Esta es tu casa!

Homilía de Fr. Nelson Medina, O.P.

Homilía o132001a, predicada en 19960702, con 28 min. y 34 seg.

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Transcripción:

Amós es un ejemplo de la fortaleza con Dios habla a través de una vida pequeña. sencilla e incluso débil. Amós un sencillo campesino cultivador de higos de Judá. Es enviado por señor a predicar palabras tan vigorosos como las que hemos oído en el reino del Norte en Israel. Y se revela en este profeta, la grandeza de la palabra divina a través de un instrumento tan sencillo. Cuando uno piensa campesinos tenía que decir estos oráculos al Rey de Israel, a los sacerdotes de Betania, y a falsos profetas de Baal. Con la perspectiva de las persecuciones, de las burlas, de las incredulidades, de los engaños, de los lazos que los enemigos siempre tienen para los profetas de Dios. Uno dice realmente está es una obra del señor. Amós es conocido principalmente por su predicación en contra de la injusticia. Le toca hacer en el nombre de Dios, una denuncia de una cantidad de injusticia que comete el pueblo, injusticias para con Dios por que se han olvidado de él y de la alianza, injusticias dentro del mismo pueblo, especialmente ofreciendo por los ricos y acomodados junto a los pobres y desvalidos injusticia que hiere como es el adulterio, la fornicación.

Es el gran predicador de la justicia. Y Amós se irá oyendo su palabra a pesar de las amenazas que le cae encima, por ejemplo de los sacerdotes del santuario de Betel. En este caso, el día de hoy nos invita a reflexionar sobre la desgracia de la calamidad como llamado de Dios puede ser extraña esa frase con la que se refiere a las desgracias del pueblo. Sucede en la ciudad una desgracia que no la mande el señor. Mire que eso es extraño que Dios se presenta como el autor y el responsable de las desgracias. Cierto que eso cambia un poco en nuestra manera de mirar a Dios. Nosotros quisiéramos solo atribuirle a Dios las cosas buenas. Quisiéramos que las cosas malas quedaran solo como responsabilidad o mejor dicho como irresponsabilidad de los hombres. O tal vez la atribuiríamos en una perspectiva teológica especial, la atribuiríamos a la influencia del pecado, del mal, del demonio.

Pues Amós dice aquí con la misma fortaleza con que denuncia las injusticias, dice aquí que las desgracias yo las hago. Yo soy el que hago las desgracias. Esas preguntas que van abusando la atención del auditorio, esa serie de preguntas tomadas de una serie de acontecimientos de la vida diaria y de la naturaleza también no se conocen. Esa serie de preguntas van mostrando que de alguna manera en nuestro lenguaje, toda causa tiene su efecto y todo el efecto tiene su causa. Si andan juntos es porque se conocen, si el lazo de la trampa se levantó es porque hizo trampa. El cachorro ruge es porque consiguió comida. Pues bien, aquí nos dice que cuando sucede la desgracia no busque muy lejos el de la causa soy yo. Yo fui el que la hice, no la busque mas fui yo el que causo esa desgracia. Es una opción teológica, es una manera de presentar a Dios con muchísimos riesgos. Cuando sucedió por ejemplo, en nuestro país la catástrofe de Armero, inmediatamente muchas personas sencillas decían que este es un juicio de Dios, ese es un castigo de Dios. Y solía salir a colación la historia de un sacerdote, que es llamado mártir de enero. Un sacerdote católico que fue martirizado, asesinado ahí cerca de Armero, yo no conozco bien la historia. Entonces la gente decía, castigo de Dios.

Y entonces muchos, entre ellos seguramente yo, decíamos no hay necesidad de hablar que eso es castigo de Dios. Eso de hablar que los terremotos son castigo de Dios, o las inundaciones son castigos de Dios no hablemos así. Dios en realidad no quiere esas cosas. Como cuando uno más o menos puede tener convencido el auditorio, viene Amós y dice que no busquen el autor de la desgracia Dios. Entonces con que me quedo, un Dios que castiga o no castigan. Cuando sucede las cosas malas que si vienen o no vienen de Dios. Y sobre todo dice uno,bueno si Dios castiga, entonces ¿qué es cómo vengador? Como malgeniado ya nos estábamos acostumbrando, más bien como un Dios buena persona, un Dios comprensivo, tierno, amoroso. Os envió una catástrofe como Sodoma y Gomorra hiciste como tizón salvado del incendio, pero no convertiste en mi oráculo del señor. Qué queremos decir sobre estas desgracias y catástrofes. Las que suceden a muchas personas y las que le pasan a uno. Una amiga muy querida en Bogotá, está muriendose de cáncer. Bueno realmente la cosa va avanzando, las esperanzas de curación son últimas y es un poco complicado, cuando uno ve a una persona sufrir tanto.

Entonces un día después de una crisis espantosa de los dolores. que ya hacen famosa esta enfermedad. Después de una crisis de esos dolores entonces se me queda mirando y me dice: yo por qué sufrir tanto. Qué responde uno a eso. ¿Por qué tanto dolor en mi vida?. Creo que la misma pregunta podrían hacer quien sufren desastres económicos, desastres familiares, desastres afectivos. Me decían en otra oportunidad, una señora ya de algunos años, ya entradita en años, pero no señora sino señorita. ¿Por qué no hubo alguien para mí? Me decía casi sin amargura, no se le notaba el resentimiento, no sé qué, con cierta paz. Pero tenía su pregunta ¿por qué no hubo nadie para mí? Lo mismo se podría preguntar de los desastres familiares o de las catástrofes, porque hay cosas así en nuestra vida. Tal vez si yo hubiera tenido otros papás o si hubiera tenido verdaderamente papás otra historia. Hablaba una vez con un matrimonio, y decía la señora yo soy consciente de que mi esposo prácticamente no tuvo familia, pero eso ha sido una desgracias para nosotros, ha sido muy difícil presentar a este señor, a tocado tratarlo como si fuera la mamá. Bueno ¿qué hacemos así con tantos deberes? ¿qué hacemos con esos deberes? Y Amós que nos dice, sucede en la ciudad una desgracia que no la manda el señor. No hará cosa el señor sin revelar su plan a sus siervos los profetas.

Pero quiero decirles que en este problema del mal; hay como dos grandes líneas explicativas. Una línea es decir, realmente Dios solo quiero el bien; pero respeta las causas segundo, es como la explicación más plática y más teológica. Dios rescata la primera, pero Dios por así decirlo respeta las causas segundos y se reserva el desenlace final de los acontecimientos para sacar incluso de los malos. Como lo mostró en la Cruz de Cristo. Esto es como la explicación clásica en la iglesia. Hay una causalidad primera que está en Dios y hay causas segundas como son las voluntades de los ángeles, de los demonios, de las personas. Y en medio del tejido de las voluntades libres, Dios a pesar de todos saca bien de los malos. El episodio más claro es de la pascua de nuestro señor y por consiguiente, pues también de los males que tú padeces o que nosotros padecemos también de eso malo nos sacara de ahí. Esa es una explicación bastante elaborada que podemos repetir. Y desde luego sustancialmente cierta.

Pero yo quiero decir, qué esa no es la explicación más común en la biblia. En la biblia la explicación más común son de las causas primeras y segundos. De algunos de los dias de la semana aparece esta, aparece estas palabras en boca de Job. Si recibimos de Dios, los bienes no les vamos a ver los males. El problema que tiene la explicación de las causas segunda es esto, suponga por ejemplo, que usted pertenece a una comunidad religiosa, entonces usted está prácticamente convencida de que Dios es bueno. Pero está también convencido de la causa segundo. Entonces usted empieza a mirar a sus hacer hermanas de comunidades, como causita, segunditas y entonces yo estoy viviendo como una ocho o diez causas segundas. Entre las cuales causas segundas hay algunas que me caen mal, y hay algunas que me mastican y me mastican, pero no me pasan. Masticar una causa, pero no me pasan.

Entonces ¿cuál es el problema de estas cosas segunda? Que en el momento que viene el problema, por ejemplo, vienen obediencia incómoda o una situación tensa, en ese momento entonces uno se queda mirando a la persona y le dice pedazo de causa segunda. No le digo más porque usted es una causa segunda. Pero espere, espere un poquito, por que llegara quien le diga causa segunda. Y ahí veremos si se ajustan o no las cuentas. La dificultad de la explicación de la causa segunda es el problema de existencia de que hago yo con el dolor de cada día. Si yo dejo a Dios como una causa primera de pronto me quedo por allá lejos Y entonces aquí el mundo de las causas segundas. Y entonces en el fondo, la persona se siente desamparada y en el fondo siente bueno que Dios me dio un codo aquí y otro codo acá y con este codo, con este codo algo lograré para abrir campo, en medio de la maraña, de la jungla se la causa segunda. Descubrir la providencia amorosa de Dios se vuelve un problema y se lo vuelve un muro a nuestra cabeza con esa explicación.

En cambio en la biblia la explicación que prevalece a la causa segunda se puede buscar desde luego. Pero la explicación que prevalece en la biblia es, que todo bien directamente de Dios. Es decir que si Dios es causa primera Esto no significa que está más vieja, sino que es la primera causa que yo debo buscar. La primera causa que yo debo buscar. Cuando uno dice Dios es la causa primera, pero yo no muevo el mundo de las cosas segundas. Dios es la voluntad suprema. Pero vamos a saber donde esta es la voluntad. Yo lo que veo son las voluntades de las personas, que este es caprichoso, que el otro es agalludo, que este es codicioso, que la murmuración e intriga le funcionaron a estos, eso es lo que yo veo. Esa voluntad de Dios por alla no la veo por ninguna parte. El problema de las causas segundas termina alejando a Dios y a su voluntad de nosotros y la personas terminan sintiendo que Dios en últimas, en últimas pero vaya a saber cuando llega esa últimas. Terminar revindicando en la derecha es muy complicado buscar la voluntad de Dios así. Es muy difícil, piense usted por ejemplo, en un discernimiento ocasional vamos a pensar en una novicia, o en una hermana de votos temporales puede que radicalmente se sienta llamada puede, se sienta llamada, pero como ella acostumbrada a la explicación de las causas primeras.

Segunda ella siente en el centro de mi corazón vivo las tradiciones en el fondo de mi corazón, yo si estoy llamada, yo si estoy llamada yo no sé si se aquí no sé. Es decir no sé si en esta jungla de causas segundas, no sé si en medio de esta maraña de intereses, de murmuraciones, de intrigas cuando se dan aquí. Pero cuando se dan en medio de esta maraña yo no sé si sea aquí. Entonces la persona termina sintiéndose radicalmente buena ella y termina considerando como estorbos o por lo menos, como dificultades a quienes revelan. La explicación bíblica en cambio la encontramos en Amós y en otros lugares. Job, que dice Job, si aceptamos de Dios los bienes no aceptaremos los males. Oiga en castellano lo que está diciendo que Dios por igual da bienes y da males, Dios está viviendo ahí. Y aquí no podría ser más claro, sucede en la ciudad una desgracia que no la mande el señor desgracia mandada por Dios. La carta a los hebreos tiene textos semejantes donde se habla en términos de corrección que Dios hace. ¿Cuál sería? Haber hemos dicho que hay dos explicaciones; La de las causas y esta explicación agresiva un poco Amós. Hemos dicho que cuando se utiliza la explicación de las causas, la producción existential hace la persona es, yo soy existencialmente bueno, pero los demás no me dejan ser bueno y Dios tiene una voluntad buena, pero esa es la existencia del de las causas. Ahora preguntamos ¿cuál es la traducción existencia de la biblia? de esta explicación bíblica ante el problema de las gracias. A mí me parece que es toda una revolución en nuestra manera de pensar.

Voy a tratar de dibujarlo, el espiritu del señor ayude. Voy a tratar de dibujarlo, porque el señor es inmensamente útil, pero usted no lo ve hasta que es grave, especialmente en la búsqueda de la voluntad divina. Voy a tratar de dibujarlo, la idea es esta,cuando sucede alguna cosa en mi vida. El primer responsable, la primera causa, el primer nombre al que acudo es el nombre de Dios. Al nombre de Dios. Entonces me enferme radicalmente la primera voluntad que quiizo mi enfermedad fue Dios. Ah pero esta enfermedad tiene que ver con el hecho de que usted se descuido y se salió al clima a la lluvia al frío a no sé qué. Antes que mi voluntad caprichosa, antes que mi voluntad es Dios el que ha querido que yo me enferme es mantenerse radicalmente. Esto choca un poquito cuando empieza pero ya verá luego, que este un modelo pensar empieza con Dios. Es un poco pensar que todo aquello que a mí me sucede en primer lugar sucede por Dios, que Dios es el primero interesado en eso, pero en lo malo también. Me robaron, de hecho, mí ya me han robado tres veces. Me robaron Dios ha querido que a mí me roben. Así habla la sagrada escritura no el problema el ladrón, es Dios y las demás desgracias que le pueden pasar a uno. me insultaron, me injuriaron, me hirieron pues Dios quiso eso. ¿Por que cual es el problema? El problema de uno es que no se atreve atribuirle a Dios algunas cosas que uno considera que son malas para uno. Pues bien, aquí se trata precisamente de atribuirselas. Esa insultada que nos regala es voluntad de Dios, Dios quiso esa insultada para mí y probablemente en buena parte esa insultada está ahí para insultarme a mi.

Bueno eso no eso no es calumniar a Dios, cuando suceden atracos, violaciones, insultos tendremos que decir que Dios es todas esas cosas. Si, que Dios es el primer responsable de todo eso. Bueno pero ¿ y que hace uno con eso? no hacer esto al nombre de Dios no. No. es una respuesta, en el universo solo se realiza la voluntad de Dios es una perspectiva, solo se realiza la voluntad de Dios, porque es aparentemente en el asunto de las causas aparentemente uno acepta mejor las cosas, pero solo aparentemente. Vea este caso; hay un matrimonio se le murió una niña pequeña, se le murió de leucemia, aparentemente las causas, según nos explica el asunto, mire las de leucemia sucede en uno de cada mil doscientos casos, es decir este tipo sucede en uno de cada mil doscientos casos. Eso de que me sirve solo para decir porque me toco a mi esa. Además, este tipo de cáncer, este tipo de leucemia cuando es diagnosticado oportunamente es curado en un 93 porciento de los casos. Entonces, el señor se vuelve a las cosas y nos dice yo no le dije que la niña estaba enferma.

Entonces luego dice el médico se están haciendo experimentos por medio de resonancia magnética nuclear para el diagnóstico precoz de la enfermedad y para su tratamiento. ¿Y por qué van a curar esas investigaciones? Es decir, en el fondo la persona va buscando un culpable. Sigue buscando a alguien a quien echarle en cara no soy feliz. Pero ni el médico, ni los investigadores, ni la esposa, ni la niña, ni el señor logran nada absolutamente nada con esas excusas nada. Entonces ¿cuál es el procedimiento bíblico?. Señor tú eres el señor de todo, tú eres el señor de todas las cosas tu perfectamente puedes dar leucemia o quitar leucemia y cualquier enfermedad. Por consiguiente yo creo señor que detrás de la leucemia de mi hija, la primera persona que esta eres tú, eres tú el que hace esto, pero desde luego no me gusta la leucemia se mi hija y esto hace que la persona se pone en cara con Dios. Ah, pero ¿qué tenemos en los salmos? ¿Qué tenemos en los salmos? ¿Por qué te quedas lejos señor? ¿y te escondes en el momento del aprieto? las intrigas del impío trinan al infeliz, enredan en las intrigas que ha tramado. Mire si este señor se agarra con el médico y este señor pelea con la esposa y este señor maldice la hora en que su hija se murió ¿qué cosa saca? sino más desgracias. Si este señor se encara con Dios y le dice: señor me hago libre en el alma me has hecho. Y le dice a ti acudo porque tu me has mostrado tantas cosas en mi vida alguna luz tendrás para mi en este momento.

Si la persona hace eso queda liberada en su corazón. Sin odio al médico, sin odio a la esposa y sin odio a uno mismo. Si la persona, por ejemplo, piensa en el caso, yo estoy hablando de casos reales, piense por ejemplo el caso de una violacion. Bueno eso tiene todo tipo de consecuencias. Ninguna explicación con causas segundas que yo conozca logra un verdadero perdón a la persona que ha hecho un acto de esos, ninguno. Ninguna explicación porque la persona siempre podrá decir bueno pero por qué no me cuidaron, bueno pero porque me sucedió esto y porque a esa hora y terminará a todos maldiciendo. Maldiciendo la hora, maldiciendo quien lo hizo, maldiciendo maldiga ¿y de ahí que se saca? Y si la persona en cambio dice, fue tu voluntad señor porque no se mueve la hoja de un árbol, fue tu voluntad que eso me sucediera, vengo a encarar contigo y vengo a decirte que eso me duele lo mas profundo de mi dignidad de personas y vengo a decirte que a ti te creo y te quiero ahora haz algo por mi. Esta es la oración de los salmos, esa es la manera de orar en los salmos.

Y ahí no hay problemas de adivinar la voluntad de Dios entre las voluntad humanas. Ese problema no lo resuelve nadie, es el problema de encontrar cual es la voluntad de Dios entre tantas voluntades humanas. Como se lo voy a decir, por ejemplo, a una novicia a una profesa mire es que. Esta es la puerta de las causas, no, pues mire a pesar de las injusticia que cometa su superiora ahí está obrando Dios de una manera que no sabemos, ahí está obrando Dios. Eso es muy difícil, eso es muy difícil, es mucho mejor decirle a la persona, Dios no solo está obrando ahí, está obrando siempre. Y encárese en primer lugar con Dios, esa es la oración del pueblo de Israel, es a él a quien tengo que gritarle. Pero esto significa llevarlo hasta sus últimas consecuencias. Esto significa poner la confianza en él. No es culpabilizar a Dios simplemente, lo cual lo hacemos es tener la confianza en él y es terminar preguntandose no tanto ¿por qué sufro sino para qué sufro? Señor ¿que es lo que tu quieres con esta vida sucedido? ¿qué es lo que quieres tu de mi? Ilumina tu entonces mi corazón, abre mis ojos señor que yo vea.

En el momento que uno empieza a bajar el volumen a las voces de las personas y empieza y empieza a quitar la importancia a las personas y a todas voluntades que resultan grandísimas con el asunto de las causas segundas, en el momento que uno empieza quitar la importancia a esas, uno empieza a escribir la voluntad de Dios pasar por la Cruz, pasa por la muerte por llega a la Pascua. La enseñanza entonces es una nueva tónica radicalmente una nueva tónica. Primero en cualquier alegría acudir a Dios, primero en cualquier tristeza acudir a Dios, en cualquier desgracia el primer responsable es Dios. Así como yo no le quites el primer responsable de Dios, pero Dios sabrá cómo de esa desgracia algo quiero hacer conmigo. Pero el primer responsable es él, eso no se lo quito, pero me parece es muy extraño, que Dios es bastante extraño. Dios no está para que quepa en el fondo suyo, Dios esta para que usted quepa en el fondo de él. Demos gracias al el señor por esta palabra, porque si la biblia no se atreviera hablar así, uno no podría hacerlo. Pero gracias a Dios su palabra tanta gracia para qué también nuestra palabra se atreva a hablar.

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