|
|

Homilía de Fr. Nelson Medina, O.P.
Lo importante no es que tengas el control, que tengas tus metas definidas; lo importante es con Quién estás, con Quién vas y que Amor te está guiando.
Homilía p021012a, predicada en 20230417, con 6 min. y 15 seg. 
Transcripción:
Hermanos, estamos en la primera semana de Pascua y el Evangelio nos invita a una entrevista. Es la visita que hace un maestro judío llamado Nicodemo. Visita que le hace a nuestro Señor Jesucristo. Este es un hombre conocido, un hombre respetado. Podríamos decir un hombre que tiene una imagen que proteger. No va abiertamente. No va durante el día, seguramente porque le preocupa qué pueda pasar con su imagen. Cristo es una figura discutida. No está muy claro, si se trata de un auténtico profeta. Nicodemo tiene sus dudas. No quiere comprometer su imagen. Por eso se acerca a Cristo discretamente.
Las palabras de Cristo, sin embargo, son palabras muy claras, palabras muy valientes. Cristo le dice hay que nacer de nuevo. Frente a las vacilaciones de Nicodemo, la palabra de Cristo es directa, es vigorosa, es muy clara. Hay que nacer de nuevo. Y en el curso del diálogo hay una frase en la que quiero detenerme Cristo le dice No te extrañes de que te diga que hay que nacer de nuevo. Todo el que nace del Espíritu, obra como el Espíritu.
Pero aquí viene lo misterioso, porque Cristo dice el viento, por ejemplo, no sabes de dónde viene ni a dónde va. Todo el que ha nacido del Espíritu es así. Y la pregunta que yo me quiero hacer o que quiero que nos hagamos juntos es esta ¿Por qué eso es una buena noticia? Es decir, por qué tengo que considerar que es bueno que el Espíritu me lleve sin que yo sepa ni de dónde vengo ni a dónde voy. Esa no es una sensación agradable.
Yo creo que cuando uno se ha extraviado eso me ha pasado a mí varias veces. Cuando uno está perdido en un lugar desconocido, pues eso no es agradable. No es agradable no saber uno a dónde está, no saber uno de dónde viene ni a dónde va. Y Cristo dice que el que ha nacido del Espíritu es así. No sabe de dónde viene ni a dónde va. Y la pregunta que entonces nos hacemos es ¿Qué tan agradable es eso? ¿Qué tan bueno es eso? Y seguramente nos cuesta trabajo encontrar una respuesta. Pero busquemosla. Busquemos qué puede haber de bueno en eso.
La palabra que creo que es clave para entender ese mensaje es la palabra control. La persona que sabe de dónde viene, es decir, de dónde ha partido y a dónde va, o sea, a dónde quiere llegar. Es la persona que controla su proceso. Me acuerdo hace poco, me decía una amiga los planes que ella tenía para su juventud. Ella tenía unas ciertas ideas. Por ejemplo, a tal edad ya he terminado mi estudio universitario, a tal edad estoy trabajando en tal cosa, a tal edad estoy ganando tanto dinero, a tal edad... Ella tenía perfectamente planeada su vida y tenía el control de su vida. Cuando Cristo dice que el Espíritu nos mueve de tal manera que no sabemos a dónde vamos, incluso no sabemos de dónde venimos, pues lo que está diciendo Cristo es que ahora Dios va a tomar el control.
El tema central en esto es la vida nueva. Y lo que Cristo nos está diciendo es, ahora Dios va a tomar el control, y esto significa que no es agradable. Por supuesto que no es agradable no saber a dónde vas, pero es que hay un reemplazo. No sabes a dónde vas, pero sí sabes con quién vas, con quién estás. Y esto nos conecta inmediatamente con grandes personajes de la Biblia.
Por ejemplo, nos conecta con Moisés. Yo estaré contigo, le dice Dios a Moisés. Moisés no podía imaginarse todo lo que iba a suceder. De hecho, sentía mucho miedo de hablar con el Faraón. Pero el Espíritu de Dios mueve a Moisés a esa confrontación con el Faraón y a través de una historia que es absolutamente impresionante, pues Dios hace una obra en Moisés, pero sobre todo hace una obra a través de Moisés. La vida que Moisés tenía controlada era la vida de cuidarle unos rebaños a su suegro. Esa era la vida de él. Y ahora yo te pregunto ¿Fue bueno o no fue bueno para Moisés que Dios lo sacara de esos rebaños? ¿Fue bueno o no fue bueno para Moisés que Dios lo sacara de la vida que él tenía controlada?
Y lo mismo vale para David, que era un cuidador de ovejas. Y lo mismo vale para Abraham, al que le dijo Dios sal de tu tierra y de la casa de tu padre a la tierra que yo te mostraré. Es decir, que en la Biblia lo importante no es que tú tengas el control, que tú tengas las metas, que tú tengas todo definido. Lo importante es que tú sepas con quién estás, con quién vas y qué amor te está guiando. Porque si es el amor del Resucitado, si es el amor del Espíritu Santo, aunque tú no lo tengas todo claro, vas bien.

Derechos Reservados © 1997-2025
La reproduccion de estos textos y archivos de audio, para uso privado o publico, está permitida, aunque solamente sin fines de lucro y citando la fuente: http://fraynelson.com/.
|