Esta es tu casa!

Homilía de Fr. Nelson Medina, O.P.

Una parte importante de la alegría del Evangelio está en que es una realidad viva.

Homilía o302002a, predicada en 20121030, con 4 min. y 19 seg.

Click derecho para descargar versión MP3

Transcripción:

Creo que de las comparaciones que Cristo utiliza para hablar del Reino de Dios, pocas son tan conocidas como la del grano de mostaza. Tenemos aquella canción que dice: Si tuvieras fe como un granito de mostaza. Y esa canción en el ambiente carismático es bien reconocida. Muchas cosas quiere decirnos Cristo con esta comparación, porque precisamente eso tienen las parábolas. Tienen la riqueza de una multitud de miradas y casi que cada vez que nos acercamos a una parábola encontramos algo nuevo. En esta oportunidad yo quisiera destacar un hecho cuando Jesús dice: que el Reino de Dios se parece a una semilla que crece, nos está diciendo que se trata de una realidad viva. Y cuando hablamos de algo vivo, estamos hablando de algo que está más allá de nuestro inmediato control.

Cuando tratamos con cosas muertas, por ejemplo, la madera que hemos recortado, la piedra que ponemos en un determinado sitio, el metal al que le damos una determinada forma, esas cosas obedecen a nuestra voluntad. En cambio, la vida es siempre un manantial de sorpresas. Yo creo que, por ejemplo, las personas que tienen sus mascotas pueden darnos más de una lección en este sentido. El que tiene un perro o el que tiene un gato empieza a descubrir que ese animalito no es simplemente la suma de lo que tú has hecho por él. Precisamente una parte del encanto que encuentran los que tienen sus mascotas es que ese animal empieza a desarrollar lo que podríamos llamar su personalidad. Y si a eso vamos a decir de un gato o de un perro, qué podríamos decir cuando se trata de la realidad viva por excelencia, la presencia viva de Dios en medio de nosotros.

Es decir, qué cambios tendrían que suceder en nuestra vida cristiana y en nuestros planes pastorales si tomamos en serio que el Reino de Dios llega a nosotros de una manera viva, y si llega de una manera viva, lo que a nosotros nos corresponde es ayudarle a que crezca, pero crece desde dentro, crece desde su vitalidad propia. No es una realidad que nosotros imponemos. No es una realidad que nosotros manejamos. Es más bien algo que desde su vida interior, desde su fuerza interior, puede sorprendernos. Dios ha traído un principio vital nuevo a nuestra tierra. Y ese principio vital nuevo tiene su propia lógica, su propio dinamismo. Tiene su propia fuerza. No es entonces no nuestro proyecto para decir simplemente como un político yo aplico estas o estas otras estrategias. Es algo nuevo. Y esa novedad permanente y esa sorpresa del amor de Dios en nuestra vida es sin duda, sin duda una parte importante de la alegría del Evangelio. No te la pierdas.

Publícalo en Facebook! Cuéntalo en Twitter!

Derechos Reservados © 1997-2025

La reproduccion de estos textos y archivos de audio, para uso privado o publico,
está permitida, aunque solamente sin fines de lucro y citando la fuente:
http://fraynelson.com/.

 

Volver a las homilías de hoy.

Página de entrada a FRAYNELSON.COM