|
|

Homilía de Fr. Nelson Medina, O.P.
Cómo debe entrenar un líder según la Biblia: soledad para que se conozca a sí mismo, servicio para que no tome el lugar de Dios y desafíos para que aprenda en Quién debe confiar.
Homilía o022012a, predicada en 20240116, con 6 min. y 44 seg. 
Transcripción:
Hoy vamos a hablar de entrenamiento y educación. Concretamente vamos a hacernos esta pregunta ¿cómo se puede educar a una persona o qué clase de entrenamiento hay que darle a una persona para que sirva como rey? o sea, cómo educas a una persona para que sea rey.
La historia de la humanidad muestra que la mayor parte de las casas reales lo que hacen es rodear de protección y de privilegios a sus herederos, los que son herederos al trono, los que pertenecen a la familia real. Digamos que no vamos a entrar en esa discusión de si eso se lo merecen o no, ese no es nuestro tema, porque nuestro tema tiene que ver con un rey muy diferente, un rey al que Dios le dio un entrenamiento totalmente diferente. Ese rey se llama David.
Y es que el entrenamiento de David fue la cosa más, diríamos más contraintuitiva que te puedas imaginar, más contrario a lo que uno se imaginaría. Dios, según sus planes, quería que David fuera rey, pero ¿cómo fue entrenado David para ser rey?, fue entrenado en la soledad, haciendo un oficio bastante despreciado en aquella época; el oficio de pastor y enfrentando todo tipo de peligros, soledad, servicio y peligros. Ese fue el entrenamiento de David. Te lo repito soledad, servicio y peligros.
Pero cuando uno lo piensa, resulta que tiene muchísimo sentido ese entrenamiento, especialmente entrenamiento para un rey. Y cuando yo hablo aquí de rey, ya no estoy pensando únicamente en los monarcas actuales, las casas reales, ni siquiera estoy pensando solamente en los presidentes, los gobernadores, no, estoy pensando en los líderes, estoy pensando en mí mismo. Porque de alguna manera, por la vocación que Dios me ha dado, a mí me corresponde, servir también como líder, como sacerdote yo tengo un deber y tengo que responder por ese deber. Es una cosa muy seria esto del servicio sacerdotal porque piensa lo que sucede cuando, por ejemplo, un obispo, un sacerdote, empieza a decirle a la gente cosas que no son y te los estás llevando hacia el pecado, te los estás llevando hacia la condenación. Es algo muy grave.
Bueno, entonces las tres palabras claves del entrenamiento de David son soledad, servicio y peligros. O pongamos una palabra así un poco más actual, desafíos. Los desafíos, los retos, por qué es importante la soledad. Yo creo que se puede hacer la comparación entre David y otro hombre que también fue rey, pero que fue criado en medio de privilegios y en medio de caprichos y en medio de placeres. Ese otro hombre que es el nieto de David y que se llamó Roboam, hijo de Salomón. Ese sí fue criado en medio de placeres, privilegios y caprichos, rodeado de sus amigos, por no decir sus amigotes. Gente dispuesta a complacerlo. Dime cómo se cría una persona así, dime qué manera de ser adquiere una persona que ha sido educada de esa manera, obviamente va a ser una persona egoísta, vanidosa, arrogante, insensible.
La soledad y aquí estoy hablando de la soledad ante Dios, porque Dios llenó la soledad de David, escribe eso que te conviene, la soledad de David fue la gran maestra, la soledad ante Dios. Porque cuando estamos en esa soledad ante Dios, ahí aprendemos realmente quiénes somos nosotros, ahí aprendemos nuestros límites, ahí aprendemos a depender del Señor, ahí aprendemos a conocernos.
Y luego está el tema del servicio, porque David no estaba cuidando sus ovejas, David estaba cuidando las ovejas de su papá, de su padre, que se llamaba Jesé. David cuidaba las ovejas de Jesé, estaba en el servicio. Y esto es muy importante porque el gran pecado que nosotros vemos en la mayor parte de los líderes es que son tan reyes, son tan jefes que se les olvida ser súbditos de Dios. Y el que no se reconoce súbdito de Dios ya empezó a tomar el lugar de Dios. El que no reconoce la gloria de Dios, quiere esa gloria para sí mismo. Entonces el servicio es parte del entrenamiento de un verdadero líder. Y el tercer punto son los desafíos y desafíos que tuvo David, porque protegiendo el rebaño tenía que protegerlo de lobos y de qué sé yo, fieras, leones yo no sé qué otro tipo de animales, incluso tal vez salteadores. Enfrentar esa clase de peligros le llevó a David a descubrir cómo podía y debía apoyarse en Dios. Aprendió a apoyarse en Dios.
Entonces ahí tiene los tres ingredientes. Cómo enseña la Biblia que se debe entrenar a un rey, soledad para que conozca quién es, servicio para que no tome el lugar de Dios y unos cuantos desafíos para que sepa en quién debe confiar. Gran lección que nos da la Escritura, gran lección que podemos hacer nuestra con la ayuda del Espíritu Santo. Amén.

Derechos Reservados © 1997-2025
La reproduccion de estos textos y archivos de audio, para uso privado o publico, está permitida, aunque solamente sin fines de lucro y citando la fuente: http://fraynelson.com/.
|