|
|

Homilía de Fr. Nelson Medina, O.P.
El demonio compra tiempo como estrategia aplazando tu conversión, haciendo que veas el pecado como algo natural e infundiéndote pereza espiritual.
Homilía o133008a, predicada en 20200701, con 7 min. y 40 seg. 
Transcripción:
Es tanta la riqueza de la Palabra de Dios que, a menudo, uno puede encontrar una hermosa reflexión a partir de una sola palabra tomada de la Biblia. A partir de una sola frase. Yo creo que el pasaje de hoy, capítulo octavo de San Mateo, es un buen ejemplo de esto, un gran ejemplo. En efecto, nos encontramos en el pasaje de hoy que Cristo realiza un exorcismo, pero se da un pequeño diálogo entre el demonio, que habla por boca del poseso, otros dicen los posesos, porque hay como más de una versión de este pasaje, entre el demonio o los demonios, de hecho, son varios demonios y nuestro Señor Jesucristo.
Y yo quiero destacar un dato que es bien importante y es que el demonio le dice a Cristo: ¿Has venido a atormentarnos antes de tiempo? Es una frase que pasa fácilmente por el borde de nuestra atención y quizás uno no le pone cuidado. Pero esa frase muestra una de las estrategias más eficaces del demonio, se llama comprar tiempo. Y a nosotros como cristianos, como hombres y mujeres que queremos amar a Cristo, seguir a Cristo y vivir las bendiciones de Cristo, a nosotros nos hace bien conocer las estrategias del enemigo. Así como si tú estás en un barrio inseguro, en un sector inseguro de tu ciudad, a ti te interesa mucho saber qué estrategias están utilizando los ladrones para meterse en las casas. Eso te interesa, eso te interesa porque tú quieres proteger tu casa. Entonces por eso te interesa conocer las estrategias de los malvados. Y por supuesto, malvado en sentido bastante notorio, es el demonio.
¿Has venido a atormentarnos antes de tiempo? Te das cuenta que en esa frase hay una especie de reclamo que es casi una petición, como quien dice: Nosotros sí nos vamos a ir, si vamos a salir de este poseso. Nosotros sí vamos a salir, pero no todavía, es demasiado pronto para que salgamos de él. ¿Qué está haciendo el demonio? El demonio está comprando tiempo y es bueno que conozcas esa estrategia que se llama comprar tiempo. Te voy a dar tres ejemplos de cómo esa misma estrategia la utiliza el demonio con nosotros. Y si este mensaje ves que te sirve a ti y crees que le puede servir a otra persona, por favor, envíaselo, porque debemos todos conocer las estrategias del enemigo. Entonces, veamos ejemplos de cómo el demonio trata de comprar tiempo, es decir, de quedarse otro rato.
El ejemplo más típico, que lo han denunciado muchos santos predicadores y doctores de la Iglesia, es el que nos muestra, por ejemplo, un San Alfonso María de Ligorio, el aplazar la conversión. Yo si me voy a convertir, pero después. ¿Qué está haciendo ahí el enemigo? Está comprando tiempo con la esperanza de poder hundir más profundamente sus garras infectadas en tu carne, en tu corazón. Él sabe que cada minuto, cada día que pueda hundir más sus garras en nosotros, más poder tiene, para eso quiere ese tiempo. Entonces, un ejemplo de cómo lo logra en nosotros es eso. Es decir, si me voy a convertir, si me voy a confesar, pero no todavía, después, después, después. Sí, ya sé que hay veces que uno no se puede confesar sin culpa de uno, pero también sabes que hay muchas veces que uno se ha podido confesar y lo ha aplazado y uno aplaza su conversión. Entonces, cuidado con eso, ese es un ejemplo.
Segundo ejemplo, en algunas ocasiones se ve el pecado como algo natural. Es hombre y usted sabe que los hombres son así. Son lujuriosos, son desordenados, son prepotentes, usted sabe que el hombre es así. ¿Por qué? Que porque es hombre tiene derecho, entre comillas, a ser lujurioso, infiel, desordenado, prepotente, egoísta. O sea, le estás dando derechos al pecado en la vida de esa persona. ¿Por qué? Y esto lo hacemos con mucha frecuencia: No es joven y usted sabe que los jóvenes son así. Usted sabe que ahora las cosas son así. No es que usted sabe. O sea, joven y como todo joven, pues hundido en la droga, como todo joven, metido en la pornografía. Como todo joven, ¿qué? Como todo joven, ¿qué? ¿Por qué le das derechos al pecado? Como quien dice, cuando pase la juventud, entonces veremos a ver qué sale. Es el demonio comprando tiempo. Eso es bueno darse cuenta uno.
El otro tema es cuando uno no siente la urgencia de cambiar. A veces uno no siente la urgencia de cambiar. Y esa mediocridad, esa especie de pereza espiritual que se nos va metiendo es el demonio ganando tiempo. Una cosa que yo he notado es que hay muchas personas que tienen gran afán de las cosas de Dios, cuando se trata de asuntos de sanación, por ejemplo, de liberación. Pero luego, cuando Cristo quisiera contar con esas personas, cuando Cristo quisiera que estas personas se formaran mucho más para poder servir mejor, les entra una pereza, como quien dice: yo no tengo urgencia de eso. De cuántas fuerzas se pierde la Santa Iglesia por personas que podrían hacer muchísimo bien y que, sin embargo, no lo hacen porque no tienen ningún afán. Si tú no tienes afán por Cristo, el demonio si tiene afán en ti, no se te olvide esa frase. Tal vez tú no tienes afán por Cristo, pero el demonio sí tiene afán en ti. Entonces, de esa frasecita del Evangelio aprendemos mucho y de esa frasecita tenemos que aprender, sobre todo, la santa agilidad y la santa prisa por buscar la gloria de Dios. Amén.

Derechos Reservados © 1997-2025
La reproduccion de estos textos y archivos de audio, para uso privado o publico, está permitida, aunque solamente sin fines de lucro y citando la fuente: http://fraynelson.com/.
|