Esta es tu casa!

Homilía de Fr. Nelson Medina, O.P.

Alabemos la misericordia que tiene Cristo con nosotros confiando en esa misma misericordia.

Homilía o142001a, predicada en 20040706, con 5 min. y 56 seg.

Click derecho para descargar versión MP3

Transcripción:

Queridos amigos, quiero destacar en el Evangelio de hoy aquello que se nos dice de Jesús. ¿Cómo obra Jesús? Sobre todo, ¿qué lo mueve? La palabra fundamental es compasión, la palabra misericordia. Se compadecía de las multitudes, la misericordia, el amor que es capaz de reconocer la necesidad del que está cerca. Ese es el motor de Jesús. Y esta es una gran noticia para nosotros, porque esa compasión de Jesucristo está viva y es aplicable a cada uno de nosotros. El amor de Cristo no termina. El amor de Cristo no muere. El amor de Cristo está presente y está actuante, y su compasión es como un saldo a favor de nosotros, como una cuenta de amor a favor de nosotros con la que nosotros podemos verdaderamente sentirnos respaldados. Podemos contar con ese amor de Jesucristo.

Pero el Evangelio de hoy también nos cuenta cuál es el fruto de esa misericordia, qué produce esa misericordia en Jesucristo. Y nos dice esencialmente tres cosas; que Jesús enseña, que Jesús cura y que Jesús exorciza, vence al demonio. Jesucristo, el maestro, el médico, el exorcista. Jesucristo que vence a nuestros enemigos. Jesucristo que nos sana de nuestras enfermedades, Jesucristo que ilumina nuestro camino. Son como las tres dimensiones de la misericordia del Señor. Jesucristo, venciendo a nuestro enemigo. El demonio, pues está también quitándole toda la fuerza a la tentación y al pecado en nuestra vida. Jesucristo pone un freno a aquello que tenía poder en nosotros. Jesucristo crea un espacio de paz y de libertad donde ya no somos más el juguete de nuestras tentaciones, de nuestros pecados o de la influencia del demonio. Es un espacio de libertad, un espacio de paz donde ya no somos más atormentados o presionados por ese tipo de fuerzas oscuras.

Y sin embargo, llevamos en nosotros las consecuencias de nuestros pecados pasados. Y somos débiles y estamos lastimados por el camino de la vida. Es aquí donde entra Jesucristo como médico, restableciendo en nosotros el plan original de Dios, devolviéndonos la salud en la mente, la salud, en la inteligencia, en el corazón, en los recuerdos, también en el cuerpo. Jesucristo trae salud. Jesucristo crea un espacio interior de salud. Primero aparta de nosotros a nuestros enemigos. Ese es Jesús, el exorcista. Aparta de nosotros los enemigos y crea un espacio en torno nuestro donde podemos respirar, donde podemos sentir que somos libres de eso que nos agotaba, nos agobiaba. Pero luego viene el espacio interior en la salud, podemos respirar con gozo. podemos sentir que somos reconstruidos, reconstituidos por él. Y una vez que ya tenemos esa libertad y que tenemos esa salud y que podemos mirar.

Entonces Él nos ilumina el camino, ya nos podemos levantar porque ya hemos sido sanados. Ahora hay que entrar en el camino, ahora hay que ponerse en camino y para eso está Jesús, el evangelizador. Jesús, el Maestro Jesús, el que revela el verdadero rostro de Dios y el que nos muestra verdadero camino en nuestra vida. Alabemos la misericordia de Cristo. Y la mejor alabanza para la misericordia de Cristo es la confianza en la misericordia de Cristo. Vamos a entrar en confianza. Vamos a entrar verdaderamente en el poder en el ámbito del poder de Dios. Vamos a ponernos bajo la saludable, la dulce y hermosa influencia de la misericordia divina que ha llegado a esta tierra por ministerio de Jesucristo. Él fue muy malinterpretado. Hemos oído en el Evangelio cómo le calumniaron terriblemente.

Pero sabes ¿para qué sirve esa calumnia? Para mostrar la intensidad del amor de él. Esas calumnias, esos ataques no lo detuvieron en las obras de amor que él quería hacer con nosotros. Esas calumnias no detuvieron ni su acción de exorcista, ni su acción de médico, ni su acción de maestro. Porque el amor de él es más fuerte que el odio de sus enemigos.

¡Bendito sea Jesucristo! Vamos a entrar en el ámbito del poder de Dios. Vamos a ponernos bajo la saludable influencia del amor de Cristo. Amén.

Publícalo en Facebook! Cuéntalo en Twitter!

Derechos Reservados © 1997-2025

La reproduccion de estos textos y archivos de audio, para uso privado o publico,
está permitida, aunque solamente sin fines de lucro y citando la fuente:
http://fraynelson.com/.

 

Volver a las homilías de hoy.

Página de entrada a FRAYNELSON.COM