Esta es tu casa!

Homilía de Fr. Nelson Medina, O.P.

El rostro del verdadero discípulo implica victoria sobre el mal, está en capacidad de padecer y es capaz de salir de sí mismo.

Homilía o142008a, predicada en 20180710, con 4 min. y 14 seg.

Click derecho para descargar versión MP3

Transcripción:

El Evangelio de hoy está tomado del Capítulo número Nueve de San Mateo. Nos presenta una parte, una escena, podríamos decir, del ministerio público de Cristo. Al principio un exorcismo, después una calumnia, después un caminar del Señor y después su frase la mies es abundante, los trabajadores pocos. Exorcismo, calumnia, camino, vocación son los cuatro elementos del texto de hoy. Repito, exorcismo, calumnia, camino y vocación. Casi siempre hacemos énfasis en el último, la vocación, pero no olvidemos los otros.

Exorcismo, que significa victoria sobre el mal en todas sus formas, sobre el demonio en primer lugar, pero también sobre el pecado en todas sus formas. Pecado de injusticia, pecado de mentira, pecado de impureza, pecado de incredulidad, pecado de idolatría, victoria sobre el mal. Segundo, calumnia ¿Que indica eso? capacidad de padecer. Vamos a ser mal interpretados, vamos a ser falsamente acusados. Nuestras motivaciones no van a importar. Nos van a juzgar rápidamente con calumnias y apariencias, y serán crueles con nosotros. Tercero, el camino. No podemos detenernos hasta sentir que por fin nos quieren. Por fin cosechamos. Es necesario estar siempre abiertos a más. Como decía nuestro fundador Santo Domingo. ¿Dónde están mis cumanos? Santo Domingo realizó una obra maravillosa de evangelización en el sur Occidente de Europa. Los cumanos eran tribus semisalvajes que en aquella época rondaban por lo que hoy es Hungría. Y decía nuestro padre fundador, Santo Domingo de Guzmán en cuanto dejemos organizado lo de la orden, nos vamos a los cumanos. Siempre en camino, siempre conscientes de que hay más. O como dice el Papa Francisco, Iglesia en salida.

Entonces recojamos esos tres elementos. Victoria sobre el mal. Capacidad de padecer el mal que nos llegue. Siempre en camino, buscando un bien para otros. Estos tres elementos son como la preparación espiritual de estos, es decir, de los que van a servir como discípulos del Señor. Dicho de otra forma, el rostro del verdadero discípulo que siempre en el Evangelio significa seguidor de Cristo. El rostro del verdadero discípulo implica eso. Implica victoria sobre el mal, capacidad de padecer y estar siempre en salida. Esas son las notas, esas son las características. Eso es lo que habría que revisar, especialmente en nuestros grupos de oración, pero sobre todo en nuestras comunidades religiosas, en nuestros seminarios. Victoria sobre el mal. Capacidad de padecer, de sufrir incluso injusticia. Capacidad de salir de sí mismo. Si esas tres cosas se dan, seguramente estamos ante un buen discípulo del Señor.

Publícalo en Facebook! Cuéntalo en Twitter!

Derechos Reservados © 1997-2025

La reproduccion de estos textos y archivos de audio, para uso privado o publico,
está permitida, aunque solamente sin fines de lucro y citando la fuente:
http://fraynelson.com/.

 

Volver a las homilías de hoy.

Página de entrada a FRAYNELSON.COM