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Homilía de Fr. Nelson Medina, O.P.
La sabiduría nos enseña a vencer la necedad y caminar prudentemente en medio de las dificultades. Dios, a través de los libros sapienciales, nos muestra los peligros y las decisiones que pueden arruinar nuestra vida.
Homilía o252010a, predicada en 20260922, con 6 min. y 48 seg. 
Transcripción:
La primera lectura de hoy está tomada del libro de los Proverbios. Este libro pertenece a aquellos del Antiguo Testamento que los llamamos sapienciales. Lo propio de los libros sapienciales es instruirnos en el camino de la sabiduría. De hecho, eso es lo que significa esa palabra los sapienciales. La sapiencia es la sabiduría. ¿Y por qué es necesaria la sabiduría? Pues porque es necesario vencer la necedad. Esa es la razón. Hay que vencer la necedad. ¿La necedad que es? Es la manera de obrar irresponsable, absurda, contradictoria, que al final trae pérdidas. Por ejemplo, mira esto, una persona se dedica de tal manera a hacer dinero que descuida completamente a su familia y luego resulta que pierde a su familia. Luego resulta que pierde el respeto de sus hijos, pierde su matrimonio, luego pierde su salud. Y entonces nosotros nos preguntamos. ¿Qué clase de negocio es ese? ¿Qué clase de negocio es ese de ganar mucho dinero y perder el amor y el respeto de los hijos? Ganar mucho dinero y perder la dulzura y la fecundidad y la gracia propia del matrimonio. ¿Qué clase de negocio es ese? Es una persona necia, porque aunque creía que estaba ganando mucho, en realidad estaba perdiéndolo todo. Esa es la necedad. Y podemos decir que la necedad se parece a los escollos que se encuentra un barco en su camino. Sabemos que esos escollos y esos bancos de arena en los que pueden encallar el barco, pues son amenazas permanentes. Son un desastre. Y ese desastre está ahí, en la puerta. Es decir, está muy cerca, quiero decir. Y entonces la necedad está continuamente encallando el barco de la vida en esos bancos de arena. La necedad está rompiendo el barco de la vida, contra esos arrecifes o contra esos obstáculos. La sabiduría, en cambio, es algo así como saber navegar en medio de las dificultades del mundo. Saber navegar, saber recorrer el camino por esta tierra como un barco guiado por un prudente y sabio capitán o piloto que conoce muy bien dónde están los escollos, dónde están los arrecifes, dónde están los bancos de arena y sabe en qué momento debe moverse en una dirección o en otra dirección, hasta poder llevar al barco felizmente a puerto. Eso es sabiduría. Sabiduría es saber navegar el barco de tu vida evitando lo que ya dijimos escollos y bancos de arena, sobre todo. Bueno, pues eso es precisamente lo que quieren ofrecernos los libros sapienciales, como es el caso del libro de los Proverbios, a través de frases muy breves, muchas veces pensamientos que se expresan en dos o tres renglones. Estos libros nos van enseñando dónde están los escollos, dónde están los malos negocios que muchas veces realizamos, dónde están los peligros, dónde se puede arruinar toda nuestra vida. Eso es lo que hacen los libros sapienciales y saber, saber cómo evitar esas dificultades y cómo avanzar en el camino de la vida no es sencillo, pero para eso están estos libros. Así que date el tiempo, date el tiempo, haz el experimento, toma esa Biblia que tienes allá en tu casa o abre la aplicación, porque ahora mucha gente consulta la Biblia en su celular o en una tableta. Abre, abre esa esa Biblia, ya sea electrónica o de papel, y busca los libros sapienciales. Por ejemplo, busca el libro de los Proverbios, te garantizo, es difícil que pases más de una página sin encontrar uno o dos pensamientos que iluminan tu día y que te enseñan a vivir con sabiduría. Y nada de raro. Escúchame porque es así. Nada de raro, que te encuentres con que ahí está la explicación de dolores y de heridas que estás padeciendo ahora mismo. Algo así como aprender. Después de que el barco se iba rompiendo, se iba malogrando con uno de esos escollos. Pero bueno, por lo menos estás aprendiendo. Por lo menos estás diciendo bueno, ya sé que fue lo que me pasó. Ya sé cuál fue el error que cometí. Pues esa es la propuesta. Esa es la propuesta que te tengo. Abre esos libros sapienciales. Haz el ejercicio de leer cinco o diez minutos. Haz el ejercicio de pasar una o dos páginas y descubrirás que todos necesitamos aprender a vivir y que el camino de la necedad acaba muy mal. Porque tú puedes tomar las decisiones que quieras, pero no puedes librarte de las consecuencias de las decisiones que hayas tomado. Dios te ilumine. Dios te bendiga.

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