Esta es tu casa!

Homilía de Fr. Nelson Medina, O.P.

Cristo es Único y su Evangelio no es una propuesta más entre religiones. El Espíritu Santo obra en el interior, nos revela a Jesús y hace crecer en nosotros la fe para creer en lo que no vemos, pero sabemos verdadero.

Homilía o271009a, predicada en 20261005, con 9 min. y 2 seg.

Click derecho para descargar versión MP3

Transcripción:

¿Qué significa eso que dice el apóstol San Pablo en la primera lectura de la misa de hoy? Eso que él afirma que el Evangelio no lo recibió de hombre alguno, sino que fue por revelación de Jesucristo. Por ejemplo, podemos preguntarnos si hay alguien más a quien le haya sucedido eso. O podemos preguntarnos si incluso ¿algo así tendría que sucederle a cada cristiano como recibir el evangelio directamente de Jesús para buscar una respuesta y no tengamos temor? Creo que es muy importante recordar el ambiente en el que predicó Pablo. Claramente esa región de Galacia, porque es la carta a los Gálatas. Esa región de Galacia participaba del ambiente filosófico religioso que era tan frecuente en aquella época.

Concretamente, me refiero a que en toda esa zona que culturalmente estaba vinculada al mundo griego, al mundo helenístico, había multitud de escuelas de filosofía. Había multitud de teorías, incluso muchas religiones que se predicaban y se practicaban. En medio de ese mercado. Ojo a esta expresión en medio de ese mercado de religiones. El apóstol San Pablo dice: Lo mío no es una religión más. O sea que el primer sentido que debemos darle a las palabras de Pablo es lo mío. No es un producto más dentro del mercado de las ideas, el mercado de las filosofías, el mercado de las religiones Y en ese sentido creo que nos espera aquí una enseñanza muy importante, porque en la época en la que vivimos también parece que hubiera como una especie de mercado de ideas.

Hoy es muy frecuente encontrar que una persona dice bueno, a mí lo que me cambió la vida fue el Reiki. Y otro dice a mí lo que me sirvió fue el yoga. Otra persona dice la biodecodificación, fue lo que trabajó en mi caso. Otro dice las constelaciones familiares son la maravilla y hay tantas teorías y hay tantas enseñanzas y hay tantas cosas que se dicen que hay un momento en el que uno dice bueno, pero qué pasa. Finalmente todo eso sirve. Son caminos para llegar al mismo punto. Son engaños que se han repetido muchas veces. ¿Qué podemos decir al respecto? Esa es la gran pregunta. Es decir, si todo es como un mercado de ideas, a una persona se le ocurre una cosa, otra persona se le ocurre otra. Este tiene una escuela de pensamiento, este enseña gnosis, este enseña la Biblia, este dice que tuvo una revelación como el de los mormones o como el señor Rossell, el de los Testigos de Jehová. Lo que está diciendo Pablo es: mi propuesta, lo que yo les prediqué a ustedes, Gálatas no fue una oferta más dentro de un mercado de ideas. Tengan claro eso.

Esto no es un producto más dentro del inmenso mercado de las ideas. Tengamos eso claro. Si no es un producto más ¿que lo hace diferente? bueno, lo hace diferente. Jesucristo. Eso es lo que lo hace diferente. Porque cuando hablamos de Cristo, hablamos de uno que es verdadero Dios y hombre, y eso no se parece a lo que hacen otros y a lo que viven otros y a lo que predican otros. Entonces el que me hable de Constelaciones familiares, pues eso fue fundado por alguien y ese alguien no es verdadero Dios y hombre como Cristo. Si me hablan del yoga y de los maestros del yoga, ninguno de esos maestros es verdadero Dios y hombre. Ninguno de ellos murió para perdón de mis pecados. Ninguno de ellos con su sangre buscó el perdón y la reconciliación con Dios. Es decir, como Cristo es único, el evangelio de Cristo, el mensaje de Cristo es único y por eso Cristo está por fuera del mercado de las religiones, por fuera del mercado, de las filosofías. Del Señor es la tierra y cuanto la llena el orbe y todos sus habitantes.

Es verdad, eso lo dice un salmo. Es verdad que aquí hay un rey, que aquí hay otro reino, que aquí hay un presidente, que aquí hay un Estado. Pero Dios no es un pedazo más dentro de una colcha inmensa de poderes. Dios es único, Dios es único Y esa unicidad de Dios es también la unicidad de Jesucristo. Jesucristo es único. Y como Jesucristo es único, el evangelio es único. Así que no, no seguimos el mercado de las ideas. Creer en Cristo no es lo mismo que creer en la reencarnación o creer en el maestro, en el maharajá o el nombre que tenga. No, yo no creo en eso, porque solo Cristo es Cristo. Ese es el primer sentido.

Teniendo eso claro, ahora viene la siguiente pregunta ¿Qué quiere decir Pablo con eso de que fue por revelación? Es muy útil comparar este texto de la carta a los Gálatas con una palabra que tenemos en el Evangelio de Juan. Porque en el Evangelio de Juan encontramos que Cristo dice lo siguiente: Nadie puede venir a mí si el Padre no lo atrae. Con esas palabras, Cristo está indicando que llegará a creer en Él. Requiere una gracia interior. Tú puedes escuchar muchos predicadores, pero todos esos predicadores finalmente se parecen, porque todos ellos están prometiéndote bienestar o sanación, o una vida mejor, o prosperidad o salud. Todos ellos se parecen muchísimo. Pero hay algo, hay algo en lo que no pueden parecerse. Y ese algo solo lo descubres adentro de ti.

Entonces, cuando yo digo que Cristo es verdadero Dios y hombre, y lo digo con convicción, bendito el Señor, y lo digo con alegría, bendito el Señor. Quien me da esa alegría, quien me da esa convicción, porque no es algo evidente como decir: Encontramos este nuevo compuesto de carbono o encontramos un agujero negro en tal galaxia, o encontramos este compuesto químico con tales propiedades. No, no es algo que esté ahí directamente a la vista. No es eso. Entonces. Entonces ¿cómo llego yo a esa convicción? Eso es lo que Pablo dice: Revelación de Jesucristo. Es lo mismo que aparece en el Evangelio de Juan cuando el Señor dice: Nadie puede venir a mí si el Padre no lo atrae. Entonces, la atracción que nos da el Padre Celestial hacia la persona de Cristo, la acción de Dios que nos acerca a Cristo, es una acción interior. Esa acción interior, según nos enseñan grandes santos como Tomás de Aquino, es precisamente la labor del Espíritu Santo. Es el Espíritu Santo, el predicador interior, ese predicador que me convence, ese predicador que finalmente me hace ver, oye, si es que si es que lo creo, es que lo recibo, es que lo acepto, es que es verdad.

¿Pero quién me da esa convicción interior que finalmente corresponde al don mismo de la fe? Pues me la da Dios por el poder de su Espíritu. Y esa convicción interior que solamente Dios me da es algo que conoció Pablo y es algo que tiene que suceder en todos. De tal manera esto es maravilloso, de tal manera que de algún modo podemos afirmar que todos nosotros, tú y yo, necesitamos esa revelación interior. No significa que tengamos visiones o experiencias místicas extrañísimas. Significa que nos abrimos a la acción del Espíritu Santo. Y esa acción preciosa del Espíritu Santo infunde en nosotros una plenitud y un crecimiento en la fe que nos permite afirmar lo que no es evidente. Pero sí es cierto. Eso es lo que vivió Pablo, y eso es lo que estamos llamados a vivir nosotros.

Dios te bendiga.

Publícalo en Facebook! Cuéntalo en Twitter!

Derechos Reservados © 1997-2025

La reproduccion de estos textos y archivos de audio, para uso privado o publico,
está permitida, aunque solamente sin fines de lucro y citando la fuente:
http://fraynelson.com/.

 

Volver a las homilías de hoy.

Página de entrada a FRAYNELSON.COM