|
|

Homilía de Fr. Nelson Medina, O.P.
Breve catequesis sobre el sentido de la Octava de Pascua.
Homilía poc1006a, predicada en 20130401, con 5 min. y 22 seg. 
Transcripción:
Con el domingo de Pascua se inicia una semana muy especial que tiene el nombre de Octava de Pascua. Se le llama octava porque cubre ocho días de domingo a domingo del primer domingo de Pascua al segundo domingo de Pascua, que hoy suele ser conocido como el Domingo de la Divina Misericordia y en la octava de Pascua. ¿Qué hacemos? Nos maravillamos, nos deleitamos en la contemplación de la victoria de Jesucristo. Lo que sucede es que es tan grande la noticia de la Pascua porque ha sido vencido el demonio, porque ha sido vencido el pecado, porque ha sido vencida la noche, porque ha sido vencida la muerte. Es tan grande la noticia de la Pascua que no cabe en un solo día. Un día de veinticuatro horas no da para celebrar todo lo que queremos celebrar. Son tantos, tan abundantes, tan profundos, los textos bíblicos que dan fe de este hecho que no caben todos en un solo día. Por eso la Iglesia en su amor se ha inventado guiada por el Espíritu, un día que dura ocho días. Esta es una fiesta que no termina hasta que lleguemos a esta segunda, al segundo domingo de Pascua. Y entonces, en esa semana perfecta, nosotros vivamos la experiencia de ser nueva creación. Porque así como en la creación, según el relato del Génesis, Dios tomó siete días, así también en la octava, esta semana bendita que lleva al domingo sin ocaso, es como el tiempo de la nueva creación. Entonces vamos a mirar estos días de la octava como Dios renovando todo lo que somos, renovando nuestros pensamientos, renovando nuestros afectos, renovando la manera como contemplamos nuestro pasado. Dios no va a cambiar el pasado. Lo que está escrito en nuestro pasado permanece escrito en nuestro pasado, y eso no lo va a cambiar Dios. Pero lo que sí va a cambiar Dios es la lectura y el sentido que nosotros le damos a nuestro pasado. La percepción de su presencia en nuestro hoy y la certeza de su compañía y de su providencia en el futuro. Para eso es la octava de Pascua. ¿Cuál es la mejor manera de celebrar la octava? Por supuesto, alimentándonos de la Palabra divina. Son sobre todo los textos bíblicos los que nos van conduciendo como de la mano, para que nosotros aprendamos en dónde están los fundamentos de la fe. La fe en el Resucitado. Los evangelios de cada uno de estos días nos van contando distintos encuentros del Resucitado con sus discípulos y en cada uno de esos encuentros, también llamados apariciones, nosotros estamos descubriendo cómo Dios fue compasivo y cómo fue su amor el que se impuso sobre la incredulidad de los discípulos. Y este es el mensaje quizás más importante, porque andan por ahí algunos diciendo que la resurrección fue un invento de la comunidad post-pascual o andan diciendo que la resurrección es únicamente un modo metafórico de expresar que la causa de Jesús, el amor de Cristo, la predicación de Cristo sobre el Reino, tiene ahora alguien más que la siga adelante. Y esos serían los discípulos. Como quien dice para ellos Cristo se quedó muertecito. Pero la casa de Jesús. Aquellos valores por los que Cristo luchó siguen vivos en nuestra lucha. Cuando uno lee sin prejuicios estos textos de las apariciones de Cristo, uno se da cuenta que esos discípulos no estaban ni lejanamente preparados para inventar semejante historia de un resucitado. Ni tampoco la necesitaban para seguir adelante con una supuesta causa del Reino de Dios. Lo que nos muestran los textos es que por encima del pecado del mundo y por encima de las estrategias de los incrédulos y por encima del escepticismo de los discípulos, Jesucristo resucitado se manifiesta. Jesucristo resucitado muestra su gloria. Jesucristo resucitado hace de estos incrédulos, débiles, cobardes, intrépidos apóstoles, capaces de llevar la buena Noticia hasta los confines del mundo. Que eso se haga verdad también en nosotros. Amén.

Derechos Reservados © 1997-2025
La reproduccion de estos textos y archivos de audio, para uso privado o publico, está permitida, aunque solamente sin fines de lucro y citando la fuente: http://fraynelson.com/.
|