Esta es tu casa!

Homilía de Fr. Nelson Medina, O.P.

Solo Jesús puede reparar, reconstruir, redimir mi ser por la unión única que tiene con Dios Padre; la que no tiene ningún filosofo, ningún político, ningún fundador de religión.

Homilía p043017a, predicada en 20220511, con 6 min. y 4 seg.

Click derecho para descargar versión MP3

Transcripción:

Hermanos, pregunta importante ¿qué hace diferente a Cristo comparado con otros pensadores, escritores, predicadores? Hay tantas religiones, hay tantas filosofías, hay tantas propuestas, que esta es una pregunta inevitable, esto es algo que tenemos que realmente preguntarnos, ¿qué es lo que trae Cristo que nadie más trae? Hay un documento muy bello, yo lo recomiendo, un documento de hace unos 20 años que se llama «Dominus Iesus», en latín, significa el Señor Jesús, traduce. «Dominus Iesus» es un documento muy bello porque, precisamente, nos ayuda a descubrir qué es lo propio de Cristo. O sea, hay algo que es propio de Cristo y, por consiguiente, no da lo mismo una religión que otra, no da lo mismo: Yo sigo a tal filósofo, yo sigo a tal político, yo soy de tal pensamiento, yo no sigo a nadie, yo solo sigo mi cabeza.

Es muy interesante y la lectura de hoy, tomada del capítulo número 12 de San Juan, nos ayuda a aclarar mucho esto, porque fíjate el lenguaje que dice Cristo, Él no se presenta como uno más, ojo con esto, Él no se presenta como uno más. Cristo nos dice: «El que cree en mí, cree en el Padre que me envió». Usted vaya comparando con los líderes religiosos, usted compare con Confucio, con la OSCE, con Mahoma, con el que usted quiera, guardándole pleno respeto, por supuesto, porque respetuosos somos de todos, pero hay que decir las cosas. Entonces, mire, dice Cristo: «El que cree en mí, cree en el que me envió». El que me ve a mí, lo dice en el pasaje de hoy Juan, capítulo 12: «El que me ve a mí, ve al Padre que me envió. El que me escucha a mí, escucha al Padre que me envió. Yo hablo como Él habla». Y en otros lugares dice: «Yo obro como Él obra».

Trate usted de encontrar otra persona que hable así, no existe, no existe. Y como dice, y estoy parafraseando, como dice el Papa Benedicto en uno de sus tomos de su obra Jesús de Nazaret, quien habla como Cristo habla, o es un necio, o es un payaso, o es un loco, o es un impostor, o es el Hijo de Dios. Porque lo grande de Cristo, lo que hace único a Cristo, lo que hace que la propuesta de Cristo no se pueda comparar a ninguna otra propuesta, está precisamente en las frases que estamos comentando hoy, exactamente en esas frases. Es decir, esto que nos dice Cristo de que, el que me ve a mí ve al Padre, imagínate lo que eso significa, imagínate lo que eso implica, el que me ve a mí ve al Padre.

Y bueno, todavía alguien preguntará: y ¿por qué es tan importante el Padre? Pues resulta que el Padre es el Creador. Entonces aquí hay una idea que es tan hermosa, porque nos está mostrando que en Cristo el que te hizo, el que es tu Creador, es el que te repara. Yo siempre hago aquí la comparación más infantil del mundo, ¿no? Piensa que tú tienes un automóvil de buena marca, no digamos ninguna para no hacer publicidad, pero tienes un automóvil de una muy, muy buena marca. Si tuviste el dinero para comprar ese carro de esa alta gama y le pasa algo al carro, te pregunto ¿tú lo llevarías a cualquier taller, a cualquier taller? No, ¿cuál es tu taller? Si tienes el dinero, claro, ¿cuál es el taller, a donde lo llevas? Al taller propio de esa marca, ¿cierto? Eso es lo que la gente hace. No arriesgan su carro en otro lugar.

Eso es lo que nos está diciendo Cristo aquí, cuando Cristo se refiere al Padre, se refiere al que te hizo y te constituyó, al Creador, y por consiguiente, la unidad, que además es unidad sustancial entre Cristo y el Padre, nos estamos mostrando por qué Cristo puede hacer lo que nadie más hace. Cristo es el taller del fabricante. Que me perdone nuestro Señor, por esa comparación tan infantil. Cristo es el taller del fabricante, Cristo es el que sabe, el que sabe cómo estamos hechos. De hecho, como lo presenta la carta a los Colosenses y también la carta a los Hebreos: «Todo fue hecho por Él y para Él». Todo, todo. Entonces, Cristo es el que de verdad puede reparar, el que puede reconstruir, el que puede redimir hasta lo más profundo de tu ser, por esa unión única que tiene con el Padre, la que no tiene ningún filósofo, la que no tiene ningún político, la que no tiene ningún pensador, la que no tiene ningún fundador de religión, nadie lo tiene, solo Cristo. Vuelve a Cristo, volvamos a Cristo. Volvamos al Señor de la Pascua, volvamos al taller del fabricante.

Publícalo en Facebook! Cuéntalo en Twitter!

Derechos Reservados © 1997-2025

La reproduccion de estos textos y archivos de audio, para uso privado o publico,
está permitida, aunque solamente sin fines de lucro y citando la fuente:
http://fraynelson.com/.

 

Volver a las homilías de hoy.

Página de entrada a FRAYNELSON.COM