|
|

Homilía de Fr. Nelson Medina, O.P.
La intención de los Hechos de los Apóstoles es ganar las mentes y los corazones para Cristo con la unción del Espíritu Santo en la predicación y el testimonio, lo demás se da por añadidura.
Homilía p022013a, predicada en 20210413, con 5 min. y 43 seg. 
Transcripción:
Sigue el tiempo pascual y seguimos nosotros de la mano del libro de los Hechos de los Apóstoles. Lo que aparece en el texto de hoy, también del capítulo cuarto de Hechos, es algo así como un cuadro maravilloso de unidad, de armonía, de amor mutuo entre los discípulos de Cristo. Es algo que nos conmueve, que deja una sonrisa en nuestro rostro y que a la vez nos desafía. Porque, como ha sucedido muchas veces a lo largo de la historia de la Iglesia, cada vez que volvemos nuestros ojos a estos pasajes, sentimos que eso es lo que estamos llamados a hacer, a vivir.
Por eso tantas comunidades religiosas han visto en la comunidad de Hechos de los Apóstoles su modelo, su referencia. Mirad cómo se aman, ese descubrir el secreto de la unidad de ellos es algo que nos atrae y a la vez, repito, nos desafía en todos los tiempos. Y yo creo que aquí se suele cometer un error porque muchas personas empiezan por afuera, por lo exterior. Me acuerdo que en mi época, es decir, cuando estaba recibiendo la formación para el orden sacerdotal, era época de furor de la teología de la liberación y algunos decían, el verdadero comunismo es de los Hechos de los Apóstoles.
No solamente yo, muchos como yo en aquella época sentíamos extrañeza de esa comparación. Quién ha visto lo que hace el comunismo, por ejemplo, en la Unión Soviética, en Rusia, en la ideología de las guerrillas, en tantas partes, no puede sino extrañarse de que se haga esa comparación. Como quien dice que los apóstoles son parecidos a los guerrilleros que hacen atentados y secuestran y todas esas cosas. Explícame por qué dices eso. Y la razón por la que aquellos, aquellas gentes. No demos nombres. Por las que aquellas personas hacían esa comparación entre el comunismo y el libro de los Hechos de los Apóstoles está en las frases que aparecen hoy. Es decir, eso de que tenían todo en común. Eso de que nadie pasaba necesidad.
Muchas veces vemos que, en efecto, hay terribles injusticias en el capitalismo brutal al que muchos han llamado con razón capitalismo salvaje. Ese en el que la ganancia, el lucro, es lo único que importa. Y el ser humano es un engranaje más dentro de una máquina que nos va triturando a todos. Empezando por los más débiles, los excluidos y los pobres. Entonces, como una especie de rechazo a ese capitalismo salvaje, se quiere proponer el comunismo, en el cual todo será distribuido. Bueno, ya sabemos a dónde ha llevado el comunismo. Creo que eso no hay que explicarlo mucho. Pero lo que sí quiero destacar es que eso no tiene nada que ver con los Hechos de los Apóstoles, porque bendito sea Dios. El pasaje de hoy presenta las cosas muy claras.
El pasaje de hoy presenta las cosas de esta manera. Pensaban y sentían lo mismo. Porque pensaban y sentían lo mismo, llegaron a compartir sus bienes. Cuando no hay unidad de pensamiento, cuando no hay unidad de corazón. La repartición de los bienes siempre requiere la agresión. Siempre requiere la violencia. Miremos lo que ha sucedido en tantos países cercanos al nuestro. Miremos lo que ha pasado en una Venezuela, en una Nicaragua, en un Corea del Norte. Miremos lo que ha sucedido. Se intenta supuestamente hacer una repartición. Nunca es una verdadera repartición, porque las élites políticas siempre vivirán en un mundo completamente diferente, donde las carencias de los pobres no existen. Así se vistan con ropa militar, como hacía Fidel Castro. No nos dejemos engañar.
Pero observa la gran diferencia entre el comunismo y los Hechos de los Apóstoles. En el comunismo la repartición es por decisión agresora, impuesta por un gobierno central que termina siempre corrupto. Es una imposición. En cambio, en los Hechos de los Apóstoles es una transformación interior que empieza por la fuerza del Evangelio, que empieza por la presencia de Cristo reinando dentro de nosotros. Y a partir de ahí vendrá el compartir. Es totalmente diferente.
Así que no nos dejemos confundir y además de eso, optemos. Tomemos una opción clara, una opción clara por el modelo de los Hechos de los Apóstoles. Ganar las mentes con la predicación y el testimonio. Ganar los corazones con la unción del Espíritu Santo. Lo demás, lo demás, como decía el mismo Cristo, se da por añadidura.

Derechos Reservados © 1997-2025
La reproduccion de estos textos y archivos de audio, para uso privado o publico, está permitida, aunque solamente sin fines de lucro y citando la fuente: http://fraynelson.com/.
|