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Homilía de Fr. Nelson Medina, O.P.
Preciarse de conocer a Cristo Crucificado, ¿qué es?
Homilía o221005a, predicada en 20140901, con 4 min. y 15 seg. 
Transcripción:
Hagamos nuestra reflexión en el día de hoy, apoyándonos en la primera lectura que es tomada de la primera Carta a los Corintios. En el Capítulo Segundo encontramos al apóstol San Pablo hablando de su propia vocación y de su ministerio. Quiero destacar sobre todo esta frase: Nunca entre vosotros me precié de saber cosa alguna, sino a Jesucristo y éste crucificado. Ese verbo tan elegante pero no tan frecuente, el verbo preciarse ¿Qué quiere decir? Quiere decir identificar en dónde está mi precio y mi aprecio. Preciarse de algo es, por una parte, valorar eso, pero también valorar lo que eso trae a mi vida. Preciarse entonces es al mismo tiempo descubrir un valor externo y un significado interno.
La persona que por ejemplo, se precia de sus conocimientos es porque sabe que ese conocimiento tiene un gran valor y por otra parte, se da cuenta del impacto del significado que ha traído ese conocimiento a su vida. Pero Pablo habla de un conocimiento particular. Únicamente me precié entre vosotros de conocer a Jesucristo y éste crucificado. Siguiendo la explicación que llevamos, esto quiere decir que Pablo descubrió en primer lugar el valor que tiene el sacrificio de Cristo en la cruz y por otra parte, descubrió el significado de ese misterio de Cristo en su propia vida. Solo así puede hablarse de que Él se preció. Él tomó verdadero aprecio de ese conocimiento. El conocimiento de Cristo crucificado.
¿Y por qué es valiosa la cruz de Cristo? Ciertamente no por el volumen de dolor. Aquí no se trata de entrar en una competencia a ver si otras personas han sufrido más o han sufrido menos. No es el volumen de dolor. Tampoco, por supuesto, vamos a hablar de la cruz simplemente como un resumen de las maldades humanas, que lo es ciertamente. Ahí aparece la traición de los amigos, la crueldad de los enemigos, la soledad ante el misterio de la muerte y muchas cosas más. Pero lo que hace realmente valiosa la cruz es solamente una cosa y es el amor. Amor de obediencia al Padre y amor por nuestra salvación. El amor que tiene Cristo ahí. Y llegar a conocer la cruz de Cristo es llegar a conocer ese amor. De aquí deriva la segunda parte de nuestra explicación.
Cómo para preciarse de algo, hay también que reconocer el significado que eso tan valioso tiene en mi vida. Entonces, preciarse del conocimiento de Cristo crucificado es entender que ese amor, ese amor llega a mi vida. Que ese amor hace algo en mí. Que ese amor marca una diferencia en la manera como yo valoraba las cosas y la manera como ahora las valoro. Y esa transformación, ese amor bendito de nuestro Señor Jesucristo, es el que realmente cambia lo que nosotros somos y es el que nos abre a maravillosas promesas que llegan hasta la gloria del cielo. Pidamos al Señor que nosotros podamos repetir con verdadero sentido las palabras de San Pablo. Yo me preció de Cristo crucificado, porque sé cuánto vale ese amor y porque sé lo que significa ese amor en mi vida.

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