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Homilía de Fr. Nelson Medina, O.P.
¿Como cristiano te has preguntado si has captado el llamado universal que está en el corazón de Nuestro Señor Jesucristo? ¿Has descubierto cuál es la especificidad de ser cristiano?
Homilía p042021a, predicada en 20240423, con 7 min. y 14 seg. 
Transcripción:
El capítulo once de los Hechos de los Apóstoles nos presenta una transición bien interesante. Explícitamente nos dice San Lucas que fue en Antioquía de Siria, donde por primera vez se llamó a los discípulos Cristianos y esto es una transición, este es un paso. Es una transición bien importante porque significa el momento en el que el seguimiento de Cristo ya no es visto en función de la religión judía, sino más bien como una especie de novedad independiente, como una realidad propia.
El modo como llamaban anteriormente a los cristianos era los seguidores del camino. Ellos eran los del camino. Y esa expresión camino estaba indicando que era como una de las maneras de ser judío. Debe recordarse que en tiempos de Cristo y en los tiempos de los apóstoles, el judaísmo ya no tenía unidad ni la tiene actualmente, mucho menos ahora. Uno puede encontrarse judíos que son solamente judíos, llamémoslo desde el punto de vista político, es decir, tienen una conexión muy profunda con Israel, por ejemplo, con el Estado de Israel defienden, apoyan al Estado de Israel, pero eso no significa que ellos realmente crean en Dios. Hay judíos por razones políticas, hay judíos por razones de raza. Hay judíos que admiten todo lo que aparece en la ley de Moisés y tratan de practicarlo hasta el último detalle. Esos son los ortodoxos. Hay judíos ultraortodoxos. Hay judíos liberales. Bueno, hay muchísimas variedades de judaísmo.
Y es importante darse cuenta que los cristianos fuimos vistos al principio como una especie de variedad del judaísmo. Es decir, se pensaba en aquella época que nosotros éramos una de las muchas formas de ser judío. Las cosas cambiaron. Cambiaron dramáticamente cuando llegó el momento de la predicación en Antioquía de Siria, en aquella predicación y en lo que sucedió en aquel lugar. Ya la fe cristiana no fue vista en función del judaísmo como una especie de nuevo sabor dentro de ese conjunto de sabores que era el judaísmo. Y repito, la situación actual es mucho más variada, mucho más dividida. No, ya no es un sabor nuevo de judaísmo. Es una realidad diferente.
Y no cabe duda de que otro dato que aparece también en la primera lectura de hoy debe llamar nuestra atención, porque está conectado con eso de que empezarán a llamar a los discípulos cristianos. Ese otro dato que aparece es que es la primera vez que se empieza a predicar el Evangelio a gente que no tenía nada que ver con el judaísmo. Porque la cosa fue así. Primero el Evangelio se predicó a los judíos como tales y muchos abrazaron la fe. Según nos cuentan, por ejemplo, los capítulos dos y tres de Hechos de los Apóstoles. Así empezó como predicación a los judíos. Después esa predicación se amplió un poco más. Que es lo que aparece, por ejemplo, en el capítulo décimo de también los Hechos de los Apóstoles. Y en esa ampliación resulta que ya no solo se predica el Evangelio a los judíos, sino también a paganos, pero paganos que eran muy simpatizantes y que eran realmente muy cercanos al judaísmo, tanto que se les llamaba prosélitos porque eran los seguidores del judaísmo, aunque no hubieran llegado al punto, por ejemplo, de circuncidarse y de seguir todos los rituales del judaísmo. Esos eran los prosélitos.
Primero fueron los judíos, después se pasa a judíos y prosélitos. Y ahora en Antioquía de Siria estamos hablando capítulo once de Hechos de los Apóstoles. Se da una ampliación más. Ahora se empieza a predicar a gente que ya no tenía nada que ver con el judaísmo, gente que ni siquiera simpatizaba con el judaísmo. Y entonces vemos que es muy natural que cuando la predicación empieza a llegar a personas que ya no tenían nada que ver con el judaísmo, pues ya esa predicación ya no se le llama una variedad de judaísmo, ya no se le llama el camino o un camino o este camino, sino que ahora se le empieza a llamar a esos discípulos cristianos y a lo que ellos viven. Se le empieza a llamar, pues la asamblea cristiana, la Ekklesía, la asamblea de los que se reúnen porque creen en Cristo. De esa manera, a través de esos pasos que indudablemente no fueron fáciles. A través de esos pasos la comunidad cristiana iba empezando a descubrir su propia identidad, iba empezando a descubrir su propia realidad.
Estaban empezando a captar aquellos cristianos, ya vinieran del judaísmo, ya vinieran del proselitismo, que era como ese anillo que rodeaba al judaísmo o ya vinieran del paganismo. Ya estaban empezando a percibir lo sucedido en Cristo. Número uno es universal y número dos es único. Ahora, la pregunta para nosotros es ¿si nosotros mismos hemos captado eso, si nosotros mismos hemos captado el llamado universal que está en el corazón de Cristo, y si nosotros mismos hemos captado, cuál es la especificidad de ser cristiano? Esto ya había asomado, por ejemplo, en el capítulo cuarto de Hechos de los Apóstoles, cuando dice el apóstol Pedro junto con el apóstol Juan dicen Es que no se nos ha dado otro nombre por el cual seamos salvos. Eso es descubrir la universalidad y la unicidad, lo único que tiene la fe cristiana. Ellos lo descubrieron, ¿tú ya lo descubriste, ya lo vives, ya lo celebras, ya lo agradeces?. Ahí te dejo esa inquietud.

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