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Homilía de Fr. Nelson Medina, O.P.
La unción indica que a través de la presencia única de Dios hay una victoria, y es la victoria asegurada para aquel que más allá de su preparación humana cuenta con el auxilio divino.
Homilía o221009a, predicada en 20240902, con 7 min. y 43 seg. 
Transcripción:
El Espíritu del Señor está sobre mí. Esta es la gran noticia. Esta es la bellísima noticia que Jesús tiene para darle a sus hermanos de raza, a sus compatriotas en Nazaret, que el eco de esa gran noticia, de esa alegre noticia llegue también a nosotros, y que podamos también nosotros degustar, saborear, como quería Jesús, que el Espíritu del Señor ha ungido a Jesús de Nazaret.
Es una gran noticia y con la ayuda del mismo Espíritu yo quisiera poder exponer qué es lo que significa eso, que el Espíritu de Dios ha ungido a Jesús de Nazaret, a nuestro Señor. ¿Qué es lo que significa la unción? Podemos pensar que la unción es una marca, es un sello. La unción es la muestra de que Dios ha elegido a una persona y la ha destinado para una misión. En el Antiguo Testamento fundamentalmente los ungidos eran los reyes y era tan especial la unción que tenían los reyes, una unción que se hacía con aceite de oliva colmado de perfumes, de mirra y de otras sustancias profundamente olorosas, aromáticas. Era tan, diríamos, tan especial, tan completamente única, esa unción que solo la podía utilizar el Rey. Podríamos decir que ese aroma particular, ese aroma de la unción, señalaba al rey entre todos sus compañeros. Él es el único que puede utilizar ese aroma, el que lo porta, el que lo lleva.
La unción entonces, significa elección y significa una misión. Pero hay algo más profundo todavía. La unción está indicando la presencia viva y actuante de Dios. Porque sucede esto, pensemos en los soldados. Los soldados tienen un entrenamiento. Y cuando se enfrentan dos ejércitos, pues hay soldados de un lado y del otro, y los soldados de un lado están entrenados y los del otro lado también. Y de un lado hay generales que tienen gran estrategia y de otro lado hay generales que también tienen su estrategia. Entonces, cuando se da un choque entre ejércitos, son los soldados entrenados de este lado contra los soldados entrenados. Aquí las estrategias de estos generales contra las estrategias de estos otros generales. ¿Quién está más entrenado? Tal vez a veces es este. Tal vez a veces es este otro. ¿Quién tiene mejor estrategia? A veces es este. A veces es este otro. ¿Qué significa la unción entonces? La unción está indicando que a través de esa presencia única de Dios hay una victoria y es la victoria asegurada para aquel que más allá de su entrenamiento, más allá de su preparación humana, más allá de eso, cuenta con el auxilio divino.
Un buen ejemplo de esto es lo que encontramos en el libro de los jueces cuando el Señor, por medio de un ángel, le dice a un hombre humilde y más bien desanimado en ese momento que se llamaba Gedeón. El Señor le dice: El Señor está contigo, valiente guerrero. Y esa certeza de que el Señor está con Gedeón. Es parte de la victoria. Y Gedeón no vence porque sea el mejor guerrero, ni porque tenga los mejores soldados, ni porque tenga el más numeroso ejército. De hecho, si leemos esa historia en el libro de los jueces, nos damos cuenta que lo que hace Dios es quitarle y quitarle soldados, hasta que se queda prácticamente con un grupito pequeño, comparativamente pequeño para la campaña que tenía que emprender. ¿Y por qué Dios le quita tantos soldados y por qué lo disminuye casi a su mínima expresión? Lo explica el mismo libro de los jueces porque vas a ver que la victoria es del Señor.
Es lo mismo que sucede en la pelea entre David y Goliat. Goliat es la imagen gigantesca de un hombre entrenado para la pelea, para vencer, para la guerra. Pero por encima de todo el entrenamiento humano y por encima de todas las capacidades humanas tenemos a David. Y David le dice a Goliat tú vienes hacia mí con la espada y con la lanza, y yo vengo hacia ti en el nombre del Señor de los ejércitos. Ese es el poder de la unción. El poder de la unción es el poder de la presencia de Dios, y por eso ser ungido quiere decir contar con esa presencia de Dios para que su victoria se realice en nuestras vidas y se realice en nuestras cosas.
En resumen, ahora entendemos un poco mejor lo que es la unción. La unción significa elección. La unción significa presencia para la victoria, y la unción significa misión. Y Jesucristo es el Ungido y no con un aceite material y no es ungido por ningún sacerdote de esta tierra. Es el Padre Celestial el que lo ha ungido y lo ha enviado para dar la Buena Noticia a los pobres para sanar, para curar, para liberar, para romper cadenas. Él es el elegido y la presencia del Espíritu en Él no tiene medida. Lo dice a San Juan Bautista en el Evangelio de Juan y ha sido enviado para una misión. Y esa misión es tu libertad y la mía. Entonces es una gran noticia. Es una fantástica noticia que Cristo es el Ungido. De hecho, la palabra Cristo quiere decir eso. La palabra Cristo quiere decir ungido, y Jesús es el Cristo. Jesús es el Ungido, es el Ungido del Padre, y en Él está la presencia absoluta, perfecta de Dios. Él mismo es Dios. Está esa presencia absoluta para dar la Buena Noticia, para liberar, para romper cadenas, para desatarnos de nuestros antiguos pecados y del dominio de Satanás. Él es el Ungido, Él es el Cristo, y en Él está nuestra esperanza, y en Él está nuestra alegría. Amén.

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