|
|

Homilía de Fr. Nelson Medina, O.P.
Hoy necesitamos que con caridad pero con enorme claridad se haga ver que las idolatrías, poderes, placeres de este mundo y las demás religiones no son la religión verdadera, que solo hay un Dios verdadero.
Homilía p051019a, predicada en 20250519, con 7 min. y 14 seg. 
Transcripción:
Junto a este hermoso Cirio pascual, quiero recordar todo lo que nos ha traído este tiempo litúrgico de Pascua, este Tiempo pascual. La primera lectura ha ido recorriendo el libro de los Hechos de los Apóstoles. Hoy, por ejemplo, tenemos un texto del Capítulo Número Catorce que realmente nos da una enseñanza fundamental sobre los dioses falsos y el Dios verdadero. Y luego en los Evangelios, pues ha sido sobre todo San Juan el que nos ha guiado durante todo este tiempo. Mostrándonos las riquezas que hay en el corazón que hay en el misterio de Jesucristo.
Pero quiero detenerme, como dije en la primera lectura. El contexto es que Pablo está predicando, predicando el Evangelio en medio de bastante oposición, de bastante persecución. Y es bueno entender que Pablo estaba al mismo tiempo entre la predicación a los judíos y la predicación a los no judíos llamados en la Biblia los gentiles, y tenía dificultades diversas con estas dos realidades sociales que coexistían en el Imperio Romano.
¿Cuál era el gran problema con los judíos? Quizás se puede resumir en esto. Jesús no era el Mesías, el tipo de Mesías que ellos estaban esperando. No era el modelo de Mesías que ellos estaban esperando. Ellos esperaban mucho más. Un Mesías que siguiera muy de cerca, muy materialmente, siguiera los pasos del rey David. Eso significaba la consolidación de un reino fuerte en esta tierra. Expulsión de los enemigos. Gran prosperidad. Sensación de seguridad y fortaleza. Eso era lo que ellos estaban esperando.
Y cuando llega Pablo con un mensaje de un Mesías crucificado, cuya gran victoria escapa a los ojos humanos porque es la Victoria de la Resurrección. Pues muchos sintieron que esa predicación de Pablo era como una especie de estafa, y por eso en muchos sitios de los Hechos de los Apóstoles encontramos durísima oposición de los judíos contra Pablo. Eso por ese lado.
Pero luego la situación con los paganos tampoco era sencilla. Los paganos, los gentiles, los no judíos. En primer lugar, porque muchos de ellos estaban completamente apegados a las riquezas y los placeres de este mundo. El mundo romano y en general el mundo antiguo, buscaba la consolación y buscaba la alegría y buscaba la paz, obviamente con los recursos que tenían, con lo que ellos conocían. Es decir, lo buscaba únicamente a través de lo mundano. Por ejemplo, los placeres, placeres de toda clase. Entre paréntesis. Es lo mismo que nos encontramos hoy.
A medida que el mundo le va dando la espalda a Cristo, pues otra vez se encadena a la idolatría de todo tipo de placeres. Otra dificultad que había con el mundo pagano es que estas instituciones del mundo romano o del mundo griego eran instituciones que estaban convertidas en ídolos ellas mismas. Sabemos que muchos de los cristianos que murieron en los primeros siglos murieron por no idolatrar, por ejemplo, al emperador. La costumbre que se fue imponiendo en el Imperio Romano es que cada emperador era declarado divino, era declarado un Dios. Y aunque esas declaraciones de divinidad de los jefes de los emperadores, esas declaraciones al principio se hacían cuando ya la persona había muerto. Después, incluso en vida del emperador, se declaraba que era un dios y por consiguiente se llevaban imágenes o estatuas del emperador a distintos sitios. Era imposible que él llegara personalmente a todas partes. Se ponían esas estatuas y la gente tenía que rendirles culto.
Esto no lo vivió con esa intensidad del apóstol Pablo, pero sí es bueno que sepamos que la predicación del Evangelio no fue que llegará con entera facilidad y con completa suavidad a estos paganos. Eso no es cierto.
Y otra dificultad que había en el mundo pagano, además de la corrupción de las costumbres, además de la idolatría. Otra dificultad es que entre los paganos la multiplicación de dioses y la multiplicación de religiones creaba una mentalidad que bien describió en su tiempo el Papa Benedicto con la palabra relativismo. Es decir, en realidad no importa. No importa la religión que tengas, siempre y cuando aceptes o por lo menos toleres las otras religiones. Y ese ambiente de relativismo es lo más complejo de vencer.
Porque cuando tú llegas a evangelizar en un ambiente relativista, la respuesta que vas a encontrar es muy bien si eso funciona para ti, quédate tú con lo tuyo, ya está bien así, pero déjanos a nosotros vivir lo nuestro. Y eso es lo que encontramos en la primera lectura de hoy, es decir, ese combate cuando Cristo dice les estamos predicando para que dejen los ídolos, para que dejen todo lo demás y se vuelvan al Dios verdadero. Es increíble el valor de estos hombres que pasaron tantas tribulaciones. Es increíble el valor de ellos para llegar a decirle a un mundo donde había N religiones decirles no, no son dioses, no es verdad.
Y hoy, hoy necesitamos también eso. Necesitamos que con caridad, pero con enorme claridad se haga ver que las idolatrías de este mundo, los placeres de este mundo, los poderes de este mundo y las demás religiones no son religión verdadera. Pero trata tú de decir eso y verás el problema en el que te metes. Pero hay que decirlo, hay que decirlo, que hay un Dios que es el Dios verdadero. Y si ese es el Dios verdadero, los demás son dioses falsos. Eso no es fácil y no estoy proponiendo ningún acto de violencia, pero sí estoy proponiendo actos de valentía para que nosotros, con nuestra propia vida y con nuestras palabras, prediquemos, mostremos como lo mostró San Pablo, como lo mostró Bernabé, cómo lo mostró Silvano, los compañeros de Pablo en aquella época, Timoteo, Tito, como ellos mostraron, hay un Dios verdadero.
No todo es lo mismo, no todo aplica de la misma forma y por eso estamos predicando el Dios verdadero. Al que sea la gloria por los siglos. Amén.

Derechos Reservados © 1997-2025
La reproduccion de estos textos y archivos de audio, para uso privado o publico, está permitida, aunque solamente sin fines de lucro y citando la fuente: http://fraynelson.com/.
|