|
|

Homilía de Fr. Nelson Medina, O.P.
Cuando guardas una palabra de muerte ésta trabaja para destruirte; pero cuando aceptas la Palabra de Dios ella trabaja dentro de ti, te construye, te reconstruye y te va limpiando.
Homilía p053014a, predicada en 20220518, con 5 min. y 44 seg. 
Transcripción:
Es asombroso lo que puede enseñarnos Cristo con cada una de sus palabras. Hoy, por ejemplo, al comienzo del capítulo número 15 de San Juan, encontramos a nuestro Señor que se describe a sí mismo como la vid, y nosotros somos sus ramas. Somos como sus sarmientos, la vid y los sarmientos y de ahí, hay muchas enseñanzas que podemos tomar. Pero en esta ocasión yo quiero destacar esa partecita que dice Nuestro Señor, que su Palabra nos limpia: «Vosotros estáis limpios por la Palabra que habéis escuchado», estar limpios.
Es muy interesante la importancia que tiene la limpieza hoy, fíjate que la gente gasta bastante dinero para hacerse una buena limpieza, por ejemplo, una limpieza facial, sentir que su piel queda limpia. La gente hace ejercicios también para limpiar de toxinas su cuerpo, para que saques todas esas toxinas, todo eso que está en tu cuerpo, limpiar tu cuerpo. Por supuesto, está también el cuidado de la higiene de cada parte de nuestro cuerpo, le damos mucha importancia a la limpieza. Incluso, algunas personas caen en las redes de la superstición, de la brujería, bebedizos, hay una cosa que se utiliza por lo menos en mi país, en Colombia, y es lo que llaman los chamanes, llaman: una limpia. Oye el nombre que eso tiene, te voy a hacer una limpia, como quien dice, tienes un aura sucia, tienes suciedad que te rodea porque te han echado maldiciones, porque te han echado brujería, entonces te voy a hacer una limpia. Y hacen un ritual como limpiando, limpiando, te voy a limpiar.
Pero Cristo, frente a toda esa, frente a toda esa palabrería, Cristo nos dice que es su Palabra la que nos limpia. Y yo me pregunto ¿cómo es que limpia la palabra de Cristo? ¿Qué es lo que hace la Palabra de Cristo para limpiarnos? Esa es una pregunta muy buena. Para entenderlo un poquito, creo que nos ayuda bastante descubrir el poder que tienen los pensamientos. Un pensamiento no es simplemente un depósito en tu memoria, un pensamiento es como una acción sobre tu mente. Los pensamientos son como acciones en nuestra mente. Por ejemplo, si una persona tiene el pensamiento, tiene la idea de que es un fracasado, esa idea no reposa como un papel en un archivo. No, esa idea le está trabajando, esa idea está trabajando dentro de la persona, de manera que si va a afrontar un nuevo reto, por ejemplo, en su trabajo, siente que no va a poder. Si va a iniciar una relación afectiva, siente que eso va a acabar mal. Es decir, los pensamientos son acciones dentro de nuestra mente.
Entonces, ¿qué sucede? Cuando nosotros aceptamos la Palabra de Cristo, cuando nosotros aceptamos las declaraciones de amor de Cristo, porque son declaraciones de amor las que nos da Dios, cuando aceptamos esas declaraciones de amor, porque conocemos su Palabra, porque las recibimos, eso empieza a trabajar dentro de ti. La verdad es que esto no es una novedad, no es una cosa que yo me esté inventando. Eso ya aparecía, por ejemplo, en el capítulo 55 del profeta Isaías, allí donde se dice: «La palabra que yo envío, no volverá a mí vacía, sino que hará mi encargo», ¿ves? La palabra permanece activa.
Por eso, cuando tú guardas una palabra de muerte, por ejemplo, una palabra de rencor, una palabra de autodesprecio, una palabra de impureza, esa palabra está trabajando por ensuciarte, está trabajando por destruirte. Pero cuando tú aceptas la Palabra de Cristo, que en el fondo, te repito, es una declaración de amor, esa Palabra maravillosa de nuestro Señor Jesucristo es una palabra, es una palabra que trabaja dentro de ti, es una palabra que te construye, es una palabra que te, que te reconstruye, también, es una palabra que hace su obra en ti y así te va limpiando. Ahora yo te pregunto ¿qué lugar tiene la Palabra de Cristo en tu corazón? ¿Qué lugar tiene esa palabra dentro de tu mente? Es una buena pregunta, ¿cierto? Ahí te la dejo.

Derechos Reservados © 1997-2025
La reproduccion de estos textos y archivos de audio, para uso privado o publico, está permitida, aunque solamente sin fines de lucro y citando la fuente: http://fraynelson.com/.
|