Esta es tu casa!

Homilía de Fr. Nelson Medina, O.P.

A pesar de que sea imprudente y pueda perderlo todo debo pronunciarme a favor de Cristo, pero no son mis fuerzas, es la gracia del Espíritu Santo quien da testimonio de Jesús a través mío.

Homilía p061015a, predicada en 20190527, con 6 min. y 56 seg.

Click derecho para descargar versión MP3

Transcripción:

El Evangelio de hoy está tomado del Capítulo Quince de San Juan. Encontramos una de las expresiones que utiliza Cristo para anunciar la llegada del Espíritu Santo. Definitivamente estamos acercándonos al final del Tiempo pascual y todos sabemos que la conclusión bendita de este Tiempo pascual es la gran celebración de Pentecostés.

En esta oportunidad, Cristo nos dice algo sobre el Espíritu. El Espíritu dará testimonio de mí. Como tantas otras expresiones que encontramos en la Escritura, tenemos que ir a la Biblia. Tenemos que ir al lenguaje bíblico para captar toda la riqueza de lo que el Señor nos está diciendo. ¿Qué quiere decir eso de que el Espíritu dará testimonio de Cristo? Dar testimonio significa afirmar solemnemente una verdad. Pero nos damos cuenta que para que se cumpla eso, es decir, para que haya que dar un testimonio, tiene que haber un contexto de disputa o de juicio.

Por ejemplo, la ley de Moisés decía que eran necesarios dos o tres testigos si había una acusación grave contra alguien. Una acusación que podía ser tan grave que en un momento dado podía llevarlo a la muerte. Por ejemplo, según la ley de Moisés, si una persona blasfemaba contra Yahvé y había dos o tres que dieran testimonio contra esa persona, entonces había que pronunciar sentencia y la persona moría. Además, moría de una manera horrible, moría apedreado. Esa es la gravedad. Esa es la seriedad que tiene el dar testimonio.

Pero también el testimonio podía servir para salvar a una persona. Por ejemplo, si en ese mismo juicio había otras personas que dijeran eso no es cierto. Y yo puedo demostrar la culpabilidad de los que están acusando a este hombre, se podía salvar una vida. Eso es lo que nos cuenta, por ejemplo, el libro del profeta Daniel. Cuando se levantaron unas acusaciones contra una mujer que era inocente, esa mujer se llamaba Susana. Y esa historia es bien conocida. La historia de la casta Susana. Una señora casada que fue acusada de un intento de adulterio y va a ser ejecutada. Pero gracias al testimonio del profeta Daniel, no solo fue salvada la vida de ella, sino que los que acusaban a Susana resultaron ejecutados. Esa es la seriedad que tiene dar testimonio es presentar una verdad de manera solemne, pero en un contexto de juicio, en un contexto en donde hay vidas, vidas que están en juego.

¿Qué quiere decir, entonces que el Espíritu Santo va a dar testimonio sobre Cristo? Quiere decir que en muchas ocasiones Cristo, las palabras de Cristo, el Evangelio de Cristo, los mandatos de Cristo, son cosas que resultan difíciles de entender, difíciles de seguir. No es tan sencillo seguir el Evangelio del Señor Jesús. Y en más de una ocasión en nuestro corazón podemos sentir que aquello que Cristo nos ha pedido es demasiado, o es equivocado, o no es oportuno, o no es aplicable en este momento.

Hay muchas ocasiones en las que por una falsa prudencia, por un respeto humano, por tratar de lograr un resultado que nos parece más importante, resultamos desobedeciendo a Dios. Sobre todo esto se cumple cuando nos acercamos a aquellas palabras de Cristo que son las más difíciles. Me refiero a cosas como perdonar a los enemigos. O cosas como por ejemplo no negarlo a Él. Ponerlo a Él en primer lugar. Incluso más allá del amor que podamos tener por nuestros padres, o por los hijos, o por cualquier otra persona. En esas circunstancias, puede parecer extremadamente imprudente seguir a Cristo.

Me estoy acordando, por ejemplo, de algunos cristianos que están siendo perseguidos en Nigeria, especialmente en la zona norte de ese país. Las cosas están tan mal para los cristianos. Cristianos católicos, específicamente en el norte de Nigeria. Que presentarse uno como cristiano o ir a la Misa o manifestar la fe católica es algo terriblemente imprudente. Es un momento en el que uno puede sentir en su conciencia. Yo mejor niego mi fe, yo mejor escondo mi fe, yo mejor me aparto de mi fe en Cristo, porque eso pone en peligro muchas cosas.

Decía una mamá yo sé que cuando voy a Misa con mis hijos, nosotros iremos a la Eucaristía, pero no sabemos si regresaremos. Entonces es muy natural que esa mujer pueda sentir en algún momento que es imprudente ser cristiana, que el mensaje de Cristo no aplica, que es el momento de dejar la fe escondida.

Y sin embargo, hace poco daba unas declaraciones un sacerdote muy valiente allá en Nigeria, y decía si tenemos que morir por nuestra fe, moriremos por nuestra fe. ¿Qué le da esa fortaleza? Sí, él en el discernimiento de su mente, siente esto, me puede costar la vida y sin embargo quiere seguir adelante. ¿Quién es el que habla a favor de Cristo cuando parece que estar con Cristo es terriblemente riesgoso, terriblemente imprudente, según el lenguaje del mundo?. Es el Espíritu Santo. Ese es el caso en el que el Espíritu Santo da testimonio a favor de Cristo. Ese es el caso en el que, a pesar de que parezca imprudente, a pesar de que parezca que lo estoy perdiendo todo, debo pronunciarme a favor de Cristo, pero no simplemente con mis fuerzas, no solamente con mi convicción personal, sino con esa gracia, con esa fuerza que únicamente me puede dar el Espíritu Santo de Dios.

Publícalo en Facebook! Cuéntalo en Twitter!

Derechos Reservados © 1997-2025

La reproduccion de estos textos y archivos de audio, para uso privado o publico,
está permitida, aunque solamente sin fines de lucro y citando la fuente:
http://fraynelson.com/.

 

Volver a las homilías de hoy.

Página de entrada a FRAYNELSON.COM