|
|

Homilía de Fr. Nelson Medina, O.P.
En nuestro tiempo se ha vuelto costumbre hablar de Jesús en términos mucho más suaves, pero el Evangelio es como es, no es el que le guste a la gente ni el que venda mejor ¡El Evangelio es como es!
Homilía p053015a, predicada en 20230510, con 7 min. y 7 seg. 
Transcripción:
El Evangelio de hoy, mis hermanos, nos presenta una alternativa clarísima, permanecer en Cristo y dar fruto, o desprenderse de Cristo y ser quemado en el fuego. Cuando se presenta esta alternativa, cuando se enuncia esta alternativa con tanta claridad, como la acabo de mencionar yo ahora, creo que eso produce un cierto impacto. Quizás en nuestro tiempo se está volviendo costumbre hablar de Cristo en términos mucho más suaves, pero es que el Evangelio es como es. El Evangelio no es como ahora le guste a la gente, el Evangelio no es como ahora se pueda vender mejor, el Evangelio es como es. Y la alternativa del Evangelio de hoy es la que dije y ahora repito, permanecer en Cristo y dar fruto o separarse de Cristo y ser quemado en el fuego.
Y la pregunta que podríamos hacernos es ¿hay alguna señal de que esto es así? Yo te voy a dar tres señales que pertenecen a nuestro tiempo y que tristemente están mostrando lo que sucede cuando nos separamos de Cristo. La primera señal la tomamos de aquellos países de larga tradición cristiana y católica que le han dado la espalda al Señor y qué es lo que se está viviendo, es decir, cuáles son los frutos que están saliendo, que se están dando en esos lugares. Tomemos dos ejemplos, podrían ser tres, tomemos el caso de Francia, tomemos el caso de Canadá.
Es impresionante el impacto de la Iglesia Católica en Canadá. Camina, por favor, recorre la ciudad de Montreal y trata de contar las iglesias católicas que hay. La identidad canadiense en sus orígenes, muy especialmente en ese núcleo duro, en ese núcleo central, en esa raíz fundamental que es la provincia de Quebec, esa, esa raíz fundamental está marcada por la Iglesia. No me lo invento yo, ve allá y míralo. Entre otras cosas, el santuario más bello y más grande que tiene toda la Iglesia Católica, Santuario de San José, se encuentra ahí en Montreal. Pero Canadá le está dando la espalda a Dios, en los últimos meses se han quemado decenas de iglesias, la cuenta va por 80 iglesias quemadas, iglesias donde se reúnen católicos o donde se reúnen protestantes, eso es darle la espalda a Dios. Y mira lo que está sucediendo ahí, pregúntales a los padres de familia, pregúntale si ese es el mejor lugar para educar a sus hijos. Yo sé que hay oportunidades laborales magníficas, oportunidades de estudio magníficas, no tengo nada contra Canadá, tú me entiendes. Pero mira lo que está sucediendo, mira lo que está sucediendo ahí, con niños y jóvenes.
Mira el caso de Francia, en un tiempo llamada la hija mayor de la Iglesia. Yo no sé si Canadá copió a Francia o Francia copió a Canadá. Tú qué opinas que te diga que centenares de iglesias, centenares de iglesias, han sido incendiadas, han sido quemadas voluntariamente en Francia, en los últimos años, ponle dos o tres años. Claro, esas noticias no salen en los medios principales, pero tú las puedes verificar, haz un poquito de Internet y busca esas estadísticas. Y mira lo que está sucediendo en Francia, un país desgarrado, un país dividido.
Mira en general a la Europa cristiana, que es mi segundo ejemplo. Mira la necesidad de Alemania de importar cuatrocientos mil trabajadores cada año, cifras que tú puedes verificar porque la gente no quiere hijos. Dios dijo en la palabra: «Creced y multiplicaos, sed señores de la tierra», como Cristo es Señor de nuestras almas. No se le obedece, cero hijos, vamos a dedicarnos a disfrutar la vida, lo que Dios diga no nos interesa, ahí lo tienes. Y ahora mira el caso, que es mi tercer y último ejemplo, también de Europa y también de Alemania. Mira ese caso de ver cómo se hunde, porque no hay otra palabra para describirlo, ver cómo se hunden, se hunde la práctica de los cristianos no católicos. Y ahora te encuentras este fenómeno desgarrador del llamado, sínodo alemán o camino sinodal alemán. A los ojos del desastre, de lo que está pasando, de lo que ha pasado con los luteranos y en general con los cristianos no católicos. Y el afán, el único afán de ellos parece ser imitarlos. Pues mira las cifras de cómo está la práctica de la fe católica en Alemania en los últimos años y ahora dime si estoy exagerando, cuando simplemente tomo y simplemente subrayo la palabra que nos dice Cristo en el evangelio de hoy, o permaneces en Cristo y das fruto abundante, o te apartas de Cristo, y el fuego llega. Piénsalo, piénsalo y actuemos en consecuencia.

Derechos Reservados © 1997-2025
La reproduccion de estos textos y archivos de audio, para uso privado o publico, está permitida, aunque solamente sin fines de lucro y citando la fuente: http://fraynelson.com/.
|