro Señor Jesucristo. Es decir, lo primero que hace Pedro es relacionar el sacrificio de Cristo en la cruz con la efusión del Espíritu Santo. Se está cumpliendo lo que Dios había prometido. Esa promesa no había podido llegar a su plenitud porque nosotros estábamos sellados, estábamos encerrados en nuestro pecado.
Y cuando uno está encerrado en el pecado, pues uno está blindado contra el Espíritu Santo, pero llega el sacrificio de Cristo en la cruz, y ese sacrificio rompe, ese sacrificio, penetra la muralla, ese sacrificio abre un camino al Espíritu. Ese es el primer dato que nos dice Pedro. Hay una unión estrecha entre el sacrificio de la cruz y la efusión del Espíritu. La imagen que hay que guardar en la cabeza es que la cruz viene a ser como una especie de ariete, como una especie de taladro. Y ese taladro ha roto. Ha abierto una brecha en la barrera de nuestro pecado para que entre el río, el río victorioso del Espíritu Santo. La cruz como un taladro que ha abierto un camino al Espíritu. Ese es el primer dato.
Segundo, Cristo ha llegado a la cruz por nuestros pecados. El mundo se había vuelto y en buena parte sigue siendo un lugar inhóspito, inhóspito para la caridad, inhóspito para la inocencia, inhóspito para la sinceridad. Y Cristo, el sincero, el inocente, el caritativo, se ha visto aplastado desde el punto de vista humano, aplastado por ese pecado que es el pecado que ha reinado en nuestros corazones. Entonces, lo segundo que hace Pedro es relacionar el sacrificio crudelísimo de Cristo en la cruz con nuestro pecado. Es nuestro pecado el que ha conducido, el que ha vuelto inhóspito este mundo, y por eso ha conducido a Cristo al sacrificio máximo, al sacrificio de la cruz. Eso es lo segundo. Cuando uno toma conciencia de que el mismo pecado que ha tenido poder en uno es el mismo pecado que ha vuelto inhóspita la tierra, que la ha vuelto árida para la inocencia, que la ha vuelto cruel, para aquel que es sincero y que es caritativo.
Entonces uno entiende que la razón por la que Cristo ha sido crucificado es el pecado. Y cuando uno se descubre así pecador ante Cristo, uno siente dolor. Y ese es el dolor que expresa la gente que escucha San Pedro. Y por eso le preguntan ¿Y entonces nosotros qué tenemos que hacer? Ya nos damos cuenta que nuestro pecado es finalmente la razón por la que Cristo está crucificado. ¿Qué tenemos que hacer?
Y ahí viene la tercera parte. Entonces Pedro les dice, ustedes pueden unirse. Ojo a esto. Ustedes pueden unirse a la victoria de Cristo, a la victoria de la Pascua de Cristo, lo cual se realiza en primer lugar a través del bautismo.
Fíjate, la preciosa catequesis de San Pedro. Primero relaciona la cruz con el don del Espíritu. Segundo, relaciona nuestros pecados con el hecho de la cruz. Y tercero, nos muestra que podemos salir de nuestra condición uniéndonos a través de la fe y del bautismo. Podemos unirnos con la victoria de Cristo en su Pascua. Mensajes esenciales para este tiempo, mensajes esenciales para nuestra vida cristiana.

Derechos Reservados © 1997-2025
La reproduccion de estos textos y archivos de audio, para uso privado o publico, está permitida, aunque solamente sin fines de lucro y citando la fuente: http://fraynelson.com/.
|