|
|

Homilía de Fr. Nelson Medina, O.P.
Cristo con su amor nos trae la plenitud de la gracia, obrando en nosotros para que tengamos vida nueva.
Homilía o103007a, predicada en 20180613, con 4 min. y 13 seg. 
Transcripción:
El Evangelio de hoy está tomado del capítulo quinto de San Mateo. Queremos reflexionar en la frase que nos dice Jesús, que Él ha venido a traer plenitud a la ley de Moisés. ¿Qué quiere decir esta plenitud? Los fariseos en la época de Cristo, eran los grandes predicadores de la ley y del cumplimiento estricto de la ley, esos eran los fariseos. Cuando Cristo dice que Él ha venido a traer el cumplimiento de la ley o la plenitud de la ley, ¿era algo así como una especie de competencia con los fariseos, algo así como que Cristo estaba proponiendo un cumplimiento todavía más estricto de la propuesta ya bastante estricta de los fariseos? No, la plenitud o cumplimiento de la ley de Cristo tiene que ver más bien con el sentido y propósito de la ley.
Esto nos lo explica San Pablo, por ejemplo, en los capítulos quinto y sexto de la Carta a los Romanos, nos dice San Pablo: Lo que quería la ley y no podía lograrlo, ahora lo podemos en el nuevo régimen de la gracia y de la fe. Por eso, el propósito de la ley, la meta propia de la ley, es la que se cumple ahora. Ahora se cumple, ¿se cumple cómo? A través del mensaje de Jesucristo, que es una oferta de amor, una oferta de gracia que nosotros recibimos mediante la fe. Lo que proponía la ley era bueno, razonable. De hecho, como dice San Juan Pablo II, la propuesta de la ley lo que hace, en cierto sentido, es explicitar aquello que la voz de la conciencia nos dice, nos grita desde lo profundo del corazón. La ley natural que cada uno de nosotros encuentra en la voz de la conciencia, esa es la que de alguna manera se explicita en los mandamientos de la ley de Moisés, no hay incompatibilidad.
Pero la ley, aunque nos contaba con gran claridad sobre qué es lo bueno y qué es lo malo, no tenía cómo darnos el vigor necesario, la fuerza interior necesaria que luego va a venir por medio de la gracia. Porque es que el mensaje de Cristo no es simplemente una enseñanza más. Lo que Cristo trae no es simplemente enseñanza, lo que Cristo trae a nuestras vidas, lo hermoso que Cristo trae a nuestras vidas es vida nueva. Su Evangelio no es solamente un conjunto de palabras sabias, inspiradas, interesantes, razonables, todo eso ya existía antes en la ley de Moisés.
Entonces, la plenitud que ha traído Cristo es la plenitud de la gracia. Y ¿cómo podemos describir lo que hace esa gracia? Pues es una efusión de amor que no solamente toca nuestros sentimientos, nuestras certezas, sino que obra de manera viva en nosotros. Ese amor que llega a nosotros y que, a veces, se deja experimentar de una manera tan sensible, tan intensa, tan bella, ese amor es el que hace su obra en nosotros y por eso ahora nosotros podemos lo que no podía la ley, pero la ley lo quería, la ley quería que pudiéramos llegar allá, no llegábamos. Ahora mediante la gracia de Cristo sí es posible y por eso solo en Cristo la ley alcanza su plenitud.

Derechos Reservados © 1997-2025
La reproduccion de estos textos y archivos de audio, para uso privado o publico, está permitida, aunque solamente sin fines de lucro y citando la fuente: http://fraynelson.com/.
|