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Homilía de Fr. Nelson Medina, O.P.
El corazón humano es insaciable y por ello no necesita pequeños parches sino nacer de nuevo.
Homilía p021005a, predicada en 20150413, con 5 min. y 26 seg. 
Transcripción:
La segunda semana de Pascua nos presenta en sus primeros días la conversación entre Jesús y uno de los grandes maestros de la ley en aquella época, un hombre llamado Nicodemo. El título que le reconoce Jesús a Nicodemo es precisamente maestro de la ley, una persona que conoce muy bien la Sagrada Escritura, una persona que ha estudiado Biblia, básicamente Biblia toda la vida, y sin embargo una persona a la que Jesús le hace una invitación sorprendente, lo que le dice Cristo es: hay que nacer de nuevo. Imaginémonos lo que esto quiere decir. Yo una vez me puse a examinar con cierto cuidado qué nivel de estudios tenían los que la Biblia llama escribas. Resulta que un escriba empezaba su entrenamiento, su aprendizaje en el camino de la Biblia lo empezaba desde la juventud y según las costumbres de la época. Era raro que un escriba empezara a enseñar a otros antes de los cuarenta años de edad. Es decir, que proporcionalmente los escribas tenían un nivel, que era lo que nosotros hoy llamaríamos un doctorado o un postdoctorado. Y a una persona que tiene todos esos estudios y en nuestra época diríamos todos esos títulos a una persona así, Jesús le dice mira, hay que volver a empezar. No es extraño que Nicodemo se sienta casi insultado. Imagínate lo que es decirle a una persona que tiene su PhD o que tiene su doctorado, decirle a esa persona oye, hay que volver a empezar. Ni siquiera le dice que hay que volver a lo que nosotros llamamos escuela elemental o kínder. Hay que nacer de nuevo. Imaginémonos lo que esto significa. Por eso Nicodemo toma una actitud burlesca y entonces le dice a Cristo: ¿Pero es que uno puede acaso meterse de nuevo en el vientre de la mamá y volver a nacer? Esa respuesta o esa réplica burlona de Nicodemo, hace ver la sensación que él tiene en su corazón. Es como si le dijera a Cristo Por Dios yo he gastado toda mi vida en esto, y ahora me dices tú que tengo que volver a empezar. ¿Qué quiere decir eso que Cristo le recomienda le ordena Nicodemo? ¿Qué es lo que significa este nacer de nuevo? ¿Y por qué se lo dice? Se lo dice probablemente porque cuando nosotros entramos por los caminos de la vanidad o por los caminos del egoísmo, cuando entramos por los caminos de la soberbia o de la envidia, uno se va dando cuenta que eso es como una cadena. Uno se va dando cuenta que eso es como la carrilera del tren, es decir, una cosa te va llevando a otra y te va llevando a otra. El camino de la ambición, por ejemplo. La persona que se fija una determinada meta y dice; yo tengo que lograr esto, pero cuando logra eso tengo que lograr otra cosa. La persona que tiene un carro último modelo y dice no, este ya no me basta, ahora necesito el último y después el último del último. Yo creo que las palabras de Cristo las debemos aplicar a eso. Incluso en el plano afectivo. Les pasa eso a muchas personas. Esta relación afectiva fracasó con esta persona. Entonces vamos con esta otra y si no vamos con esta otra y nos embarcamos en una historia, una historia de repetición de nuestras codicias, de nuestras envidias, de nuestra soberbia, y empezamos a repetirnos a nosotros mismos. Es aquí donde la invitación de Cristo toma toda su fuerza y toma toda su actualidad. Lo que quiere nuestro Señor Jesucristo es que nosotros nos demos cuenta que hace mucho, pero mucho tiempo perdimos el camino que desde la primera codicia, que desde la primera impureza, que desde la primera mentira, que desde el primer afecto desordenado, lo que hemos hecho es repetirnos. Nos hemos convertido en la fotocopia de la fotocopia, de la fotocopia de nosotros mismos. Y por eso Cristo dice: Es necesario que aprendas a romper con todo eso, es necesario que te des cuenta que todo tiene que ser renovado en ti, y para eso es necesario que te des cuenta que solo Dios puede hacerlo. Y por eso dice hay que nacer del agua y del Espíritu. En los siguientes días vamos a encontrar un complemento de esta enseñanza. Cristo mismo nos va a enseñar cómo se puede avanzar en este camino. Pero por ahora lo más importante es que sepamos que nuestros errores han sido en buena parte la repetición de ellos mismos y que por eso tenemos que poner toda la cadena de nuestras falsificaciones y fotocopias delante de Dios para decirle solo tú puedes empezar algo nuevo en mí. Amén.

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