Esta es tu casa!

Homilía de Fr. Nelson Medina, O.P.

¿Qué estoy buscando en la religión? ¿Qué estoy buscando a través de la fe? ¿Qué estoy buscando en Dios? ¿Busco que se arreglen mis problemas o una vida nueva en Dios?

Homilía o152008a, predicada en 20180717, con 4 min. y 38 seg.

Click derecho para descargar versión MP3

Transcripción:

La primera lectura de hoy está tomada del Capítulo Once de San Mateo. Creo que es un momento clave en la misión de Cristo. Es interesante darse cuenta que la misión de Cristo tuvo, por decirlo de alguna manera, etapas. Con eso quiero decir que lo que Él hizo al principio de su misión no es exactamente lo mismo que hizo al final. Por ejemplo, al principio encontramos grandes multitudes. Hacia el final de la misión de Cristo lo vemos más rodeado de un grupo, el grupo de sus apóstoles, a los que dedica bastante tiempo y a los que quiere instruir de manera particular. Esa es una diferencia.

Pero hay otra diferencia, tal vez más notoria. Resulta que si nosotros vemos, al principio había muchísimos milagros, curaciones, exorcismos. Este número de milagros va disminuyendo. Así, por ejemplo, en Jerusalén se cuentan algunos milagros de Cristo, pero son pocos en comparación con todo lo que Él realizó en Galilea, especialmente en la ciudad de Cafarnaún. Puede decirse que Cafarnaún es la ciudad del mundo que ha tenido mayor densidad de milagros por kilómetro cuadrado. Es impresionante la obra de Jesucristo en Cafarnaún, pero esos milagros, repito, fueron cesando, fueron disminuyendo. Y la importancia del Evangelio de hoy es que nos muestra por qué.

De ninguna manera es una disminución en el poder del amor de Dios en Jesucristo. Tampoco es una disminución en su compasión, en su misericordia, que siempre es tan abundante. Más bien podríamos decir que esta disminución en los milagros es como una especie de cambio de orientación en su misión. Me explico, según nos cuenta el texto de hoy, Jesucristo está decepcionado sobre los frutos de esa primera estrategia misionera, es decir, aquello de muchísimos milagros, muchísimas curaciones. Si, eso hace feliz a la gente, pero hay un fruto que Cristo ha estado esperando y que no se está dando, ese fruto es la conversión. Y como no se da esa conversión, y como más bien la gente parece fascinarse por la persona de Cristo, pero únicamente como aquel que les arregla sus problemas, no aquel que les cambia sus vidas, entonces Cristo no está satisfecho con ese resultado.

Fíjate el contraste, la gente quiere ver en Cristo el que arregla los problemas, no el que les cambia las vidas. Y yo pienso que nosotros a veces somos así también con Dios. Queremos que Dios nos arregle nuestros problemas, pero Él lo mismo hoy que en aquel tiempo, lo que quiere sobre todo es que nuestra vida cambie, que nuestra vida sea otra. Y esa nueva manera de vivir en la cual Dios recupera su trono en nuestra vida. Eso es lo que Él llama el Reino de Dios. Acuérdate, la definición más sencilla del Reino de Dios es Dios reinando. Y eso es lo que Cristo quiere, que la abundancia de ese amor que nos sana, nos revele la bondad de Dios, para que nosotros, reconociendo en Él nuestro mayor bien, le demos el trono.

Eso es lo que Cristo quiere, pero eso es lo que no estaba sucediendo. Y por eso los lamentos y recriminaciones y regaños de Cristo, que sin duda está profundamente insatisfecho con lo que se ha encontrado en aquellas ciudades donde tantos milagros se hicieron. Mensaje para nosotros, sinteticemos en una pregunta ¿Qué estoy buscando en la religión? ¿Qué estoy buscando a través de la fe? ¿Qué estoy buscando en Dios? ¿Estoy buscando simplemente que se arreglen mis problemas o estoy buscando, agradeciendo y siguiendo una vida nueva?

Publícalo en Facebook! Cuéntalo en Twitter!

Derechos Reservados © 1997-2025

La reproduccion de estos textos y archivos de audio, para uso privado o publico,
está permitida, aunque solamente sin fines de lucro y citando la fuente:
http://fraynelson.com/.

 

Volver a las homilías de hoy.

Página de entrada a FRAYNELSON.COM