Esta es tu casa!

Homilía de Fr. Nelson Medina, O.P.

El Buen Pastor quiere establecer con nosotros una relación de entrega y fidelidad mutua, más allá de los bienes o beneficios inmediatos.

Homilía p042008a, predicada en 20120501, con 4 min. y 32 seg.

Click derecho para descargar versión MP3

Transcripción:

Seguimos hoy con el Evangelio de San Juan en su Capítulo Décimo. Y seguimos con el tema del Buen Pastor. Qué importante es encontrar al Buen Pastor. Un mal pastor nos lleva a la muerte, el mal pastor se aprovecha de sus ovejas, las destruye, las enferma, las mata. El buen pastor no quita la vida de las ovejas, sino que da vida a sus ovejas. Así se ha descrito Jesús. Pero hay algo que debemos tener muy presente, porque esta imagen del pastor y el contraste entre los malos pastores y los buenos pastores, eso ya venía del Antiguo Testamento. Así, por ejemplo, en el profeta Ezequiel encontramos una larga descripción de lo que son los malos pastores y el daño que causan en las ovejas. La gran novedad que trae Cristo es que él dice no solamente que es buen pastor, sino que insiste en un verbo, el verbo conocer. Yo conozco mis ovejas, y mis ovejas me conocen.

Es decir, el vínculo que nos une con Jesucristo no es únicamente el vínculo utilitario o el provecho inmediato que, por ejemplo, podría encontrar un animalito cuando es pastoreado. Evidentemente, la gran razón por la que las ovejas de los campos siguen a sus pastores es porque encuentran aquellas cosas que son deleitables o que son necesarias para ellas, como por ejemplo buenos pastos o aguas frescas y limpias. Pero en el caso nuestro no es solamente el provecho, no es solamente el bien inmediato. La relación que Jesús quiere establecer con nosotros es una relación mucho más profunda, mucho más íntima y mucho mejor fundada. Lo que Cristo quiere hacer con nosotros está implícito en ese verbo conocer, que es un verbo de enorme densidad en la Sagrada Escritura.

Seguramente varios recordamos que cuando en la Biblia se habla de conocer, se habla de una gran cercanía. Es el verbo propio para referirse incluso a la cercanía que tiene el esposo con la esposa. Entonces se dice que la conoció. Y en ese conocimiento, que por supuesto implica intimidad, se da como una donación. Decir que él la conoció a ella es lo mismo que decir ella se entregó a él. Entonces, el verbo conocer dentro de esta dinámica del Buen Pastor significa muchísimo, porque está indicando que es la manera como Cristo se dona, se entrega a nosotros. Si Cristo se da a conocer a nosotros es porque no se ha reservado nada, es porque ha entregado su ser, su cuerpo, su sangre, su tiempo, su Santísima Madre, el don de su Espíritu. Todo lo ha entregado Jesucristo, todo lo ha dado Cristo de una manera admirable, perfecta, plena. Y ese es el modelo también para nosotros.

Si nosotros somos conocidos por Cristo, si queremos que Cristo nos conozca y queremos que su mirada y su amor entren hasta el último rincón de nuestro ser, es porque estamos de acuerdo en entregarnos, en fidelidad, en ternura, en devoción, en amor a Jesús. Ese es el sentido de este conocer. Y dentro de esa relación ya los regalos, los bienes, los milagros pasan a segundo plano. Lo mismo que sucede con la pareja, seguramente en el proceso de noviazgo y todo aquello, pues hubo regalos, pero aquellas rosas, aquellos chocolates, aquellos regalos, ya pasan a segundo, a segundo plano, cuando ahora el regalo soy yo. Ahora el regalo es mi entrega a ti. Y ese es el regalo que Cristo nos ha dado, y ese es el regalo que espera de nosotros.

Publícalo en Facebook! Cuéntalo en Twitter!

Derechos Reservados © 1997-2025

La reproduccion de estos textos y archivos de audio, para uso privado o publico,
está permitida, aunque solamente sin fines de lucro y citando la fuente:
http://fraynelson.com/.

 

Volver a las homilías de hoy.

Página de entrada a FRAYNELSON.COM