|
|

Homilía de Fr. Nelson Medina, O.P.
En este tiempo pascual escruta tu corazón y pregúntate qué te mueve a buscar a Jesús e ir a la Iglesia.
Homilía p031024a, predicada en 20250505, con 8 min. y 11 seg. 
Transcripción:
El Evangelio del día de hoy nos presenta una actitud crítica de Cristo que quiere llevar a un discernimiento interior a sus discípulos. Estas palabras suenan un poco sofisticadas, pero las vamos a comprender en un momento. Es una crítica de Cristo que quiere llevar a sus discípulos a un discernimiento interior.
La palabra discernimiento, que es tan importante dentro de la vida cristiana, se refiere a distinguir, por ejemplo, distinguir lo correcto de lo incorrecto o distinguir lo bueno de lo mejor. En este caso hay que hacer un discernimiento interior que básicamente consiste en una pregunta sobre la intención ¿Qué es lo que a mí realmente me mueve? Esa es la pregunta que interesa aquí, porque Cristo, después de la multiplicación de los panes, pasa al otro lado del lago. Hasta ahí estamos claros.
Cristo pasa al otro lado del lago y muchos discípulos van detrás de Él. Y la pregunta es ¿Qué es lo que mueve a sus discípulos? Cristo da una respuesta, una respuesta profunda y dura. Les dice Ustedes vienen no porque hayan entendido los signos, no porque hayan visto los signos.
Pero el verbo ver en San Juan va mucho más allá de simplemente mirar o darse cuenta. Es profundizar, es realmente leer el signo. Entonces Cristo dice Ustedes me buscan, no porque hayan leído los signos, no porque ustedes hayan entendido lo que yo hice con ustedes, sino porque comieron hasta saciarse.
Con esas palabras que son palabras críticas, Cristo está invitándolos a que ellos escruten en su propio corazón, a que ellos dentro de su corazón, se hagan esta pregunta fundamental ¿Qué es lo que a mí me mueve? Y yo creo que esa pregunta tenemos que repetirla en muchos escenarios de la vida cristiana.
El otro día estaba hablando con un párroco y lo noté como un poco decaído. Es una parroquia con mucho movimiento y particularmente es una parroquia famosa por los matrimonios. Diríamos que la arquitectura, la armonía del templo, pues ha hecho que muchas parejas quieran casarse en ese lugar. Tal vez diríamos que es una motivación un poquito superficial, pero la realidad es que esa es la razón por la que mucha gente escoge esa iglesia. Entonces este párroco, que por supuesto es el encargado de determinar, es el encargado de definir cuándo se realizan las bodas. Muchas de esas bodas las realiza él mismo. Pues lo encontré un poco decaído y le preguntó ¿Por qué se siente así? Le digo te veo un poco desanimado. ¿Pasa algo? Y me responde pues sí, sí, pasa.
Resulta que unos pocos años atrás, unos conocidos de él precisamente quisieron casarse en esa iglesia. Esto no tiene nada de raro, porque ya dije es una iglesia que es famosa por ese servicio. Hasta ahí no había nada particularmente extraño. Pero me dice, no tenían todavía cuatro años de casados y se están separando. A raíz de ese dato, este padre se pone en la tarea de averiguar qué había pasado con muchas otras parejas que se habían casado en ese famoso templo aquí en Colombia. Se puso a averiguar. Como él tenía los datos, como no era tan difícil, tenía el correo electrónico, tenía el teléfono, tenía el WhatsApp. Entonces no le quedaba difícil hacer esas averiguaciones. Un poco en plan de pastor, por supuesto, en plan absolutamente de pastor, de preguntar ¿Qué ha sucedido? ¿Cómo vamos? Y se queda este hombre aterrado.
Y esa era la explicación de su bajón de ánimo. Se queda este hombre aterrado de la cantidad de gente que se había casado en su parroquia y que se había separado. O sea que no era un caso aislado lo que él había descubierto sobre aquella pareja que les conté que no tenían cuatro años de casados y se habían separado. Ese no era un caso aislado, sino que lamentablemente había muchos otros casos. No sé el porcentaje. No lo pregunté, pero sé que había muchos otros casos y eso era lo que le daba pesar a él. Esa era la tristeza que él tenía y básicamente lo que él se preguntaba era ¿Qué es entonces lo que mueve a la gente a venir a este templo? Y por supuesto que la respuesta es bastante superficial. La respuesta es les gusta el templo por su arquitectura. Les gusta el templo por su ambiente. Les gusta el templo porque además tiene una sala excelente para hacer la recepción, si quieren hacer la recepción ahí. Les gusta el lugar porque además pueden tomar muchas fotos, ya saben que se acostumbran muchas fotos en las bodas.
Pero la pregunta es ¿Qué es lo que mueve a la gente? ¿Ves cómo conecta con lo que estamos diciendo? ¿Ves cómo conecta con el tema del Evangelio de hoy? ¿Qué es lo que te mueve cuando tú vas donde Cristo? Cuando tú vas a la Iglesia, ¿qué es lo que te mueve? Porque en el caso de ese párroco que les cuento, y en el caso de esos matrimonios, pues la conclusión que él pudo sacar, y es una conclusión razonablemente triste, es la gente viene, pero la gente viene únicamente buscando un escenario, es decir, no están buscando a Cristo, no están buscando en realidad la Palabra de Dios. No están buscando que su amor sea sellado por el amor de Dios. Lo que están buscando es un escenario. Eso es lo único que están buscando.
Y es muy triste porque entonces él se sintió no tanto como un párroco, sino como el administrador. Óyeme eso como el administrador de un escenario, como quien dice yo lo que estoy haciendo aquí es simplemente recibiendo a esta gente, haciéndole un contrato temporal y no estoy cumpliendo realmente con mi función. Mi función de sacerdote. Probablemente él estaba siendo un poquito fuerte, un poco duro consigo mismo, pero creo que el descontento de él, muchos sacerdotes, y me incluyo, muchos sacerdotes, lo experimentaríamos. Porque la pregunta es ¿Qué nos mueve? Cuando la gente lleva a los niños para bautizar ¿qué los mueve? Cuando se realiza una Primera Comunión, ¿qué los mueve?
Yo me acuerdo que hace años me encontré con fotos de una cantante que fue bautizada en la Iglesia Católica y la foto que aparecía era de la Primera Comunión de esa cantante, una mujer que luego se dedicó a una vida absolutamente desordenada. Tiene no sé cuántos matrimonios, habla a favor del aborto. Incluso ha grabado canciones propiamente blasfemas. Pero ella fue bautizada en la Iglesia y ella hizo su Primera Comunión en la Iglesia. Entonces, ¿Qué nos mueve? esa es la pregunta.
¿Qué nos mueve? cuando los papás llevan a los niños a la Primera Comunión ¿Qué les mueve realmente cuando se hace la Confirmación? ¿Cuándo se celebran los Sacramentos? Esa pregunta es la que Cristo deja muy viva en el Evangelio de hoy.
Y ese discernimiento interior, esa pregunta que nos pone a pensar. Yo te pido que no huyamos de ella. Yo te pido que acojamos esa pregunta, que purifiquemos nuestra intención y que aprovechemos este hermoso tiempo pascual para realmente vivir nuestra fe cristiana con mayor autenticidad, con mayor pureza y por consiguiente, con mayor alegría y mayor fruto. Que así sea.

Derechos Reservados © 1997-2025
La reproduccion de estos textos y archivos de audio, para uso privado o publico, está permitida, aunque solamente sin fines de lucro y citando la fuente: http://fraynelson.com/.
|