|
|

Homilía de Fr. Nelson Medina, O.P.
Una sencilla catequesis sobre los parecidos y diferencias entre los dones de entendimiento, ciencia y sabiduría.
Homilía o252002a, predicada en 20120925, con 4 min. y 35 seg. 
Transcripción:
En la primera lectura de estos días encontramos algunos textos del libro de los Proverbios. Este es uno de los libros llamados sapienciales. Esa palabra sapiencial viene de la sabiduría. Es muy interesante analizar un poco el origen de la palabra sabiduría para descubrir qué es lo que traen los libros sapienciales de la Biblia. La palabra sabiduría está emparentada con sabor. La sabiduría es la capacidad de saborear y en particular, la capacidad de saborear la verdad y el bien que Dios trae a la vida humana. Es un asunto de paladar. Y es interesante esa relación con el paladar, porque a través del paladar, y ahí también estamos incluyendo el olfato que acompaña el acto de comer, el acto de alimentarnos. A través del paladar nosotros diferenciamos los alimentos, pero lo que es más importante, desechamos aquello que tiene un sabor malo, que tiene un sabor venenoso, que tiene un sabor dañado. El paladar a la vez se deleita en lo bueno y desecha lo malo. Y por eso una vida marcada por la sabiduría de Dios es una vida que se deleita en Dios y se deleita en el bien que Dios nos trae. Y al mismo tiempo es una vida que sabe desechar, que sabe apartarse de aquello que nos hace daño, de aquello que nos envenena. La sabiduría, entonces, es uno de los dones más necesarios en la vida humana, porque aquel que tiene esta sabiduría divina va a tener como una gran capacidad para seguir el camino que va hacia la verdadera felicidad, hacia la verdadera paz, hacia la verdadera fecundidad, hacia el verdadero sentido. En cambio, la persona que carece de sabiduría es la persona que podemos esperar, que se estará estrellando contra las distintas trampas y obstáculos que aparecen en la vida y que probablemente va a sentir una y otra vez que su vida carece de significado, carece de sentido, de paz o de alegría. Otra manera de enfocar este tema de la sabiduría es decir que la sabiduría tiene que ver con el saber vivir. Y es la diferencia que aparece en la Biblia entre los dones que se llaman de sabiduría y de ciencia o de entendimiento. Son dones diferentes. Cuando nosotros hablamos, por ejemplo, del don de entendimiento. Uno de los siete dones del Espíritu Santo. Nos estamos refiriendo a la comprensión de la Palabra divina. Cuando hablamos de el don de ciencia, nos estamos refiriendo a la capacidad de reconocer el paso de Dios en los conocimientos que nos brindan las distintas disciplinas y ciencias y campos del conocimiento. Es decir, reconocer a Dios en el mundo, en medio del mundo. En cambio, cuando hablamos del don de sabiduría, estamos hablando de ese deleite del corazón que sabe gozarse en Dios, que busca a Dios y que se goza en el Señor, y además sabe desechar aquello que destruye, aquello que envenena. Mientras aprovechamos la sustanciosa, la jugosa sabiduría de estos textos de los Proverbios. Por ejemplo, hoy en el capítulo veintiuno. Qué bueno pedirle a Dios que crezcan en nosotros los dones de entendimiento, de ciencia y de sabiduría.

Derechos Reservados © 1997-2025
La reproduccion de estos textos y archivos de audio, para uso privado o publico, está permitida, aunque solamente sin fines de lucro y citando la fuente: http://fraynelson.com/.
|