Esta es tu casa!

Homilía de Fr. Nelson Medina, O.P.

La luz es algo agradable pero no siempre muestra cosas agradables.

Homilía o102008a, predicada en 20180612, con 5 min. y 23 seg.

Click derecho para descargar versión MP3

Transcripción:

El Evangelio del día de hoy está tomado del Capítulo Quinto de San Mateo. Aquella frase preciosa del Señor nos va a servir de reflexión en este día. Vosotros sois la luz del mundo. La luz es algo agradable, pero no siempre muestra cosas agradables. Esa es la síntesis de lo que quisiera que reflexionáramos hoy. La luz es agradable. Un día soleado nos ensancha el corazón y nos inspira. Un lugar bien iluminado nos invita a participar del trabajo, a reconocer a nuestros hermanos, a nuestros amigos, a nuestros colegas. Creo que pocas personas dirían yo quiero trabajar en un lugar lúgubre, en un lugar oscuro.

Y de hecho, si pensamos en los lugares en penumbra, que también son amables a veces. Yo te hago esta pregunta. ¿Con quiénes te gustaría estar en un lugar así? Y me vas a responder con mi familia, con mis amigos, con la persona que amo. Lo cual demuestra que solamente cuando tenemos mucha claridad, mucha claridad de quién está con nosotros, entonces soportamos la penumbra. Pero nadie quiere andar por una calle oscura en un lugar que no sabe que no conoce. O sea que amamos la luz. La luz material, pero también la luz de claridad, de saber por ejemplo, quién es mi amigo, en quién puedo confiar. También esa otra luz la amamos.

La luz es algo agradable, repito, pero no siempre muestra cosas agradables. Y no es por la luz en sí misma, sino por lo desagradable que nos muestra la luz, por lo que a veces rechazamos la luz. Es decir, hay veces que no queremos ver. Hay personas que no quieren ver. ¿Y por qué no quieren ver? Porque les duele, porque les incomoda, porque les recrimina, porque les humilla. A mí me ha sucedido muchas veces, especialmente en lo que tiene que ver con las discusiones sobre los temas pro-vida. Sabemos que nuestra Iglesia Católica tiene una clara opción en defensa de la dignidad de todo ser humano y en toda etapa de su vida. Pero especialmente en la vida que comienza y en la vida que termina, se toman opciones absurdas, tenebrosas, literalmente, como el aborto por ejemplo, que supone la muerte de un inocente, o como la eutanasia que resta de sentido completamente a esa etapa final de la existencia y que además nos expone a todos a los abusos de quienes tienen la posibilidad de matar.

En ocasiones está uno presentando una argumentación. No hace mucho, por ejemplo, en una red social, estábamos discutiendo sobre el aborto con otra persona, precisamente una mujer, y ella decía un feto no es un ser humano. Concretamente decía un feto no es una mujer, decía ella. Un feto es un feto, un feto no es una mujer. Y entonces le respondo yo y le digo que hay etapas en la vida humana, hay etapas. Una niña es una niña, no es una anciana, pero ya es una mujer y una anciana es una mujer. No es productiva, está enferma, tiene Alzheimer, pero es una mujer. Tiene dignidad de persona humana. Frente a estos argumentos, pues esta mujer se resiste con la que estoy discutiendo.

Y entonces le presentó un argumento científico y le digo mira, la prueba de que es la misma persona es que las condiciones genéticas propias de la vida intrauterina acompañan toda la vida de esa persona. Por ejemplo, si se detecta que una persona tiene hemofilia, si eso se detecta antes de nacer, el nacimiento no es un acto mágico por el que eso va a desaparecer. Es la misma persona que tendrá hemofilia toda su vida. Es la misma persona. ¿Sabes qué me respondió? Nada. Abandonó la conversación y me bloqueó. ¿Qué demuestra eso? Que rechazamos la luz cuando no nos conviene. Cuando no conviene a nuestros intereses, cuando no conviene a las ventajas del pecado rechazamos la luz. Y por eso la gran invitación de hoy es acepta esa luz que lo que la luz te denuncia finalmente es por tu bien. No dejes de recibirlo.

Publícalo en Facebook! Cuéntalo en Twitter!

Derechos Reservados © 1997-2025

La reproduccion de estos textos y archivos de audio, para uso privado o publico,
está permitida, aunque solamente sin fines de lucro y citando la fuente:
http://fraynelson.com/.

 

Volver a las homilías de hoy.

Página de entrada a FRAYNELSON.COM